10 septiembre 2026

Los españoles consiguen ahorrar de media el 16,2% de sus ingresos, según un estudio de UCI

Los españoles consiguen ahorrar de media el 16,2% de sus ingresos, según un estudio de UCI
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MADRID, 10 Sep. Diario Dia –

Los españoles reservan de media el 16,2% de sus ingresos para ahorros, algo por encima respecto al 14,6% de 2025, aunque todavía por debajo del 17,8% de 2024, según el ‘IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad’ de la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI).

Tomando como referencia el salario medio bruto en España publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y trasladándolo a una estimación neta aproximada, en el informe se calcula que ese porcentaje equivaldría a reservar en torno a 300 euros al mes.

A pesar del aumento de los precios, el ahorro sigue formando parte de los hábitos financieros de la mayoría de los hogares españoles. Según UCI, el 84,2% de los ciudadanos afirma ahorrar de forma habitual.

No obstante, el estudio muestra una paradoja cada vez más visible en los hogares: ahorran más que hace un año, pero con menos margen y más renuncias. Ocio, viajes, alimentación, confort térmico y mantenimiento de la vivienda aparecen entre las partidas que los ciudadanos han recortado durante los últimos doce meses para intentar sostener su presupuesto familiar.

Aunque la media nacional se sitúa en 16,2%, existen diferencias relevantes en el porcentaje de ingresos que los hogares consiguen reservar. Mientras que en Castilla y León los ciudadanos destinan de media un 20,6% de sus ingresos al ahorro, la cifra cae hasta el 10,8% en Canarias, lo que supone una brecha de casi diez puntos porcentuales.

También se sitúan por encima de la media nacional la Comunidad Valenciana (20,0%), Baleares y La Rioja (19,5%), País Vasco (19,2%) y la Región de Murcia (19,1%). En el extremo opuesto aparecen Cataluña (12,1%), Andalucía (15,3%), Galicia (15,4%) y Madrid (15,8%), además de Canarias.

Por edades, la capacidad de ahorro declarada disminuye progresivamente a partir de los 35 años: se sitúa en el 17,5% entre los 35 y 44 años, baja al 14,4% entre los 45 y 54 y cae hasta el 12,6% entre los 55 y 65 años.

«El dato sugiere que el margen para ahorrar se estrecha a medida que aumentan las cargas familiares, los compromisos financieros y otros gastos recurrentes del hogar», han explicado los expertos del estudio.

El estudio también refleja que el 78,6% de los hogares afirma haber reducido o renunciado a algún gasto durante el último año, un dato que sugiere que, para muchas familias, ahorrar sigue dependiendo más de ajustar el consumo que de una mejora real de su situación económica.

Cuando toca ajustar el presupuesto, las primeras renuncias se producen en el ocio. El 46% afirma haber reducido salidas, restauración u otras actividades fuera de casa, mientras que el 39% ha recortado en vacaciones o viajes. Sin embargo, la presión sobre el presupuesto familiar también alcanza partidas más básicas: uno de cada tres españoles (34%) asegura haber reducido o renunciado a algún gasto en alimentación.

Los ajustes se trasladan igualmente al propio hogar. El 29% afirma haber reducido el uso de la calefacción; el 24%, el aire acondicionado; y el 23%, el consumo eléctrico. Además, el 21% reconoce haber renunciado a mantener una temperatura confortable en casa por motivos económicos.

En plena vuelta a la rutina, llenar la nevera continúa siendo el gasto cotidiano que más inquieta a los españoles. La cesta de la compra obtiene una preocupación media de 6,9 puntos sobre 10, por delante de la factura de la luz, con 6,4 puntos.

Por detrás aparecen la factura del agua (5,2), la cuota hipotecaria (4,9), los gastos de comunidad (4,5) y las cuotas de otros préstamos, la factura del gas e internet, todos ellos con 4,4 puntos.

De su lado, casi la mitad de los españoles considera que el pago de su vivienda es asumible, pero ajustado, mientras que un 29% lo define como complicado o muy complicado (18%). Solo el 8,6% asegura afrontarlo con comodidad.

La percepción cambia de forma significativa según la situación residencial. El 64% de los que ya son propietarios considera el pago cómodo o asumible, frente al 36% de quienes aún no poseen una vivienda. Los resultados apuntan a una mayor tensión presupuestaria entre la población no propietaria, aunque el estudio no identifica su régimen residencial concreto -alquiler, cesión o convivencia familiar-, por lo que no debe interpretarse como una comparación directa entre alquiler e hipoteca.

La dificultad también es más acusada entre los jóvenes. Entre las personas de 25 a 34 años, el 51% considera complicado o muy complicado pagar su vivienda, aunque son también quienes declaran ahorrar una mayor proporción de sus ingresos: un 22%.

CL8