14 septiembre 2026

Hallan en el convento de Santa Clara (Pontevedra) un cerebro saponificado, restos de niños y el cadáver de un capellán

Hallan en el convento de Santa Clara (Pontevedra) un cerebro saponificado, restos de niños y el cadáver de un capellán
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   PONTEVEDRA, 14 Sep. (Agencias) –

   Las excavaciones arqueológicas del convento de Santa Clara, en Pontevedra, han permitido localizar, entre otros hallazgos, un cerebro saponificado que los investigadores consideran el primer caso documentado de estas características en la península ibérica y uno de los pocos conocidos a nivel internacional.

   El vicepresidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Domínguez, ha presentado este lunes los últimos resultados de los trabajos arqueológicos acompañado por el equipo responsable de las excavaciones, que encara ya su último mes de trabajo de campo antes de iniciar una nueva fase centrada en el estudio de laboratorio de los materiales recuperados.

   Según ha explicado Domínguez, los hallazgos sitúan al convento como un enclave «pionero en el mundo» y abren nuevas líneas de investigación sobre la historia del recinto y de la ciudad de Pontevedra.

   Los principales descubrimientos se han producido en el interior de la iglesia, donde han aparecido enterramientos de religiosas cuyos restos óseos se encuentran muy deteriorados, aunque se han conservado los sudarios. También se han localizado los restos de dos menores, uno de ellos con zapatos.

   Entre estos hallazgos destaca especialmente el cerebro saponificado, que, según los arqueólogos, constituye «el primer caso documentado de estas características en la península ibérica y uno de los pocos a nivel internacional». El equipo investigador señala que únicamente se conocen otros tres casos en el mundo, localizados en Argentina, Chile e Italia.

    Las excavaciones han permitido localizar asimismo el cadáver de un capellán enterrado delante del altar, que conserva los zapatos y buena parte de su indumentaria. Domínguez ha calificado este descubrimiento de «algo excepcional y único». El hallazgo adquiere especial relevancia por el estado de conservación de los elementos textiles.

    Los trabajos también han permitido avanzar en el conocimiento de la configuración original del claustro. Los arqueólogos han continuado excavando en el espacio donde se había documentado una rampa y han localizado elementos que, según los técnicos, refuerzan la hipótesis de que el claustro pudo contar inicialmente con tres alas.

   Asimismo, se ha documentado una nueva estructura rectangular situada hacia el sur del bosque, cuya funcionalidad todavía no ha podido determinarse. El equipo arqueológico considera que podría tratarse de uno de los elementos estructurales más antiguos conservados dentro del recinto.

   En cuanto a los materiales recuperados, las excavaciones han permitido documentar ya más de 3.000 elementos, entre los que figuran restos cerámicos datados entre finales del siglo XIV y el siglo XIX, además de monedas, vidrios y piezas líticas.

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