23 agosto 2026

Valtorres convierte la memoria de sus frutales en creación contemporánea

Valtorres convierte la memoria de sus frutales en creación contemporánea
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VALTORRES (ZARAGOZA), 23 Agencias

La localidad zaragozana de Valtorres, de 74 habitantes y ubicada en la Comarca Comunidad de Calatayud, ha convertido la memoria de sus frutales en creación contemporánea con el proyecto ‘Los frutos del tiempo’.

Iniciado en 2025 y concebido para desarrollarse durante varios años, el trabajo avanza siguiendo los ciclos agrícolas y la memoria de quienes han cuidado este paisaje durante generaciones.

El proyecto suma ahora ‘Habitar el color’, una intervención artística desarrollada por Laura Esporrín con los habitantes de la localidad, y la incorporación de tres jóvenes agentes culturales de Aula Albura, uno de los cinco proyectos seleccionados por el Ministerio de Cultura en su primera convocatoria estatal de cooperación cultural entre comunidades autónomas en el medio rural.

Los árboles, el agua, las variedades cultivadas y los cuidados que exige cada momento del año forman parte de un conocimiento agrícola que todavía se transmite en Valtorres.

Bajo la dirección de Pablo Pérez Terré, Estoesloquehay · Ecosistemas Culturales para el Medio Rural desarrolla la investigación en contacto directo con agricultores y habitantes del municipio. El calendario agrícola marca el ritmo del proyecto y permite abordar de forma sucesiva los distintos cuidados del frutal, así como los cambios que han experimentado estas prácticas durante las últimas décadas.

Un año después de comenzar el trabajo de campo, la investigación amplía también sus formas de relación con la comunidad. Habitar el Color traslada parte de ese recorrido al ámbito de la creación artística y la participación vecinal, mientras Aula Albura incorpora a jóvenes profesionales a las tareas de investigación y documentación. Las dos líneas nacen del mismo proceso y comparten un mismo territorio de trabajo.

La investigación se centra en los cuidados, conocimientos y prácticas asociados a los árboles frutales cultivados por encima de los 600 metros de altitud, tomando Valtorres como un caso especialmente significativo dentro de un territorio de fuerte especialización frutícola.

La poda, el riego, el aclareo, la prevención de plagas, la elección de variedades, la recolección, la conservación o el aprovechamiento de la fruta forman parte de unos saberes adquiridos mediante años de experiencia y transmitidos entre generaciones. El proyecto documenta estas prácticas a través de las personas que las conocen y recoge también la manera en que han cambiado las herramientas, los sistemas de cultivo, el uso del agua o las condiciones de producción.

ESTACIONES

La investigación se estructura por estaciones. Durante el verano presta especial atención a los sistemas de riego y a los cuidados propios de esta época del año, mientras las próximas etapas abordarán otros momentos del ciclo de los árboles. El objetivo es construir progresivamente un archivo de testimonios, imágenes, sonidos y prácticas que permita documentar este patrimonio inmaterial desde diferentes perspectivas y momentos del año.

El trabajo coincide además con un proceso de especial relevancia para el sector frutícola de la zona. Las comarcas de la Comunidad de Calatayud y del Aranda avanzan en el proyecto de Indicación Geográfica Protegida Cereza de Calatayud y del Aranda, impulsado por productores y comercializadores y respaldado por el Gobierno de Aragón.

La propuesta parte de un ámbito productivo de alrededor de 1.500 hectáreas y cerca de un centenar de agricultores y comercializadores, reflejo de la importancia económica y territorial que mantiene el cultivo de la cereza en esta parte de Aragón.

HABITAR EL COLOR

Una de las nuevas derivaciones del proyecto es ‘Habitar el color’, propuesta desarrollada por la joven artista oscense Laura Esporrín a partir de la percepción cromática del paisaje y de la memoria de quienes viven en Valtorres.

Durante su residencia, Esporrín ha conducido las actividades comunitarias que han dado forma a la intervención. El proceso comenzó con un paseo colectivo en el que vecinos y vecinas recorrieron el municipio desde el color y la memoria, haciendo aflorar una paleta relacionada con las estaciones, los trabajos agrícolas, los recuerdos y las imágenes que permanecen vinculadas a la experiencia cotidiana del pueblo.

A partir de este recorrido se desarrolló un taller en el que los participantes intervinieron cajas de fruta mediante distintas técnicas plásticas. La elección del soporte conecta directamente con la cultura material del territorio y convierte un objeto habitual de la actividad agrícola en parte de una instalación colectiva creada por la propia comunidad.

La exposición incorpora además cinco fotografías de gran formato realizadas por Laura Esporrín durante su residencia. Las imágenes parten de la misma investigación cromática y establecen relaciones entre colores, texturas, superficies y elementos encontrados en el paisaje de Valtorres.

‘Habitar el color’ permite que una parte de los materiales, percepciones y memorias surgidos durante la investigación adopten una forma artística y regresen a la comunidad como experiencia compartida. La creación se incorpora al proyecto como una herramienta para mirar de nuevo un paisaje cotidiano y generar otras formas de relación con él.

Laura Esporrín ha sido beneficiaria de una beca Culturex del Ministerio de Cultura para una estancia en Ars Electronica, en Linz (Austria), experiencia que se suma a su trayectoria como creadora.

La dimensión formativa se desarrolla a través de Aula Albura, programa impulsado por Estoesloquehay, que incorpora durante agosto y septiembre a tres jóvenes agentes culturales al trabajo de ‘Los frutos del tiempo’.

Los participantes son estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Castilla-La Mancha y se integran directamente en las tareas que se desarrollan en Valtorres. Participan en la preparación y realización de entrevistas, la producción fotográfica y audiovisual, el seguimiento de actividades y la organización de los materiales que irán formando parte del archivo.

Su estancia incluye también la participación en ‘Habitar el color’, permitiéndoles conocer cómo una investigación territorial puede relacionarse con un proceso de creación artística y con actividades desarrolladas junto a los habitantes de una pequeña localidad.

Aula Albura fue seleccionado como uno de los cinco proyectos beneficiarios en todo el Estado de la primera convocatoria del Ministerio de Cultura para la cooperación cultural entre comunidades autónomas en el medio rural. El programa conecta proyectos y entidades de Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra y plantea la formación profesional a través de estancias en iniciativas culturales activas en diferentes territorios rurales.

La presencia de estos jóvenes incorpora además un componente generacional al proyecto. Los conocimientos que agricultores y familias han transmitido durante décadas pasan a formar parte de un trabajo de documentación en el que participan quienes comienzan ahora su trayectoria profesional en el ámbito cultural.

CL11