Barbón defiende la «audacia» y el «diálogo» para afrontar los retos actuales y reivindica el legado de Adolfo Suárez
OVIEDO 1 Jul. Agencias –
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha asegurado que «la audacia, la concordia y el entendimiento» son elementos esenciales para afrontar los retos del presente. Así lo ha manifestado durante su intervención en la sesión inaugural del curso de verano de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) dedicado a la figura de Adolfo Suárez, celebrado en el Museo Adolfo Suárez, en Ávila.
En este contexto, Barbón ha defendido una política «que comprende al oponente» y que «mantiene abierta la puerta al diálogo». En su discurso, el jefe del Ejecutivo asturiano ha subrayado que «la diferencia ideológica no impide el reconocimiento ni la admiración», al tiempo que ha reivindicado el valor de la concordia como uno de los principales legados del expresidente Suárez.
Asimismo, el presidente autonómico ha querido alejarse de visiones simplistas sobre la Transición, reconociendo que «no fue un cuento de hadas, libre de tensiones», pero tampoco «un pacto de élites para anestesiar a la sociedad». A su juicio, aquel período consistió en «un ejercicio mayúsculo de responsabilidad» que ha permitido construir el espacio de derechos y libertades actual. Barbón ha insistido en que su defensa de esta etapa histórica se basa en el análisis y el estudio, explicándola «con la razón más que con el sentimiento».
Respecto a la figura de Adolfo Suárez, ha rechazado la mitificación, pero ha destacado su papel decisivo, definiéndolo como «el timonel de la Transición» y ensalzando «su coraje, su intuición y, sobre todo, su audacia». El jefe del Ejecutivo ha puesto el acento en este último valor como principal enseñanza de la época, recordando decisiones clave como la legalización del Partido Comunista o el impulso del Estado autonómico.
Finalmente, Barbón ha trasladado esta reflexión al presente al considerar que, tanto en España como en Europa, «la falta de audacia explica parte de la erosión de credibilidad de la política». A modo de ejemplo, ha citado las dificultades en la Unión Europea, la necesidad de reformar el sistema de financiación autonómica o la actualización de la Constitución para avanzar hacia un modelo federal.
El presidente asturiano ha abogado por reformas estructurales, como la del sistema electoral, y ha alertado de que si la Constitución se convierte en «un texto inmóvil», se favorecerá «el desapego ciudadano y el auge del populismo».
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