«Simplemente había sido concejal», un documental narra las represiones franquistas en Tudelilla
LOGROÑO, 16 Ago. –
Son dieciocho historias de otras tantas familias que, durante cinco años, se han buscado alrededor de lo que iba a ser un homenaje y acabó siendo un documental sobre las represiones franquistas en Tudelilla con frases para el recuerdo: «Simplemente había sido concejal».
‘Nada nos hizo olvidar’ está rodado en un pequeño pueblo de La Rioja cuya historia, sin embargo, «es universal, de todas las zonas en las que no hubo conflicto bélico» durante la Guerra Civil del 1936, «y en las que hubo represiones fascistas».
«Ahí no hubo guerra pero la represión fue la más bestia de todas», ha relatado en una entrevista a los medios Ibai Marcos Rodrigo, director de ‘Nada nos hizo olvidar’, que esta semana se ha presentado en Tudelilla, una población riojana de 360 habitantes censados.
Un 16 de agosto como hoy, festividad de San Roque en Tudelilla, una mujer, Lola, se acercó a la casa familiar de Ibai Marcos Rodrigo, en esta localidad riojana, preguntando por los descendientes de Domingo Rodrigo, bisabuelo de Ibai.
Fue a raíz de una investigación que había realizado en torno a la figura de un familiar suyo, que había sido maestro en Tudelilla, siguiendo la lista de represaliados por el régimen franquista publicada en un libro de Jesús Vicente Aguirre.
Entre conversaciones se fraguó la idea de un reconocimiento hacia los vecinos del pueblo que habían pasado como «gente invisible». El trabajo empezó en 2018, vino la pandemia y notaron cómo el homenaje corría el riesgo de quedar, igualmente, invisible por las mascarillas y la «frialdad» de la distancia.
Así, entre gente del pueblo que se conoce «desde siempre» su director empezó a grabar entrevistas con las familias para «completar» el homenaje con testimonios grabados, dado que «no es lo mismo hablar en público que tener una conversación privada».
«Ahí empezó la sorpresa, nos dimos cuenta de que cada historia era una historia. Teníamos historias de voluntarios forzosos, de profesores, funcionarios municipales… todos tenían en común una afinidad política». Su director no se había planteado un documental, pero unir a las familias lo creó.
Pronto el equipo se dio cuenta de que había material «para hacer una serie», que «no tenía fin», por lo que había que hacer algún corte y éste fue en dieciocho personas nacidas en Tudelilla.
«Aquí no estamos hablando de guerra, aquí estamos hablando de una represión orquestada y muy bien organizada, de forma que era el vecino el que hacía el trabajo de hacer la lista», ha relatado.
EL VALOR DEL TIEMPO
Se trata de personas que «han estado al olvido de las instituciones, del Estado, de sus propios vecinos, pero las familias las hemos tenido muy presentes».
El documental «no sólo es una forma de homenajear a las personas asesinadas, sino a éstas y sus familias que tuvieron que vivir la represión, padecer todos los males y muchos marcharse del pueblo».
La sensación con la que se queda Ibai Marcos Rodrigo es de que «si hay voluntad, hay documentos públicos, se puede hacer mucho y se hace poco». También, «el valor del tiempo».
«Hay cosas que hay que hacerlas en un momento dado y, de alguna manera, es un trabajo necesario que hay que hacerlo ya, porque los testimonios que quedan de primera mano son cuatro, la reparación se tendría que hacer ya de cara a los biznietos», ha relatado.
Si no se hace, ha dicho, «es como que no va a pasar nada, cuando hubo en España 150.000 personas asesinadas, y nadie ha pedido perdón ni lo ha reconocido».
En Tudelilla, «no estamos hablando de guerra, estamos hablando de una represión, esta gente no entra en combate en ningún momento, a esta gente se la saca de su casa, se la monta en un camión y cuando les parece los sacan y los matan; aquí no ha habido ningún combate, aquí ha habido gente que es asesinada».
El documental está presentado a festivales, pero, además, para su director sería fundamental que los más jóvenes pudieran verlo, para tener conocimiento de lo que ha sucedido: «Cómo queremos que no se repita si no sabemos lo que ha sucedido».
«Era por ideología», cuentan los familiares; «era del campo» o «simplemente había sido concejal», relatan en el documental. «Quién es mi abuelo no lo sé, no tuve la fortuna de conocerlo».
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