El 95,2% de mayores de 45 años en desempleo de larga duración sufren «un fuerte impacto emocional»

El 95,2% de mayores de 45 años en desempleo de larga duración sufren "un fuerte impacto emocional"
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PAMPLONA 17 Jun. Agencias –

El 95,2% de los navarros mayores de 45 años en situación de desempleo de larga duración sufren «un fuerte impacto emocional» que «acaba pasando factura a su salud mental». Además, un 51,4% reconoce sentirse «infravalorado o invisible» y un 75,7% asegura haber sufrido algún tipo de «edadismo».

Así lo recoge el 18º informe #TuEdadEsUnTesoro, desarrollado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco con la colaboración de Acción Social de Caja Rural de Navarra. Un estudio que basa sus conclusiones en una encuesta a 936 profesionales mayores de 45 años en búsqueda activa de empleo- un 5,3% de Navarra-, de los cuales un 53% es parado de larga duración, es decir, lleva más de un año sin trabajo. Actualmente en Navarra se contabilizan 175.500 personas mayores de 45 años que tienen empleo o lo buscan -el 51,5% de las 341.100 que se registran en total-.

El análisis pone de relieve que para las personas sénior, «el empleo es un elemento aún más vital -si cabe- para completar cotizaciones de cara a la jubilación, atender responsabilidades familiares, afrontar gastos esenciales (como la hipoteca) o preservar su identidad profesional»; sin embargo son quienes «encuentran más barreras para acceder al mercado laboral», explican los responsables de este informe en una nota de prensa.

«Navarra se encuentra en pleno récord de envejecimiento (con 139 personas mayores de 65 años por cada 100 menores de 16) y el talento sénior tiene un peso cada vez mayor en la fuerza laboral. Sin embargo, persisten prejuicios, estereotipos y barreras que expulsan a miles de profesionales sénior del mercado laboral, lastrando la competitividad de nuestras empresas», señala Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

El estudio destaca que «la cronificación del desempleo se intensifica entre las personas sénior» El paro de larga duración afecta al 35,1% del conjunto de la población desempleada, pero asciende al 45,2% entre los mayores de 45 años y alcanza el 53% entre los mayores de 55.

Más de medio millón de personas sénior en España -515.500 demandantes de empleo mayores de 45 años- llevan más de un año buscando trabajo sin éxito. En Navarra, el desempleo de larga duración presenta una incidencia menor que en el conjunto nacional, y afecta al 22,3% de las 31.000 personas desempleadas en la Comunidad foral. Según las estimaciones de Adecco, «el desempleo de larga duración aumenta progresivamente con la edad y superaría el 30% entre las personas mayores de 45 años en desempleo, que en Navarra alcanzan la cifra de 10.100».

EL DESEMPLEO PROLONGADO AFECTA A LA SALUD MENTAL

La mayoría de las personas sénior en desempleo de larga duración reconoce que permanecer más de un año fuera del mercado laboral «tiene un fuerte impacto emocional y acaba pasando factura a su salud mental».

Así, el 38,1% de las personas encuestadas en Navarra expresa que el desempleo prolongado le ha hecho perder «completamente» la autoestima, mientras que un 57,1% asegura que le afecta «bastante». Solo un 4,7% afirma que esta situación no tiene impacto sobre su autoestima.

«A partir de cierta edad, la pérdida del empleo no solo implica una interrupción de ingresos, sino también una ruptura con rutinas, vínculos sociales, proyectos de vida y trayectorias profesionales construidas durante décadas. Además, las mayores dificultades para volver a encontrar trabajo, la percepción de discriminación por edad o la sensación de que las oportunidades se reducen con el paso del tiempo pueden generar una vivencia especialmente difícil», señalan los responsables del informe.

Por todo ello, las personas sénior suelen describir este proceso como «una pérdida progresiva de confianza y de reconocimiento social». A medida que pasan los meses sin encontrar empleo, «pueden aparecer sentimientos de frustración, aislamiento o invisibilidad, especialmente cuando perciben que su experiencia deja de valorarse o que su candidatura es descartada sistemáticamente sin recibir una explicación».

