Dietista advierte de que «si no invertimos en alimentación, después tendremos que hacerlo en fármacos»
CARMONA (SEVILLA), 9 Diario Dia
La dietista y psiconeuroimnunóloga clínica, Julia Velasco, ha advertido de que «no invertir en una alimentación saludable» puede implicar en que «después tengamos que hacerlo en fármacos» y ha insistido en utilizar «comida real» para la nutrición. Durante los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en su sede de Carmona-Rectora Rosario Valpuesta, Velasco ha explicado la relación entre alimentación y comportamiento, especialmente en menores y dentro del ámbito educativo.
En este sentido, Velasco ha destacado en declaraciones a los medios que las últimas investigaciones en el área de psiconeuroinmunoendrocrinología clínica (PNIE) muestran la necesidad de «ver a una persona como un sistema global» en el que la alimentación «es una de las piezas clave para saber qué le ocurre a una persona que sufre de algún malestar». La dietista, que ha participado en el curso ‘Trastornos de conducta en el aula desde enfoques de tercera generación’, ha ofrecido la conferencia ‘Otra forma de comprender el comportamiento y la salud desde la PNIE’.
Al hilo, ha afirmado que «un comportamiento más agresivo, cansado o sin interés por parte del alumno» puede explicarse por «una microbiota que está desequilibrada y cuyos componentes repercuten de forma negativa en el cerebro». Aunque existen elementos «maravillosos como la dopamina o el triptófano, hay otros que pueden alterar el comportamiento adecuado del alumno en un aula». A pesar de repercutir en todas las personas, la situación se agrava en menores, debido a que «no gestionan las emociones y tampoco saben expresarlas», por lo que «el cuerpo lo manifiesta en forma de enfermedad».
De esta forma, Velasco ha asegurado que desde la PNIE ponen atención «a lo que ocurre en casa, en el aula, a los procesos de digestión, el exceso de tiempo en pantallas y la manera de relacionarse en el aula» y ha insistido en que estos casos requieren «de una visión completa del entorno». «Somos lo que comemos» y es por ello que los menores «tienen que saber comer y alimentarse», priorizando «las comidas equilibradas». Según la experta, las analíticas de un niño en la actualidad «muestran valores de vitaminas bajos y que, por tanto, no son útiles para el sistema neurológico».
Asimismo, ha manifestado que una mejor alimentación pasa por «priorizar los micronutrientes», que según ha considerado, «en muchos casos están por debajo de los límites», lo que provoca «que esa persona no tenga energía al terminar el día». Como también ha ejemplarizado, sucede que «muchos niños consumen grandes cantidades de azúcar y para digerirla, se necesita de mucha glucosa, lo que hace que no tengan sueño por la noche» y así «se crea una tendencia que influye en el comportamiento del menor».
Por otra parte, ha recomendado a las familias realizar «una alimentación basada en comida real y que esté lo menos procesada posible» además de valorar la sostenibilidad, la cercanía y el producto de temporada a la hora de realizar la compra. «El consumidor tiene bastante poder, y si todos remamos al mismo lugar, conseguiremos una comida más real», ha añadido Velasco, quien ha indicado que «es importante y un hábito saludable que los niños aprendan a cocinar».
Es por ello que ha reclamado a los padres implementar «unos hábitos de vida sostenibles en los que primen el contacto con la naturaleza, las relaciones familiares cercanas y seguras y seguir una alimentación saludable». En esta línea, ha recomendado adoptar como medida «el plato Harvard» puesto que está «bien proporcionado» e incluye «proteínas, verdura, hidratos de carbono y fruta», unas medidas que se trasladan «casi al completo» a la dieta mediterránea, que ha calificado como «muy saludable».
Sin embargo, ha instado a no catalogar los alimentos como «buenos o malos», ya que ninguno posee estos valores per sé y «no hay que asociarlos con ningún componente emocional». Velasco ha hablado en estos mismos términos sobre los premios o castigos a menores con alimentos, puesto que «hay que fomentar la autorregulación» y no favorecer recompensas con estos productos. Lo importante, como ha reiterado la dietista, es «tener una alimentación estructurada» puesto que así «probablemente se eviten los problemas de salud».
Para concluir, Velasco ha reclamado más información para el profesorado sobre «cómo funciona el eje entre el intestino y el cerebro» y ha resaltado que los docentes necesitan aprender a cómo los nutrientes influyen en la conducta de los menores. De hecho, la experta ha pedido la incorporación de un nutricionista en los colegios «desde la infancia» para que pueda servir de apoyo al profesorado y como recurso de atención al alumnado, «que es muy diverso y tiene diferentes necesidades».
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