Hingis y el reto de Alcaraz: «Cuando eres el número uno, todos esperan que ganes siempre y eso es imposible»
La extenista suiza advierte al español sobre el éxito precoz: «El mayor riesgo son las distracciones fuera de la pista»
La líder de la WTA más joven de la historia confía en el regreso de Badosa: «Tiene nivel para volver al ‘Top 10’ si el cuerpo le respeta»
BERLÍN, 10 Sep. –
La exnúmero uno del mundo Martina Hingis, ganadora de cinco ‘Grand Slam’ en individuales -tres Abierto de Australia, un Wimbledon y un Abierto de Estados Unidos-, afirmó que cuando llegas a la cumbre como Carlos Alcaraz «es imposible ganar siempre», y que Paula Badosa «tiene nivel» para regresar al grupo de las diez mejores tenistas del circuito de la WTA «si el cuerpo le respeta».
En una entrevista concedida a los medios, Martina Hingis, quien participó en un panel sobre bienestar en el stand de ‘Haier’ en la feria Ifa en Berlín, analizó la evolución del tenis hacia el plano físico y los retos que afrontan las jóvenes promesas para alcanzar la élite como le sucedió a ella, que alcanzó el trono de la WTA en marzo de 1997 antes que nadie: 16 años y 182 días.
Hingis recordó que cuando ingresó en el circuito hace casi 30 años las hermanas estadounidenses Venus y Serena Williams, y, quizá, la alemana Steffi Graf, ya encarnaban ese tenis de puro músculo. «En retrospectiva, creo que el tenis es diferente. Los materiales, las cuerdas y las raquetas hacen que el juego sea más rápido, aunque las pistas sean más lentas», precisó.
Asimismo, Hingis, que conserva actualmente la delgadez de sus tiempos de número uno mundial, subrayó que los equipos de los jugadores, integrados por preparadores físicos, psicólogos, fisioterapeutas, nutricionistas y, entre otros, entrenadores, son más grandes que antaño y confesó que, a veces, le resulta «difícil de ver» los partidos del circuito masculino y femenino.
«Antes había un grupo, digamos del ‘Top 5’ o ‘Top 10’, que éramos muy consistentes. Ahora hay muchas más jugadoras capaces de ganar torneos de Grand Slam, especialmente en el cuadro femenino, pero también en el masculino sin la presencia de Federer, Nadal o Djokovic. Me gustan tenistas como Andreeva, que, con la ayuda de Conchita Martínez, está progresando. Gana quien tiene más hambre, pero cuesta mantener el nivel durante mucho tiempo», comparó.
Desde la perspectiva de una tenista que ganó su primer Grand Slam a los 16 años, el mayor ‘riesgo invisible’ al llegar tan joven a la élite, como le ha ocurrido al español Carlos Alcaraz, son las «distracciones» fuera de la pista.
«El tenis te da muchas oportunidades, pero exige mucho. Cuando eres el número uno, todo el mundo espera que ganes cada semana, y eso es casi imposible. El mayor reto es poder encontrar el equilibrio entre la vida personal, el descanso y el tiempo de los entrenamientos, así como saber gestionar las peticiones de los patrocinadores y de la prensa», manifestó.
Hingis sigue jugando un par de veces a la semana, entrena a un joven grupo de alumnos y alterna sus participaciones en los torneos de Leyendas de Roland Garros, el único ‘grande’ que no ganó en su carrera, o Wimbledon con algunas exhibiciones como una reciente en Hamburgo (Alemania).
«¿El mejor de la historia? Roger (Federer) ha sido la elegancia, el talento más natural e instintivo. Con Rafael Nadal me quedo con el músculo, la fuerza de voluntad y su capacidad para competir aún sufriendo dolor. En cuanto a Novak Djokovic, sobre el papel es el mejor porque tiene los números, los récords y la mayor cantidad de Grand Slams», analizó.
Nunca fue tan física ni tan atlética como las hermanas Williams, pero alcanzó la cima gracias al «toque», la «sensación de bola» y la «inteligencia». «A veces deseaba poder sacar cuatro saques directos como Serena, pero ella también habría querido tener mi mano. Tienes que trabajar con las herramientas que tienes. El tenis no se basa solo en el músculo», destacó.
Por otro lado, respecto a la situación de Paula Badosa y su lucha constante contra las lesiones como le sucedió a Hingis durante su carrera cree que «tenísticamente tiene la capacidad para estar de nuevo en el ‘Top 10′».
«Lo más importante para ella es si su cuerpo puede seguir el ritmo de su juego. Lo que ha hecho al regresar tras sus problemas de espalda es increíble, tiene mucha fuerza. Me gusta verla jugar y le deseo que pueda mantener su cuerpo en forma. Lo más importante para las jugadoras es encontrar el equilibrio entre su vida privada y las exigencias del circuito. Creo que esto es algo que nadie te cuenta cuando empiezas en el circuito», indicó.
A las jóvenes promesas actuales les resta «mantener la regularidad» para consolidar una gran rivalidad como la de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. «Me gusta ver a jugadoras como Mirra Andreeva o Linda Noskova, pero el desafío es mantener el nivel una vez que la gente te ve como favorita. La expectativa cambia cuando pasas de sorprender a tener la obligación de ganar semana tras semana», comentó.
Igualmente, la extenista suiza celebró que se haya alcanzado la igualdad de premios en algunos torneos de los circuitos masculino y emenino. «Se ha mejorado mucho y las cifras son increíbles en comparación con cómo empezó el circuito hace 50 años, pero todavía hay margen de mejora y existe cierta brecha en torneos fuera de los Grand Slams. Aun así, el tenis sigue siendo el mejor deporte femenino del mundo y una excelente escuela de vida», enfatizó.
Si tuviera que diseñar a la jugadora perfecta combinando cualidades del circuito actual, Hingis elegiría la mentalidad y las condiciones atléticas de la estadounidense Coco Gauff, la técnica de la kazaja Elena Rybakina, la potencia en los golpes de la bielorrusa Aryna Sabalenka y la consistencia y concentración de la polaca Iga Swiatek.
«El tenis necesita jugadoras con emoción», apuntó la niña prodigio del tenis mundial a finales de los noventa, sin perder su eterna sonrisa, en el área Vip del stand de Haier en Ifa. A escasos metros, le saluda el exfutbolista argentino Esteban Cambiasso, el ‘alter ego’ de José Mourinho en la época dorada del Inter de Milán, el del triplete de ‘Champions’, Serie A y Copa de Italia en 2010.
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