9 septiembre 2026
Harvard y HRW piden condenar el uso continuado del atroz fósforo blanco
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NUEVA YORK – El uso reciente de municiones de fósforo blanco por las fuerzas israelíes en el Líbano evidencia la necesidad de nuevas normas internacionales que regulen esas armas devastadoras, planteó un informe de Human Rights Watch (HRW) y la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard.

Bonnie Docherty, docente en esa universidad estadounidense y asesora sobre armas en HRW señaló que “las municiones de fósforo blanco pueden causar quemaduras atroces y provocar daños físicos, psicológicos y socioeconómicos de por vida”.

“Los Estados deberían condenar el uso continuado de municiones de fósforo blanco, impulsar nuevas conversaciones internacionales sobre esta cuestión y garantizar que el derecho internacional responda adecuadamente al inaceptable costo humano de estas armas”, expuso Docherty.

El informe, de 45 páginas, “Quemaduras sin control: los efectos inhumanos de las municiones de fósforo blanco y la necesidad de reforzar el derecho internacional”, documenta 23 incidentes verificados en los que fuerzas israelíes utilizaron estas municiones en el sur del Líbano entre marzo y mayo de 2026.

El informe divulgado este miércoles 9 también describe los terribles daños que estas armas han causado en conflictos armados en los últimos años.

Desde el año 2000 también se ha denunciado el uso de municiones de fósforo blanco por parte de Israel en Gaza, en 2008-2009 y 2023; de fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico (Isis) en Iraq y Siria en 2017, y de fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen en 2016.

Asimismo, de fuerzas de Estados Unidos en Iraq en 2004, de Etiopía en Somalia en 2007, y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte -sobre todo estadounidenses- y antigubernamentales en Afganistán entre 2005 y 2011; y de Estados Unidos en Irak, en 2004.

Las municiones de fósforo blanco que estallan en el aire sobre zonas pobladas tienen efectos indiscriminados -es decir, no pueden distinguir entre combatientes y población civil- y, por lo tanto, su uso viola las normas generales del derecho internacional humanitario.

Sin embargo, pese a sus efectos incendiarios, las municiones de fósforo blanco no están comprendidas en el Protocolo III de 1980 de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, dedicado a regular las armas incendiarias.

El protocolo define las armas incendiarias como aquellas concebidas “primordialmente” para provocar incendios o causar quemaduras a las personas. Y esa definición excluye las armas concebidas principalmente con otros fines, aunque produzcan los mismos efectos incendiarios.

Por ello, no abarca las municiones de fósforo blanco, cuyo principal propósito es generar cortinas de humo o proporcionar iluminación durante operaciones militares.

HRW y la Clínica de Harvard analizaron las municiones de fósforo blanco a la luz de la cláusula de Martens, una disposición del derecho internacional humanitario formulada en 1899 por el diplomático ruso Friedrich Martens.

Esa cláusula establece que, cuando no existe un tratado específico que regule una cuestión, la población civil y los combatientes siguen estando protegidos por los principios de humanidad y los dictados de la conciencia pública.

Ambas organizaciones sostienen que la cláusula resulta aplicable por las terribles lesiones que provocan las municiones de fósforo blanco, extremadamente difíciles de tratar e incompatibles con los principios de humanidad.

El fósforo blanco puede quemar a una persona hasta el hueso, y las partículas que permanezcan en una herida pueden volver a inflamarse cuando se retiran los vendajes y quedan nuevamente expuestas al oxígeno.

Las objeciones expresadas por naciones, organizaciones internacionales, grupos de la sociedad civil, profesionales de la salud e instituciones financieras constituyen una muestra de que estas municiones también son contrarias a los dictados de la conciencia pública, agregan HRW y la Clínica de Harvard.

Hasta ahora, buena parte del debate sobre las municiones de fósforo blanco se ha desarrollado en el marco de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales. Decenas de países han condenado los daños que provocan y han pedido que se celebren debates específicos sobre esta cuestión.

Las dos organizaciones instaron a los Estados a abordar esta cuestión durante las reuniones sobre desarme que la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará durante el mes de octubre de 2026 en esta ciudad.

A-E/HM

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