18 agosto 2026

Día Mundial Ayuda Humanitaria: World Vision denuncia el impacto de drones en conflictos y asistencia

Día Mundial Ayuda Humanitaria: World Vision denuncia el impacto de drones en conflictos y asistencia
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   MADRID, 18 Ago. (Agencias) –

   La ONG World Vision ha alertado sobre el impacto del creciente uso de drones y tecnologías militares emergentes en las zonas de guerra, al señalar que estas herramientas están comprometiendo la seguridad del personal sanitario y de ayuda.

   Además, asegura que estos dispositivos obstaculizan el acceso a la asistencia y reducen la capacidad de supervivencia de la infancia, como denuncia en el marco del Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, que se conmemora cada 19 de agosto.

   Según la organización, la presencia y ataques de estos dispositivos están provocando la suspensión de servicios esenciales y el cierre de carreteras y centros médicos lo que dificulta el acceso humanitario, la protección de la población civil y la seguridad de los trabajadores humanitarios, lo que deja a los niños y niñas aislados de la ayuda que más necesitan, entre otros colectivos afectados.

   Así, por ejemplo, señala que en Darfur Oriental (Sudán) un ataque con drones contra el Hospital Universitario de Al-Daein habría causado la muerte de al menos 64 personas, entre ellas 13 niños y niñas y personal sanitario, y habría dejado a otras 90 gravemente heridas. El hospital quedó completamente inoperativo, lo que impidió la prestación de servicios sanitarios vitales.

   Añade que se están registrando ataques con drones en una zona cada vez más amplia de Sudán, incluidos los ataques señalados por la ONU en El Obeid, que alcanzaron una central eléctrica y una estación de combustible, lo que obligó al cierre de centros médicos.

   Mientras, en Ucrania, las familias cuentan que los niños se esconden en los sótanos, escuchando el ruido de los drones sobre sus pueblos. Algunos llevan meses separados de sus padres mientras buscan refugio en el extranjero.

   «Puede que la tecnología esté cambiando la forma en que se libran los conflictos, pero no puede cambiar nuestra responsabilidad de proteger la vida y la dignidad humanas. Cada ataque con drones que cierra una clínica, destruye una carretera u obliga a los trabajadores humanitarios a dar media vuelta es también un ataque a la oportunidad de supervivencia de un niño o niña. Los trabajadores humanitarios no son objetivos. Los hospitales no son objetivos. Los niños y niñas no son daños colaterales», afirma la responsable global de Gestión de Desastres de World Vision, Isabel Gomes.

   La ONG señala que más de 1.000 trabajadores humanitarios han perdido la vida en los últimos tres años, 350 de ellos solo en 2025, la segunda cifra más alta jamás registrada. Al mismo tiempo, la Coalición Global para Proteger la Educación de los Ataques registró al menos 8.566 ataques contra la educación en 2024 y 2025, un aumento de más del 40% en comparación con 2022-2023, mientras que la Organización Mundial de la Salud ha verificado cerca de 1.900 ataques contra centros, personal y servicios sanitarios en 2026.

   El año pasado, World Vision acogió con satisfacción la ‘Declaración para la Protección del Personal Humanitario’, un compromiso para respetar el derecho internacional y adoptar medidas prácticas que califica de «paso importante para salvaguardar a los trabajadores humanitarios, defender el acceso humanitario y reforzar la rendición de cuentas cuando se violan esas protecciones».

PROTECCIÓN Y RENDICIÓN DE CUENTAS

   Por ello, con motivo del Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, la ONG World Vision insta a los gobiernos y a las partes en conflicto a proteger a los trabajadores humanitarios, a la población civil y a las infraestructuras civiles, de conformidad con el derecho internacional humanitario; y garantizar un acceso humanitario seguro, sostenido y sin obstáculos para los niños, niñas y las familias afectadas por el conflicto.

   También pide garantizar investigaciones independientes, con rendición de cuentas y las consecuencias por los ataques contra el personal humanitario, los centros sanitarios y otras infraestructuras civiles; además de abordar las consecuencias humanitarias de los drones y otras tecnologías militares emergentes, incluido su impacto en el acceso humanitario, la protección de la población civil y la seguridad de la infancia.

   «Cuando los trabajadores humanitarios son atacados o se les impide llegar a las comunidades, los niños y niñas pierden a las personas que les proporcionan alimentos, medicinas, agua potable y protección. Los gobiernos deben tratar cada uno de estos ataques no simplemente como una estadística más, sino como una prueba de si se respetará el derecho internacional», añade Gomes.

   La ONG también quiere rendir homenaje a los trabajadores humanitarios que han perdido la vida y a aquellos que siguen prestando servicio en los lugares más peligrosos del mundo, un recuerdo que debe ir «acompañado de protección, acceso y rendición de cuentas».

CL23