Cerrado contra abierto: Estados Unidos y China libran su batalla por la IA, teñida por la geopolítica y la seguridad
MADRID, 15 Sep. –
Tras el freno que quieren imponer los laboratorios de Inteligencia Artificial (IA) estadounidenses frente a unos sistemas de IA que dan muestra de su peligrosidad cuando se desalinean, dirigentes como el presidente de Estados Unidos o directores ejecutivos de algunas de las mayores compañías tecnológicas, como Jensen Huang de Nvidia, se oponen a estas medidas, y evidencian cada vez más las posturas distintas entre Estados Unidos y China en torno a la IA.
En un discurso que se orienta hacia la geopolítica, con China de nuevo en el disparadero como sucedió en su momento con Huawei al ser prohibida en Estados Unidos, la realidad de los despliegues de los modelos de IA se queda en modelos cerrados disponibles a través de los ‘chatbots’ desde la web en occidente, mientras que China apuesta por pesos abiertos para competir por coste y ecosistema, dando a los usuarios la posibilidad de utilizar una IA local que los hace independientes.
Son dos fuerzas con perspectivas muy distintas sobre el espacio que sostiene la IA. Por un lado, están Anthropic, OpenAI y Google, que apuestan por modelos de frontera cerrados, disponibles solo a través de sus servidores (web y API), con un enfoque ligado ahora a la peligrosidad que esos sistemas supondrían si se desalinean, tal como afirma el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, en su carta publicada este fin de semana, a la que poco después ha seguido OpenAI con su negativa a salir en bolsa este año ante los riesgos de seguridad que presentan esta tecnología.
Por otro lado, están los laboratorios chinos como DeepSeek, Qwen (Alibaba) y Kimi (Moonshot), que apuestan por los pesos abiertos, que permiten a cualquier usuario con un Mac o un PC potente ejecutar IA local, y al que se ha sumado en su opinión el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, criticando las «restricciones» estadounidenses.
La IA local, aunque no llega al rendimiento de los modelos de frontera, se apoya en la privacidad de los datos y una experiencia productiva que es suficiente para el usuario medio. Un hecho que ha provocado que, debido al ‘boom’ de los modelos instalados en una computadora, Apple registre una gran demanda de sus Mac Mini y Mac Studio, según Tom’s Hardware.
Cuatro de los cinco principales laboratorios de pesos abiertos son chinos (DeepSeek, Qwen, Kimi y GLM), según la guía técnica de AItraining2U, lo que permite constatar el dominio en el terreno de los pesos abiertos; y, entre sus logros, se encuentra haber cerrado la distancia con la frontera cerrada en programación, aunque en razonamiento los modelos cerrados de Anthropic (Fable) y OpenAI (GPT-6 Astra) mantienen todavía una ventaja de entre tres y ocho puntos en las pruebas más exigentes, según el análisis de Digital Applied.
LOS MOVIMIENTOS DE LOS ÚLTIMOS MESES
Con este mapa de los sistemas de IA que cada actor despliega para los usuarios en todo el mundo, resulta más fácil entender los movimientos de cada uno en los últimos meses, en una industria en plena revolución cuyos efectos, para bien y para mal, alcanzan a todo el planeta.
En julio, una coalición de más de 270 empresas (Microsoft, Google, Amazon, Meta, Nvidia, OpenAI y otras) firmó una carta abierta defendiendo que los modelos de pesos abiertos son clave para el liderazgo de Estados Unidos en esta industria, y que concentrar la IA en unos pocos proveedores cerrados es un riesgo en sí mismo.
Es más, Zuckerberg, en unas declaraciones hechas días después a Financial Times, sostiene que una prohibición no sería «una solución eficaz» para obtener ventaja frente a esta tecnología.
