La postura de la Fed a largo plazo marcará la primera reunión de Warsh, sin cambios previstos en los tipos

La postura de la Fed a largo plazo marcará la primera reunión de Warsh, sin cambios previstos en los tipos
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MADRID 16 Jun. (Agencias) –

Los mercados dan por sentado que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos no modificará los tipos de interés en la reunión de este miércoles, con la inflación más alta en tres años y un mercado laboral estable, en la que será la primera con Kevin Warsh al frente, por lo que todos los ojos están puestos en la posición que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantendrá respecto a las futuras decisiones de política monetaria, el conocido como sesgo de la Fed, que hasta ahora apuntaba a una bajada del precio del dinero.

A pesar del reciente acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán alcanzado este domingo, el margen de actuación de la Fed se mantiene en el mismo punto que antes, con un dato de inflación del 4,2% en mayo y sin que la economía estadounidense haya percibido todavía el fin del conflicto.

Aún así, los analistas no prevén que el instituto emisor siga los pasos del Banco Central Europeo (BCE) que endureció esta pasada semana su política monetaria con una subida de 0,25 puntos porcentuales, instaurando en el 2,25% la tasa de depósito (DFR), bajo el argumento de que una inflación «sin control» dificultaría mantener el camino de la estabilidad de precios.

Por su parte, la Fed optó en su anterior reunión en abril por dejar los tipos de interés sin cambios en el rango objetivo del 3,50% al 3,75% en vista a los inciertos efectos de la guerra, posición en la se esperan mantener en esta cita.

En este contexto, la postura comunicativa que el nuevo ‘guardián del dólar’ tome en la rueda de prensa posterior sobre las futuras decisiones de política monetaria, así como el sesgo que el comunicado de la Fed muestre en esta ocasión, hasta ahora inclinado hacia el recorte de tipos, serán las cuestiones más relevantes a tener en cuenta esta miércoles.

En la reunión de abril, tres de los gobernadores –Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan–, a pesar de votar a favor de no modificar la tasa de referencia, mostraron con un voto de rechazo su oposición al lenguaje utilizado por la Fed escorado hacia un política más expansiva, lo que abre la posibilidad a cambios en esta cita.

«El esperado cambio de liderazgo de Warsh en la Fed probablemente modificará más la comunicación que la política monetaria, con una menor orientación prospectiva. Un mercado laboral estadounidense más sólido y la disminución de las presiones energéticas enmarcan el panorama, mientras que las proyecciones podrían indicar que no hay margen para recortes de tipos. Las previsiones de inflación serán clave para futuras subidas, en contraste con las trayectorias de política monetaria del BCE y el Banco de Japón», ha destacado el economista jefe de Julius Baer, David Kohl.

Por su parte, Erik Weisman, economista jefe, y Kish Pathak, analista de renta fija, de MFS Investment Management coinciden en que Warsh adoptará una «orientación neutral», mientras que declaraciones recientes de miembros del consejo rector de la Fed han mostrado su tono restrictivo.

«Es posible que Warsh adopte un tono moderado, dada su opinión sobre la productividad tecnológica. Dicho esto, creemos que se trata de un escenario poco probable, (…) tal postura entraría en conflicto con la de sus colegas, muchos de los cuales ya han manifestado de antemano sus intenciones de adoptar una política restrictiva. Mantener el sesgo expansivo en la declaración podría atraer cada vez más disensiones. Este enfoque conflictivo podría comprometer la agenda de cambios a largo plazo de Warsh, que probablemente requiera el consenso del comité», han resaltado desde MFS Investment Management.

En una línea similar, Tiffany Wilding, economista de Pimco, ha sostenido que «el principal riesgo a vigilar es una posible desconexión entre un comité que se inclina hacia una postura más restrictiva y un presidente cuyas propias convicciones sobre la inflación parecen más constructivas».

Warsh ya anticipó en su carrera al cargo de presidente de la Fed que buscaría cambiar la forma en que el instituto emisor comunica sus proyecciones, apostando por reducir la información disponible y no orientar a los mercados hacia una política monetaria concreta. De hecho, criticó las declaraciones previas a las reuniones de los gobernadores, calificándolas de «contraproducentes», algo que extendió al resto de previsiones, como las proyecciones sobre el rumbo de los tipos –denominado ‘dot plot’–.

De esta manera, Blerina Uruci, economista jefa de EEUU de T. Rowe Price, vaticina la eliminación del sesgo expansivo, lo que combina el deseo de Warsh de reducir las proyecciones y las peticiones de los miembros de la junta de gobernadores.

CL8