El carvedilol se asocia con un menor riesgo de complicaciones de la cirrosis que otros betabloqueantes
MADRID, 7 Jul. –
Un estudio de cohorte retrospectivo realizado en adultos estadounidenses con cirrosis por investigadores del Brigham and Women’s Hospital (Estados Unidos) revela que el tratamiento con el betabloqueante carvedilol se asoció con tasas significativamente menores de eventos de descompensación graves, como acumulación de líquido, hemorragia o infección, en un plazo de seis meses, en comparación con quienes tomaban nadolol o propranolol.
Estos hallazgos, publicados en ‘Annals of Internal Medicine’ respaldan las guías recientes que recomiendan carvedilol como el betabloqueante no selectivo de elección para pacientes con cirrosis.
Los investigadores utilizaron datos de reclamaciones de seguros de Estados Unidos de 26.128 adultos con cirrosis entre 2013 y 2025 para comparar la eficacia de tres betabloqueantes no selectivos de uso común (carvedilol, nadolol y propranolol) en la prevención de complicaciones de la cirrosis.
Descubrieron que quienes tomaban carvedilol presentaban un riesgo entre un 17% y un 20% menor de descompensación hepática grave, entre un 16% y un 26% menor de hospitalización por ascitis y entre un 20% y un 34% menor de hospitalización por hemorragia por varices, en comparación con quienes tomaban nadolol y propranolol.
Los hallazgos sugieren que carvedilol podría ofrecer beneficios clínicos significativos en comparación con nadolol y propranolol para pacientes con cirrosis que reciben atención médica habitual.
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