Experta del CSIC señala en la UNIA que el agua regenerada con un tratamiento correcto «es igual de válida» para cultivo
MÁLAGA 2 Jul. (Agencias) –
La científica titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Cebas-CSIC (Murcia), especializada en la calidad y seguridad microbiológica de frutas y hortalizas, Pilar Truchado, ha considerado que el agua regenerada, si tiene un tratamiento terciario «bien aplicado» presenta una «calidad biológica adecuada» y es «igual de válida» para ser utilizada en cultivos de vegetales. Además, ha apuntado que existen regulaciones y legislaciones al respecto.
Truchado ha ofrecido la ponencia ‘Papel del agua regenerada y recirculada en la transmisión de determinantes de resistencia a antimicrobianos en vegetales frescos’ dentro del Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Málaga titulado ‘Adquisición y diseminación de resistencia a los antibióticos. Del ecosistema natural al microbioma humano: situación y retos actuales’.
Su investigación analiza cómo factores ambientales, agronómicos y tecnológicos afectan la presencia y transmisión de microorganismos a lo largo de la cadena alimentaria, integrando evaluación de riesgos y estudio de patógenos emergentes, con el fin de mejorar la seguridad de productos frescos. Ha apuntado que ante la escasez de agua y los problemas de cambio climático «Europa promueve que se utilicen fuentes alternativas de agua».
Y una de ellas es el uso del agua regenerada, «que es el agua que viene tras los tratamientos terciarios de desinfección de las estaciones depuradoras de aguas residuales», por lo que se hace necesario estudiar la transmisión de bacterias y genes de resistencia a través de este agua, «que se puede utilizar para el riego de las hortalizas de hoja que se consumen crudas», y cuáles son los riesgos.
La experta ha detallado que en los primeros estudios que realizó su grupo de trabajo en 2020 «nuestras principales preguntas eran conocer qué genes y qué bacterias se podían encontrar tras los tratamientos de desinfección; qué entraba en el influente, en el agua residual de la EDAR, y qué salía; así como si los diferentes tratamientos terciarios que aplicaban eran efectivos o no».
Ha explicado que «los tratamientos terciarios sí que son eficaces» en los casos estudiados, como la bacteria indicadora ecoli; y ha señalado que se ha estudiado tanto a escala de laboratorio como también ya en campos comerciales para ver esa transmisión de genes de resistencia al cultivo vegetal.
En el caso del laboratorio, con una agua regenerada al 100%, ha dicho que se observa «una transmisión, pero es mínima, y no se ve una gran transmisión de genes de resistencia», punto en el que ha añadido, además, que «el agua no es la única responsable», sino también otros factores, como por ejemplo el suelo.
«Si la calidad del agua regenerada es óptima, tras un buen tratamiento del terciario, esa transmisión se va a ver muy reducida», ha indicado la científica, quien ha apuntado que en las condiciones comerciales, en general «no se riegan campos 100% con agua regenerada, sino que suele haber mezclas con aguas de pozos o con otras fuentes», y ha recordado que hay regulaciones y legislaciones al respecto.
«Si las cosas se hacen bien, el riesgo disminuye mucho, aunque el riesgo cero no existe», ha incidido Truchado, quien ha señalado que «hay un residual de genes de resistencia que está en el agua, que no deja de ser material genético y no es un organismo vivo que pueda llegar al producto vegetal y pueda contaminarlo». Ha incidido en seguir investigando «para ver la importancia genética de ese material».
Este curso aborda la problemática de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) desde una perspectiva integral, analizando cómo los genes de resistencia surgen en ambientes naturales, se diseminan a través de aguas residuales, suelos y animales, y finalmente alcanzan el microbioma humano.
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