De la Espriella promete la «recuperación total de la seguridad» y la «regeneración nacional» durante su investidura
MADRID 8 Ago. Diario Dia –
El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha reivindicado este viernes el comienzo de una nueva etapa marcada por la recuperación del orden, el fortalecimiento de la autoridad del Estado u una profunda «regeneración nacional», durante su discurso de investidura en el Cantón Militar Pichincha, en Cali.
El mandatario ha presentado su llegada al poder como el cierre de un período de «resignación nacional» y el inicio de un proyecto destinado a transformar las instituciones, reforzar la seguridad y recuperar la confianza en la economía y en el Estado colombianos.
«Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», ha proclamado ante los asistentes, antes de asegurar que ejercerá la Presidencia para el conjunto de los colombianos, incluidos quienes no respaldaron su candidatura en las elecciones.
En este sentido, De la Espriella ha insistido en que su Gobierno estará basado en principios y ha llamado a superar la confrontación política. «En el gobierno que hoy comienza no hay espacio para la intransigencia. Todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas», ha afirmado.
DEFENSA DE LA DEMOCRACIA
El presidente ha situado la defensa del sistema democrático y del Estado de Derecho entre sus principales compromisos y ha sostenido que su victoria electoral representa el triunfo de la voluntad popular, rechazando cualquier cuestionamiento sobre la legitimidad del proceso que le ha llevado a la Presidencia.
«El 21 de junio no ganó un hombre ni un partido, ganó la democracia colombiana, ganó el derecho de millones de colombianos, de millones de ciudadanos, de decidir libremente el destino de la nación», ha manifestado.
Asimismo, ha garantizado que su Administración respetará las reglas democráticas y ha advertido contra cualquier intento de desestabilizar las instituciones. «En el gobierno del tigre se harán respetar todas las reglas de la democracia», ha asegurado.
El nuevo presidente ha reivindicado además una separación de poderes basada en el respeto mutuo y ha prometido mantener una relación institucional con el Congreso sin acuerdos secretos ni negociaciones al margen del escrutinio público.
«No habrá acuerdos personales ni negociaciones ocultas», ha dicho, al tiempo que ha garantizado que las fuerzas políticas de Gobierno y oposición tendrán las mismas garantías para participar en la vida democrática.
RECHAZO A UNA CONSTITUYENTE
De la Espriella también ha dedicado parte de su discurso a la independencia judicial y ha asegurado que su Ejecutivo no obstaculizará las decisiones de los tribunales.
«Mi Gobierno no va a interferir, no va jamás a atacar o a desafiar a los jueces», ha declarado, antes de aclarar su oposición a una eventual reforma constitucional mediante una asamblea constituyente. «En mi gobierno no se abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza», ha apostillado.
En este contexto, ha defendido que su mandato se limitará al período constitucional establecido y ha descartado cualquier fórmula destinada a prolongar el ejercicio del poder. «Gobernaré durante los cuatro años que ordena la Constitución», ha reiterado.
SEGURIDAD COMO PRIORIDAD
La recuperación de la seguridad ha ocupado también un papel central en el discurso de investidura. De la Espriella ha ensalzado la política de seguridad implementado durante el Gobierno de Álvaro Uribe y ha defendido una respuesta contundente frente al narcotráfico, el terrorismo y las organizaciones criminales.
«Reafirmo mi intención de derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia», ha afirmado.
En esta línea, el recién investido presidente ha anunciado que impartirá instrucciones a las Fuerzas Armadas y a la Policía para combatir las estructuras criminales, al tiempo que ha planteado una disyuntiva directa a sus integrantes.
«Tienen dos caminos. Someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su fuerza pública», ha advertido, antes de recurrir a uno de los principales símbolos de su campaña: «Que no se equivoquen, el tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano».
En relación con lo anterior, ha situado la recuperación del control territorial como uno de los grandes desafíos de su mandato y se ha comprometido a ejercer el Gobierno desde las distintas regiones del país.
«Puedo prometer y prometo que gobernaré desde las regiones», ha proclamado, aseverando que recorrerá el territorio nacional para evitar que ningún ciudadano se sienta abandonado por el Ejecutivo.
LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN
La corrupción ha sido presentada como otro de los grandes enemigos a los que deberá enfrentarse la nueva Administración, que ha acusado al Gobierno saliente de una gestión «inaceptable» de los recursos públicos y ha anunciado nuevas herramientas para detectar y perseguir el uso irregular del dinero del Estado. «¡Eso se ha acabado en la era del tigre, pueblo colombiano!», ha exclamado.
Así las cosas, el presidente ha prometido utilizar inteligencia artificial, análisis de datos, sistemas de trazabilidad digital y tecnología ‘blockchain’ para reforzar los mecanismos de control de los fondos públicos.
También ha anunciado que las investigaciones sobre el supuesto entramado de corrupción que –según él– deja el anterior Ejecutivo serán trasladadas a las autoridades judiciales y mecanismos de control. Asimismo, ha asegurado que recurrirá a la cooperación internacional para perseguir fuera de Colombia los bienes procedentes de delitos de corrupción.
«Los encontraré y los llevaré con determinación ante la Justicia», ha asegurado.
ECONOMÍA, AUSTERIDAD Y REFORMA FISCAL
En materia económica, el nuevo presidente ha situado la recuperación de la confianza como condición previa para impulsar el crecimiento y ha anunciado medidas para contener el gasto público.
A este respecto, ha acusado al Ejecutivo saliente de incrementar de forma excesiva el endeudamiento y el gasto público y ha avanzado que en las próximas horas firmará un decreto para congelar el gasto.
Su programa económico contempla además una reforma estructural del sistema tributario destinada, según ha explicado, a simplificar el modelo fiscal, combatir el fraude y favorecer la inversión, la producción y el empleo.
Entre las medidas anunciadas figura la eliminación del impuesto al patrimonio. «Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan riqueza en nuestra patria», ha defendido, antes de prometer que preservará las ayudas destinadas a los sectores más vulnerables y reivindicar a los trabajadores informales como una prioridad para facilitar su acceso al crédito y a la economía formal.
POLÍTICA EXTERIOR
En lo que a la política internacional respecta, el nuevo mandatario ha prometido recuperar el peso de Colombia en Iberoamérica, así como reforzar las relaciones con países que compartan sus principios democráticos.
«Nuestro país será el primero en levantar su voz para condenar sin ambigüedades toda forma de totalitarismo, de dictadura, de opresión y de persecución política», ha expresado.
También ha anunciado una mayor cooperación internacional contra las organizaciones criminales transaccionales y sus redes financieras, para lo que ha planteado la firma del denominado ‘Escudo de las Américas’, destinado a reforzar el intercambio de información y la cooperación entre países frente a amenazas para la seguridad regional.
Finalmente, De la Espriella ha apelado a una visión de Colombia basada en la recuperación de la confianza, el trabajo y la unidad nacional, bajo el concepto de «Patria Milagro» que ha empleado en su campaña. «Ese ideal será el resultado del trabajo honrado, de la libertad defendida», ha sentenciado.
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