Es uno de los rostros de la industria tecnológica más reconocidos que ha dejado clara su postura en el momento de tensión actual, si bien con la aparición de Muse Spark en abril, Meta dio un giro a la IA propietaria y cerrada, después de apostar por el código abierto con la familia Llama y de que algunos de sus componentes se encontraran en el modelo de razonamiento DeepSeek R1.
El que se quedó fuera de la coalición fue Anthropic, al no firmarla. No obstante, en la primera carta, «Our position on open-weights models», Amodei tuvo que aclarar que nunca ha pedido prohibirlos, aunque sí advirtió de que, si un gobierno autoritario, y nombró al Partido Comunista Chino como «la amenaza más capaz», construye modelos superiores, podría usarlos para la superioridad militar o la represión.
A principios de año, OpenAI, Google y Anthropic unieron sus fuerzas a través de la iniciativa conjunta Frontier Model Forum para combatir los intentos de destilación de modelos de inteligencia artificial por parte de empresas chinas, ante la aparición de imitaciones de sus productos.
En la World AI Conference de Shanghái, celebrada a mediados de julio, China anunció la creación de la Organización Mundial de Cooperación en IA (WAICO), con 29 países firmantes de partida, en la que el marco de discusión es opuesto al estadounidense, con una apuesta por una IA «abierta, inclusiva, de beneficio universal», y con un enfoque «centrado en las personas».
LA SEGUNDA CARTA DE AMODEI Y REACCIONES
Ahora en septiembre, la nueva carta de Amodei ha vuelto a poner el conflicto sobre la mesa, con una postura respaldada tanto por OpenAI como por Google, al igual que Elon Musk, director ejecutivo de SpaceXAI, al solicitar «ralentizar el ritmo en el que se mejoran las capacidades de los modelos de IA» para poner las salvaguardas necesarias que eviten que se desalineen, siempre con la alerta del posible estrago económico que un enjambre de agentes de IA podría provocar, tal como ocurrió con en ‘hackeo’ de Hugging Face en julio por parte de un modelo de OpenAI.
Anteriormente estas compañías se reunieron para estudiar la creación de un organismo autorregulador (tipo FINRA) que se encargara de controlar unos sistemas de IA que, según los avances que se han logrado en los últimos meses con los modelos de clase Mythos centrados en la ciberseguridad, podrían descontrolarse en lo llamado como desalineacion, es decir, el comportamiento de un modelo distinto al esperado. Es más, director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, declaró a través de X que el «progreso ha sido rápido y continuará siéndolo. Pero debería ser más lento».
Son unas posturas que han generado el rechazo de una parte de la industria y que, según recoge TechCrunch, llevaron al director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, a rechazar frenar el desarrollo de la IA en una intervención durante una llamada que recibió de el presidente de Estados Unidos, en la que respondió: «No vamos a dejar que ocurra».
Asimismo, Trump se ha mostrado abiertamente contrario a las medidas. «Estamos superando a China en IA, somos el país más sofisticado del mundo, y francamente, quiero que siga siendo así», afirmó, rechazando el freno al desarrollo propuesto.
LA REACCIÓN DE CHINA
La reacción de Pekín al ensayo de Amodei del fin de semana no se hizo esperar. El portavoz de Exteriores, Guo Jiakun, respondió reiterando la postura lanzada por China en julio, con una IA «abierta, inclusiva y ética», y avisó de que «el alarmismo, la confrontación y la competencia despiadada» solo perturban la gobernanza mundial, como recoge Bloomberg.
Por último, el investigador del Centro de Estrategia y Seguridad Internacional de la Universidad Tsinghua (Pekín), Sun Chenghao, que anteriormente ha debatido sobre IA con homólogos estadounidenses, encuadra la confrontación iniciada por los laboratorios de IA estadounidenses: «La frontera entre ‘seguridad de la IA’ y la ‘competencia en IA’ es cada vez más difusa», y añade que «si cada cuestión de seguridad termina interpretándose a través del prisma de la competencia estratégica, un diálogo significativo será muy difícil»
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