El gecko ‘lemon frost, el pequeño lagarto que puede ayudar a entender los tumores humanos
MADRID, 15 Jul. –
Un nuevo estudio, dirigido por expertos de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), sugiere que un gecko doméstico con un riesgo inusualmente alto de tumores podría ser un modelo prometedor para comprender cómo se desarrolla y se propaga el cáncer.
Los resultados del estudio, publicados en ‘BMC Biology’, podrían ayudar a explicar por qué algunos animales desarrollan cáncer con frecuencia y otros rara vez.
Si bien algunos reptiles, como las tortugas terrestres y acuáticas, rara vez desarrollan cáncer, una variedad de color del gecko leopardo, conocida en el mercado de mascotas como la variante «lemon frost», desarrolla tumores agresivos en el 80% de los individuos. Esta nueva investigación ha identificado cambios genómicos asociados con este cáncer, algunos de los cuales afectan a los mismos genes y procesos biológicos involucrados en los cánceres humanos.
El estudio fue dirigido por la doctora Ylenia Chiari, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Nottingham. Según la misma: «Al estudiar por qué algunos animales son tan susceptibles al cáncer mientras que otros son notablemente resistentes, esperamos descubrir las diferentes maneras en que las especies han evolucionado para afrontarlo. En concreto, este gecko podría convertirse en un modelo extraordinario para la investigación del cáncer, ya que los tumores aparecen de forma natural a una edad relativamente temprana. En conjunto, estas estrategias naturales podrían inspirar nuevas formas de prevenir, detectar y tratar el cáncer en humanos».
El gecko limón escarchado es una llamativa variedad de color blanco y amarillo que surgió de una mutación genética espontánea durante la cría selectiva en una gran colonia de geckos leopardo. Poco después de su aparición en el mercado de mascotas, los criadores notaron que muchos de estos geckos desarrollaban tumores agresivos que a menudo se extendían por todo el cuerpo.
A diferencia de los modelos de laboratorio tradicionales para la investigación del cáncer, como los ratones, que normalmente requieren la inducción de tumores, los geckos limón desarrollan tumores, que a menudo hacen metástasis, de forma natural a una edad relativamente temprana. Esto ofrece a los científicos una oportunidad única para investigar cómo surge, evoluciona y se propaga el cáncer en un animal que desarrolla la enfermedad de forma natural.
Mediante la secuenciación del genoma completo, los investigadores compararon el tejido tumoral con el tejido sano de los mismos geckos. Descubrieron una serie de cambios genómicos que se repetían en los tumores. Se sabe que muchos de los genes y procesos biológicos afectados desempeñan un papel importante en el cáncer de otros organismos, incluidos los humanos, lo que sugiere que los geckos Lemon Frost podrían aportar información valiosa que va mucho más allá de los reptiles.
El estudio también subraya la importancia de ampliar la gama de modelos animales utilizados en la investigación médica, demostrando cómo especies que desarrollan cáncer de forma natural con alta frecuencia, como el gecko limón, pueden complementar los modelos de laboratorio tradicionales.
El doctor Scott Glaberman, de la Universidad de Birmingham, quien también participó en el estudio, asegura: «A menudo buscamos soluciones a los problemas humanos en nuestro interior, pero cada especie tiene algo que enseñarnos. Al estudiar tanto a los animales vulnerables al cáncer como a los que lo resisten, tenemos mucha más capacidad para comprender la enfermedad en sí. Esta es una de las muchas razones por las que proteger la biodiversidad es tan importante».
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