Probamos el Roborock Saros 20 Neo: potencia y autonomía para llegar donde otros no llegan
MADRID, 25 Sep. (EDIZIONES/Portaltic) –
Roborock continúa ampliando un catálogo de robots de limpieza que cada vez cuenta con más modelos, prestaciones y franjas de precio. La compañía está reforzando su presencia en un mercado en pleno crecimiento con lanzamientos que buscan cubrir necesidades cada vez más concretas dentro del hogar. Una estrategia que multiplica las posibilidades de elección de los usuarios, aunque eso signifique también que sea más difícil para ellos decidir qué modelo de la marca encaja mejor con lo que buscan.
En ese contexto, llega ahora a España el Saros 20 Neo, presentado a principios de septiembre durante la feria IFA de Berlín y concebido especialmente para enfrentarse a hogares con distribuciones más complejas. Hemos podido probarlo durante una semana y os vamos a compartir nuestras primeras impresiones.
Uno de los aspectos que llama la atención en ese vistazo inicial es su diseño. No tanto el del propio robot como el de su base multifuncional, con bordes redondeados y un acabado gris metalizado que encaja especialmente bien con la decoración de muchos hogares modernos. Es un detalle que puede parecer secundario, pero que cobra importancia en un dispositivo que va a permanecer siempre visible. Roborock consigue así dar un toque de estilo a un producto que habitualmente resulta bastante más anodino.
En lo que respecta a las prestaciones, el Saros 20 Neo juega claramente en la gama alta. Cuenta con un sistema de succión HyperForce de 36.000 Pa y doble sistema antienredos, pensado para recoger desde polvo fino hasta pelo largo de mascotas. A ello suma una mopa y un cepillo capaces de llegar hasta los bordes, algo especialmente interesante si el objetivo es reducir esos repasos manuales que todavía exigen muchos robots de limpieza.
Buena parte de ese enfoque para hogares más complejos del que hablábamos al inicio se entiende al observar su chasis adaptativo AdaptiLift 3.0. El robot puede superar salientes de hasta 8,8 centímetros y, gracias a sus 7,95 centímetros de altura, introducirse debajo de muebles con huecos de algo más de 8 centímetros. Es un dato que merece la pena comprobar antes de comprarlo: si sofás, cómodas u otros muebles dejan ese espacio libre, el Saros 20 Neo puede encargarse de zonas que de otra forma suelen quedar fuera de la limpieza habitual.
Durante la limpieza también se apoya en el reconocimiento de obstáculos mediante inteligencia artificial. La idea encaja con el enfoque general del producto: ganar autonomía y necesitar la menor intervención posible por parte del usuario. En el fregado, además, utiliza agua caliente y ejerce hasta 14 N de presión descendente para enfrentarse a las manchas más persistentes.
La base multifuncional completa esa apuesta por la automatización, hasta el punto de que el usuario se puede casi olvidar del mantenimiento durante semanas o meses (en función del uso que le dé al dispositivo). Además de su cuidado diseño, se encarga de lavar la mopa con agua caliente a 100 °C, con el objetivo de eliminar la suciedad incrustada y las bacterias y mantener la higiene del propio robot.
La batería ha sido otro de los puntos que más nos han gustado durante esta primera semana de uso. Roborock asegura que puede cubrir superficies de casi 350 metros cuadrados con una sola carga, una autonomía especialmente interesante en viviendas grandes. Frente a otros robots que necesitan regresar a la base demasiadas veces durante un mismo programa de limpieza, disponer de ese margen ayuda a que todo el proceso resulte más continuo.
El Saros 20 Neo llega a España por 999 euros, un precio competitivo si tenemos en cuenta el nivel tecnológico que ofrece, aunque esperaríamos alguna rebaja de la compañía antes de lanzarnos a por él.
Aquí aparece también uno de los problemas -o quizá una de las fortalezas- de Roborock: tiene tantas alternativas y cubre tantas franjas de precio que no siempre resulta sencillo ubicarse dentro de su catálogo y decidir qué modelo comprar. Queda por ver si esa variedad termina generando cierta confusión entre los consumidores o si, por el contrario, permite a la compañía asegurarse de tener una alternativa para prácticamente cada tipo de usuario y presupuesto.
CL24
