27 julio 2026
Acuerdo nuclear Washington-Riad abre la puerta a cooperación nuclear civil… con una salvedad importante
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NACIONES UNIDAS – El miércoles 22 de julio, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía de Arabia Saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman bin Abdulaziz, firmaron un acuerdo de cooperación nuclear civil, más conocido como «acuerdo 123», así como un acuerdo bilateral de salvaguardias que lo acompaña, según informaron las dos entidades gubernamentales.

Aunque se esperaba que el acuerdo se remitiera al legislativo Congreso para su revisión, el presidente Donald Trump ha condicionado la cooperación nuclear de Washington con Riad a la normalización de las relaciones entre Arabia Saudí con Israel, como requisito para recibir tecnología nuclear estadounidense.

Una condición que parece difícil de cumplir, dada la postura inflexible del trno saudí de no normalizar las relaciones con Israel hasta que se establezca un Estado palestino con Jerusalén Este como capital, según el príncipe heredero Mohammed bin Salman, líder de facto de Arabia Saudí.

Washington señala que estos dos acuerdos «sientan las bases jurídicas para una asociación de varias décadas y valorada en miles de millones de dólares que impulsa varios objetivos económicos y estratégicos prioritarios, incluida la no proliferación nuclear». El acuerdo tiene una vigencia de 30 años.

El acuerdo 123, que toma su nombre de la sección 123 de la Ley de Energía Atómica de 1954, de carácter federal,  establece el marco jurídico para la cooperación nuclear civil a largo plazo entre Estados Unidos y los países socios. El acuerdo 123 es obligatorio antes de que puedan realizarse exportaciones significativas de material nuclear de origen estadounidense, como reactores nucleares, combustible nuclear y otros componentes importantes, a cualquier socio.

El acuerdo nuclear de Arabia Saudí con Estados Unidos es más que un acuerdo energético. Tiene el potencial de redefinir la relación del reino saudí con el petróleo, así como su papel geopolítico en la construcción de la infraestructura de energía limpia de próxima generación en Medio Oriente.

La llegada de la energía nuclear también podría liberar la cantidad de hidrocarburos que Arabia Saudí puede exportar.

Arabía Saudí produjo 22 744 529 terajulios (TJ) de petróleo y productos petrolíferos en 2023, tras haber consumido 6,4 millones de TJ a nivel nacional, lo que equivale aproximadamente al 28 % de su producción. El reino saudí también produjo 3 640 348 TJ de gas natural, habiendo consumido todo el gas natural producido internamente ese año. A modo de referencia, 3600 TJ equivalen a un teravatio hora (TWh)

Expresado en barriles (de 159 litros) equivalentes de petróleo (boe), Arabia Saudí produjo en 2023 el equivalente energético a 3,72 mil millones de barriles de petróleo, en forma de petróleo y productos derivados, consumiendo 1,05 mil millones de barriles de ese petróleo.

Esto indica que, aproximadamente, 72 % del petróleo y los productos derivados saudíes, medidos en términos energéticos, no se consumen a nivel nacional, lo que deja una parte sustancial disponible para la exportación y otros usos.

Arabia Saudí es el segundo o tercer mayor exportador de petróleo del mundo, y abastece 11 % de la demanda mundial.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el transporte representa aproximadamente 30 % del consumo final de energía de Arabia Saudí, seguido de los usos no energéticos (29,7 %), la industria (19,9 %) y los servicios comerciales y públicos (11 %).

El ritmo al que Arabia Saudí puede llevar a cabo la transición para abandonar los combustibles fósiles sigue siendo incierto, la energía nuclear podría reducir gradualmente el consumo interno de petróleo, liberando así esa porción de crudo para la exportación.

Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, en inglés), la construcción de un reactor puede llevar unos cinco años o más una vez que se hayan completado los trámites de licencia y las aprobaciones reglamentarias.

Se prevé que la primera central nuclear de Arabia Saudí cuente con dos reactores, cada uno de los cuales producirá alrededor de 1,4 gigavatios (GW), lo que situará la capacidad total de la central en 2,8 GW (2800 megavatios-MW). S

Suponiendo un factor de capacidad de 90 %, la generación anual de energía será de 22,1 TWh al año, lo que supone casi 5 % de los 431,9 TWh de electricidad generados por Arabia Saudí.

Aunque la primera central nuclear de Arabia Saudí solo representaría alrededor de 5 % de la generación eléctrica actual del país, supondría un paso importante hacia la reducción del consumo interno de hidrocarburos, en consonancia con la estrategia nacional del país, «Visión 2030».

T: MF / ED: EG

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