21 julio 2026

KPMG avisa de que el absentismo supone ya uno de los principales desafíos para la competitividad en España

KPMG avisa de que el absentismo supone ya uno de los principales desafíos para la competitividad en España
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MADRID 21 Jul. –

KPMG ha advertido este martes de que el absentismo laboral se ha convertido en uno de los principales desafíos para la competitividad de la economía española, en un contexto en el que más de 1,6 millones de personas faltan cada día a su puesto de trabajo y el impacto económico asociado supera los 59.000 millones de euros anuales, el equivalente a cerca del 3,7% del PIB, según datos de Adecco.

Durante una jornada organizada junto con la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), la firma ha defendido que este fenómeno ha dejado de ser una cuestión exclusivamente empresarial para convertirse en un reto económico, social y sanitario, al afectar a la productividad, la organización del trabajo, la calidad de los servicios y la capacidad de crecimiento de las organizaciones.

En el encuentro han participado la directora de Operaciones (COO) de KPMG en España, María Lacarra, y el socio responsable del área Laboral de KPMG Abogados, Francisco Fernández Diez, quienes han coincidido en que el incremento del absentismo responde a una combinación de factores demográficos, sanitarios, organizativos y regulatorios que requiere una respuesta coordinada entre empresas, administraciones públicas, el sistema sanitario y los agentes sociales.

Según los datos que se han abordado, la tasa de absentismo se sitúa actualmente en el 7,2% de las horas pactadas, mientras que el absentismo vinculado a incapacidad temporal alcanza el 5,6%.

Además, cerca del 78% de las horas perdidas por absentismo están relacionadas con procesos de incapacidad temporal, lo que, a su juicio, refleja la influencia de factores como el envejecimiento de la población activa, el aumento de las patologías vinculadas a la salud mental, la duración de determinados procesos médicos y las dificultades para agilizar la reincorporación al trabajo.

La firma también ha señalado que el absentismo presenta diferencias significativas entre sectores y territorios. En este sentido, ha indicado que la industria manufacturera, la logística y el transporte, la sanidad, los servicios sociales y otras actividades intensivas en mano de obra registran mayores niveles de presión, con efectos directos sobre la productividad y la continuidad operativa.

Asimismo, ha apuntado que comunidades autónomas como País Vasco, Asturias o Canarias presentan una mayor incidencia del absentismo por la combinación de distintos factores estructurales, entre ellos el peso de determinadas actividades económicas, el envejecimiento de la población trabajadora y una mayor incidencia de algunos procesos de incapacidad temporal. En el caso del País Vasco, ha añadido, también influye el elevado peso de la actividad industrial y manufacturera.

En este contexto, Lacarra ha afirmado que el absentismo «ha dejado de ser un problema de recursos humanos para convertirse en un reto de competitividad», al considerar que su impacto trasciende el ámbito empresarial y afecta a la capacidad de crecimiento de sectores enteros y de la economía en su conjunto. Por ello, ha defendido una respuesta compartida entre administraciones, empresas, sistema sanitario y agentes sociales.

Por su parte, Fernández ha sostenido que el absentismo constituye un fenómeno «complejo y multicausal», por lo que ha considerado necesario actuar de forma simultánea sobre la prevención, la gestión de la incapacidad temporal, la coordinación institucional y la promoción de entornos de trabajo más saludables.

Durante la jornada también se han analizado distintas experiencias internacionales y algunas de las medidas que están aplicando las organizaciones para reducir el absentismo evitable, entre ellas el uso de herramientas de análisis de datos, la promoción de la salud física y emocional, el refuerzo del liderazgo de los equipos y el desarrollo de modelos de trabajo más flexibles.

En este sentido, KPMG ha defendido abordar este desafío desde una perspectiva preventiva, poniendo el foco en los factores que preceden a la ausencia y favoreciendo una gestión basada en el bienestar de las personas y en el análisis de datos.

Lacarra ha asegurado que las organizaciones que obtienen mejores resultados son aquellas que combinan prevención, bienestar, liderazgo y una gestión apoyada en datos, al tiempo que ha sostenido que la clave «no está en controlar más, sino en anticiparse mejor y actuar antes de que aparezcan los problemas».

Por último, Fernández ha concluido que, si el problema es compartido, la respuesta también debe serlo, y ha advertido de que España se enfrenta a un desafío estructural que exige una visión de largo plazo y un compromiso conjunto de empresas, administraciones públicas, sistema sanitario y agentes sociales para revertir una tendencia que, a su juicio, ya se ha convertido en uno de los principales retos para la competitividad del país.

CL11