Salud en la tercera edad: No espaciar tanto las comidas previene enfermedades
MADRID, 26 Ago. Agencias –
Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores del Instituto Karolinska de Solna (Suecia) ha mostrado que los intervalos más largos entre comidas en adultos mayores se asocian con el padecimiento más rápido de enfermedades crónicas.
Este trabajo, que ha sido publicado en la revista especializada ‘Journal of Internal Medicine’, ha llegado a esta conclusión, la cual se ha observado de manera más acusada entre las personas de 78 años o más. El mismo se ha realizado en el contexto actual en el que el interés por el ayuno ha aumentado en los últimos años.
No obstante, «se sabe relativamente poco sobre cómo el horario de las comidas afecta a la salud de los adultos mayores», han indicado los autores que, por ello, han analizado si la duración del intervalo diario más largo entre comidas estaba relacionada con la acumulación de patologías crónicas a lo largo del tiempo.
Para ello, han empleado datos del ‘Estudio Nacional Sueco sobre Envejecimiento y Cuidados’ (SNAC-K), que incluye a 2.981 personas de Estocolmo mayores de 60 años al inicio del mismo. Así, se realizó seguimiento de los participantes durante un máximo de 15 años y se estimó la duración de los intervalos entre comidas a partir de la información que proporcionaron sobre sus hábitos alimenticios habituales durante un período de 24 horas.
LOS MÁS DURADEROS PROVOCAN PEORES RESULTADOS DE SALUD
De esta manera se llegó a la principal conclusión de este trabajo y se observó, en particular, que el intervalo más largo entre comidas durante un día típico fue de 14 a 24 horas. Las personas que lo practicaron acumularon enfermedades crónicas más rápidamente que aquellas cuyo intervalo más largo fue de seis a 11,5 horas.
«Esta asociación se observó para el número total de enfermedades crónicas, así como para las patologías cardiovasculares y neuropsiquiátricas, pero no para las enfermedades musculoesqueléticas», han señalado los investigadores, entre los que se encuentra el último autor de este estudio e investigador postdoctoral en el Centro de Investigación sobre el Envejecimiento del Departamento de Neurobiología, Ciencias del Cuidado y Sociedad del Instituto Karolinska, Adrián Carballo Casla.
Este último ha indicado que «gran parte de la investigación sobre el ayuno se ha realizado en poblaciones jóvenes o de mediana edad», por lo que estos nuevos hallazgos «sugieren que las asociaciones pueden ser diferentes en los adultos mayores, particularmente entre los grupos de mayor edad».
CL11
