8 septiembre 2026

La semaglutida se asocia con hasta un 40% menos de ataques de asma, según un estudio

La semaglutida se asocia con hasta un 40% menos de ataques de asma, según un estudio
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   MADRID, 8 Sep. –

La semaglutida, uno de los fármacos utilizados para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, se ha relacionado con una menor frecuencia de ataques de asma y exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en un nuevo estudio basado en registros médicos del Reino Unido.

El efecto observado fue especialmente llamativo en las personas con asma tratadas con semaglutida, entre las que los investigadores observaron una reducción de casi el 40% en los ataques respecto a pacientes similares tratados con otros medicamentos para la diabetes. En las personas con EPOC, la reducción observada fue del 20%.

Sin embargo, los resultados no demuestran que la semaglutida prevenga las crisis respiratorias. Se trata de un estudio basado en datos de práctica clínica real y sus autores consideran necesario confirmar estos hallazgos mediante ensayos clínicos.

¿QUÉ RELACIÓN HA ENCONTRADO EL ESTUDIO ENTRE SEMAGLUTIDA Y ASMA?

La investigación fue dirigida por Chloe Bloom, profesora clínica asociada de epidemiología respiratoria en el Instituto Nacional del Corazón y los Pulmones del Imperial College de Londres (Reino Unido), y presentada por la doctora Bohee Lee en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) celebrado en Barcelona.

Los investigadores utilizaron registros médicos electrónicos del Reino Unido para analizar a personas con enfermedades respiratorias que comenzaron a recibir tratamientos con agonistas del receptor GLP-1.

Realizaron cuatro análisis paralelos, con entre 20.000 y 22.000 participantes en cada uno, y compararon los resultados con los de personas similares que recibieron sulfonilureas, otro grupo de medicamentos utilizados para tratar la diabetes.

Los pacientes que recibieron tratamientos con GLP-1 presentaron menos ataques de asma y exacerbaciones de EPOC que los pacientes comparables tratados con sulfonilureas.

LA REDUCCIÓN FUE MAYOR CON SEMAGLUTIDA

Según explica Bloom, la asociación fue especialmente marcada en las personas con asma que recibieron semaglutida. En este grupo, el uso del fármaco se relacionó con una reducción de casi el 40% en los ataques de asma. En las personas con EPOC, la reducción observada fue del 20%.

Estos resultados son compatibles con investigaciones anteriores que han planteado que los agonistas del receptor GLP-1 podrían tener efectos antiinflamatorios y otros efectos beneficiosos relacionados con la función pulmonar.

No obstante, los investigadores subrayan que los resultados deben interpretarse con cautela porque los datos proceden de historiales médicos y no de un ensayo clínico diseñado específicamente para comprobar si estos fármacos previenen las crisis respiratorias.

¿POR QUÉ PODRÍA BENEFICIAR LA SEMAGLUTIDA A LAS PERSONAS CON ASMA?

Los mecanismos que podrían explicar esta asociación todavía no están establecidos. Los agonistas del receptor GLP-1 se utilizan principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. Investigaciones anteriores han planteado posibles efectos sobre la inflamación y otros procesos relacionados con las enfermedades respiratorias.

Además, la pérdida de peso asociada a estos tratamientos podría desempeñar un papel en algunos pacientes con obesidad y enfermedades respiratorias.

Sin embargo, los datos de este estudio no permiten determinar cuánto del efecto observado se debe directamente a la semaglutida, cuánto puede estar relacionado con la pérdida de peso u otros factores y si el resultado se reproducirá en ensayos clínicos.

La respuesta es no. Los resultados no justifican utilizar semaglutida específicamente para prevenir o tratar el asma. La propia Bloom advierte de que las personas con asma o EPOC no deberían comenzar un tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 exclusivamente por su enfermedad respiratoria al margen de las indicaciones actualmente aprobadas.

El hallazgo puede ser relevante para las personas que ya son candidatas a estos tratamientos por obesidad o diabetes tipo 2, pero no cambia por sí solo las recomendaciones terapéuticas para el asma o la EPOC.

¿QUÉ FALTA POR SABER?

Los investigadores consideran necesario confirmar los resultados mediante ensayos clínicos en los que el efecto de los agonistas del receptor GLP-1 sobre el asma y la EPOC constituya específicamente una variable de resultado.

Estos estudios permitirían determinar si existe una relación causal y conocer mejor qué pacientes podrían beneficiarse, en qué medida y mediante qué mecanismos.

Por ahora, el hallazgo debe considerarse una señal de investigación prometedora, pero no una nueva indicación de la semaglutida para las enfermedades respiratorias.

LA SEMAGLUTIDA NO DEBE UTILIZARSE POR CUENTA PROPIA PARA EL ASMA

La semaglutida es un medicamento sujeto a prescripción y sus indicaciones dependen del producto, la situación clínica del paciente y la valoración médica.

Por tanto, una persona con asma o EPOC no debería iniciar, modificar o suspender un tratamiento con semaglutida basándose únicamente en estos resultados.

El interés del estudio está en una posible asociación que deberá confirmarse con investigaciones específicamente diseñadas para comprobar si los agonistas GLP-1 pueden aportar también beneficios respiratorios.

CL11