Por otro lado, el 51,4% de las personas sénior en Navarra asegura sentirse «infravalorada o invisible» debido a su situación laboral. Esta vivencia se traduce en la idea de que sus opiniones, experiencia y aportación «han dejado de ser tenidas en cuenta». Además, un 22,8% afirma experimentar esta sensación «a veces», lo que evidencia que cerca de tres cuartas partes (74,2%) de las personas sénior en desempleo en Navarra han sentido, con mayor o menor intensidad, «una pérdida de visibilidad social vinculada a su falta de empleo». Solo el 20,4% declara no sentirse así.

Aunque la necesidad de ingresos y de cotizar para garantizar una pensión digna sigue siendo el principal motor -señalada como «muy importante» por el 87,8% de las personas encuestadas-, el componente emocional adquiere también un protagonismo «muy significativo»: el 64,7% considera muy importante encontrar empleo por razones psicológicas, al considerar que estar desempleado afecta directamente a su bienestar emocional y a su sentido de propósito.

Además, más de la mitad (58,6%) concede una gran importancia a las motivaciones sociales, como «volver a sentirse parte de un equipo», mientras que un 51,7% sitúa entre sus principales motivaciones la vocación y el deseo de seguir desarrollándose en su profesión o sector.

UN 75,7% HA SUFRIDO EDADISMO

La discriminación por edad «continúa siendo una de las principales barreras que afrontan las personas sénior en el mercado laboral». En este sentido, siguen presentes estereotipos que asocian la edad con «una menor flexibilidad, una supuesta obsolescencia de competencias o mayores costes laborales». De hecho, el 75,7% asegura haber experimentado algún tipo de edadismo en los últimos dos años, ya sea de forma explícita (34,4%) o indirecta (41,3%), durante los procesos de selección.

La discriminación se percibe especialmente en las fases iniciales del proceso de selección: casi 7 de cada 10 personas sénior en Navarra (67%) sienten que su candidatura no supera el primer filtro y queda descartada antes incluso de llegar a una entrevista. Un 57,1% afirma haber sentido discriminación durante la entrevista de trabajo, «generalmente asociada a una supuesta obsolescencia de conocimientos, menor flexibilidad o preferencia por perfiles más jóvenes».

Aunque esto último rara vez se expresa de forma explícita, muchas personas sénior «intuyen» este sesgo en el «tono» de la entrevista, en las preguntas planteadas o en «la falta de interés» por su trayectoria y experiencia. Además, un 14,2% considera que las pruebas, formatos o dinámicas de selección favorecen a candidatos de menor edad y no valoran «adecuadamente» la experiencia o la madurez profesional.

Es el caso, por ejemplo, de procesos «excesivamente automatizados» o dinámicas grupales «muy orientadas a perfiles jóvenes, centradas en códigos y formas de interacción que no siempre permiten valorar adecuadamente competencias clave, habitualmente presentes en las personas sénior, como el criterio profesional o la toma de decisiones».

El edadismo también se manifiesta dentro de las propias organizaciones. En este sentido un 4,7% de las personas encuestadas asegura haber percibido discriminación una vez incorporadas a la empresa, «ya sea a través de una menor confianza en sus capacidades, menos oportunidades de promoción o dificultades para acceder a proyectos de responsabilidad».

Los profesionales mayores de 45 años en Navarra muestran «una elevada capacidad de adaptación y una clara disposición a seguir aprendiendo». Así, el 66,9% de las personas sénior en Navarra estarían dispuestas a formarse en un sector diferente al de su experiencia previa, mientras que un 6,5% también lo haría si la formación es gratuita y un 20% si está vinculada a oportunidades reales de empleo. Frente a ello, solo un 6,6% rechaza de forma rotunda la posibilidad de formarse.

CL11