Madring recibe a la F1: circuito complejo, técnico y desconocido con ‘La Monumental’ como icono
MADRID, 10 Sep. –
El Gran Premio de España de Fórmula 1 se celebra este fin de semana en el nuevo circuito de Madring, un trazado híbrido que combina la velocidad de un circuito permanente con las exigencias técnicas de un trazado urbano, además de la icónica ‘Monumental’ y su peralte del 24% que será un exigente e inédito test para los monoplazas.
«Es una mezcla entre Bakú y Yeda». Así definió el piloto Carlos Sainz (Williams) a Madring, un circuito híbrido desplegado entre Ifema Madrid, donde se sitúa la recta principal, el ‘paddock’ y el ‘pit-lane’, y Valdebebas de 5.416 metros de longitud y 22 curvas. Está por ver lo peligroso que es para los pilotos, después de que hubiera casi 20 banderas rojas en los test de F3 que albergó a finales de agosto.
La acción arranca en la recta de meta de 523 metros, donde se sitúa la ansiada ‘pole’ y que parece una posición privilegiada y clave para el domingo. Tras ese más de medio kilómetro al máximo, los pilotos llegan a la fuerte frenada en la curva 1 -a 252 metros de la ‘pole’-, en la que los monoplazas pasan de 320 a 100 km/h. Este es el primer punto de adelantamiento, aunque habrá que tener valor, porque los coches llegarán juntos y el espacio será mínimo.
Después, pasan al viraje rápido de ‘Hortaleza’, la tercera curva, para entrar en la zona urbana de la avenida Ribera del Sena. Allí, una recta de casi 400 metros en la que los coches alcanzarán su velocidad máxima, 340 km/h, para llegar a otro punto clave para superar rivales en la curva 5.
Un gran atractivo viene con la ‘Subida de las Cárcavas’, con una pendiente del 8% al ascender por las curvas 6 y 7 para alcanzar el punto más alto del circuito a 697 metros sobre el nivel del mar. A partir de ahí, la pista desciende de forma abrupta por la sección de ‘El Búnker’ (curva 8), un tramo revirado con una inclinación negativa del 5% que pondrá a prueba el apoyo aerodinámico y el equilibrio del tren trasero.
Pero lo más icónico de este nuevo trazado es ‘La Monumental’, una curva con 547 metros de recorrido y un peralte inclinado de hasta el 24%, para convertirse en la curva peraltada más larga y pronunciada de todo el Mundial. Los monoplazas recorrerán este semicírculo a más de 300 km/h y llegarán a la frenada ciega de la 13, de ‘La Monumental’ al cielo literalmente.
Entonces, llegan ‘Las Enlazadas de Valdebebas’ y el túnel que devuelve a los monoplazas a Ifema. Tras esto, una de las partes más técnicas y que más puede definir el tiempo de la vuelta: la curva 20, otro ángulo recto que embotellará a la parrilla y dará entrada a la parte lenta.
En definitiva, un trazado complejo y muy técnico, que pondrá a prueba la habilidad y la pericia de cada piloto, favoreciéndose aquellos que más rápido se adapten al trazado y sus condiciones. Y uno de ellos es el español Fernando Alonso, que auguró un Gran Premio complicado.
«Creo que la carrera va a ser complicada para todo el mundo, creo que habrá bastantes abandonos, puede haber coches de seguridad», dijo el asturiano, que advirtió que habrá diferencia entre el simulador y la realidad.
Otros fueron más allá, como el italiano Kimi Antonelli, que se aventuró a decir que Madring es «la pista más complicada del año». Y esto es, principalmente, por tres zonas que se quedan los focos: la primera curva, las rápidas enlazadas de Valdebebas y ‘La Monumental’. Tres puntos en los que habrá que tomar riesgos para sacar algo de ventaja, teniendo en cuenta que jugar con los límites puede salirle muy caro a los pilotos.
Además, presenta algunas curiosidades, como que esa curva peraltada cuenta con una solución de seguridad diseñada para un peralte de ese 24%. Y es que por primera vez se utilizan anclajes en una curva peraltada para fijar las barreras de hormigón directamente al asfalto, evitando su desplazamiento en caso de impacto. Sin olvidar la bandera de España entre la curva 3 y la incorporación del ‘pit-lane’, de 6,66×25 metros y una superficie de más de 416 metros cuadrados.
