Segundo día del Papa en España: pide que la fe no sea un museo del pasado y reivindica su huella en Europa

MADRID, 7 Jun. Diario Dia –
El segundo día de León XVI en España será recordado por la misa multitudinaria celebrada en la Plaza de Cibeles, donde ha pedido que la religiosidad histórica de España sea una «escuela de fe» y no un «museo del pasado», así como por el encuentro celebrado con la cultura y el deporte donde han participado Antonio Banderas o Rozalén, entre otros.
Esta segunda jornada del Papa ha comenzado a las 10.00 horas con la Santa Misa y Procesión del Corpus Christi, un acto que ha contado con la presencia de los Reyes, acompañados de sus hijas. A la llegada del Pontífice, el Rey Felipe VI le ha saludado dándole los buenos días y le ha dicho: «espero que haya descansado», tal y como se aprecia en las imágenes difundidas por la Casa Real.
La asistencia a este acto central del viaje apostólico del Papa a Madrid ha superado los 1,5 millones de personas, según ha informado la organización del evento, mientras que Delegación de Gobierno ha cifrado la asistencia en torno al 1,1, millones de personas.
Desde primeras horas de la mañana, miles de fieles y peregrinos ocupaban los espacios habilitados en torno a la plaza en una jornada marcada por el ambiente festivo, la expectación y las muestras de fe llegadas desde numerosos puntos de España. Todos llevaban horas esperando «con ganas», por lo que han traído sillas plegables y algo para desayunar.
La jornada ha sido calificada de «histórica», como han coincidido en señalar los fieles, muchos de ellos jóvenes, que llevaban mochila de acampada y esterilla, pues cerca de 1.800 se han quedado a dormir en el cercano Colegio de los Salesianos de Atocha, como Salvador (22 años), procedente de Alboraya (Valencia. «Como dijo ayer (en la Vigilia) tenemos que ser la sal del mundo», ha indicado. Otros se estrenaban en ver al Papa, como las pequeñas Julia, Loreto y Carlota, todas de 12 años, a quienes hacía «mucha ilusión» este encuentro.
Los asistentes se extendían en forma de cruz desde Cibeles, por la calle Alcalá hacia Gran Vía, por Paseo de Recoletos hacia Colón, por el Paseo del Prado hacia Atocha y también hacia la Puerta de Alcalá, y han podido seguir la celebración a través de 42 pantallas distribuidas a lo largo de estas arterias.
Ante todos ellos, el Papa ha encargado una misión al país. «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy. Una escuela que nos enseña a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano», ha subrayado el Pontífice en su homilía.
A su vez, León XIV ha advertido de «la tentación de confiar en otros ídolos y alimentarse de un pan que no sacia» y ha invitado a «salir de la devoción privada» y convertirse en «protagonistas de la transformación de la historia y signo de esperanza».
Además, el Papa ha ensalzado el «sentimiento espiritual» de España que se expresa en procesiones como la del Corpus Christi y ha puntualizado que no se trata de una «supervivencia folclórica o de un simple adorno estético». Precisamente, tras la misa, el Papa ha bajado por una gran escalinata para presidir la procesión del Corpus por la calle Alcalá, en un recorrido en el que ha desfilado bajo palio y ha estado acompañando por fieles, presbíteros, todos los cardenales, arzobispos y obispos, niños que han recibido la Primera Comunión y autoridades civiles y militares.
Antes del comienzo de la Misa del Corpus Christi, el cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo, ha pronunciado un discurso en el que ha advertido de que la Iglesia «no está llamada a levantar muros» sino a «abrir puertas» y ha invitado «construir una sociedad más fraterna» donde «nadie quede invisible».
Por su parte, los asistentes a la Misa han puesto en valor las palabras de León XIV durante la homilía y han destacado que son «palabras muy directas, no sólo para los católicos, sino para todo el mundo». «En España hay que recordar la historia de la fe, aprender de ella y tenerla presente», han subrayado, mientras que otros han expresado a los medios su apuesta por la juventud «él confía en nosotros, en que nosotros no somos una juventud perdida».
A su regreso a la Nunciatura, donde se aloja durante su estancia en Madrid, el pontífice ha vuelto a ser recibido con gritos de «Papa León, te queremos un montón», «¡Viva el Papa!» o «¡Esta es la juventud del Papa!». Otros le han pedido, cuando ya había entrado, que saliese a saludar de nuevo: «Que salude, que salude».
Durante su estancia en la Nunciatura, el portavoz de la asociación de víctimas de abusos de la Iglesia Reparación Integral Ya y primer denunciante de los abusos de la Abadía de Monserrat, Miguel Hurtado, ha escenificado un encuentro ficticio con León XIV a las puertas de la Nunciatura. Aunque el Pontífice tendrá este lunes 8 de junio un encuentro con un grupo de víctimas de abusos en la Iglesia, Hurtado no está entre ellas.
«Usted ha sido muy alabado por hablar de forma muy clara y contundente del derecho internacional, de la dignidad del ser humano, de la importancia de respetar la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Papa, hay que ser coherente. Uno tiene que hacer y comportarse de forma conforme a lo que predica», le ha pedido Hurtado a una fotografía de León XIV.
«INO, INO, INO, EL PAPA ES AGUSTINO»
Antes de partir al Movistar Arena para el encuentro ‘Tejer redes’ con el mundo de la cultura, el deporte y la educación, hermanas del Monasterio de la Conversión, en Sotillo de La Adrada (Ávila) han celebrado, en medio de un ambiente festivo con su «grito agustiniano» –«ino, ino, ino, el Papa es agustino»– el encuentro privado mantenido entre el Papa y miembros de la Orden de San Agustín en la Nunciatura.
De camino a este encuentro, se ha producido una de las anécdotas del día, cuando en el cuarto recorrido en Papamóvil, ha tenido lugar un cambio de última hora que ha provocado que una multitud saliera corriendo de forma ordenada para tomar nuevas posiciones. «Por el Papa lo que sea», afirmaban.
El acto ‘Tejer Redes con el Mundo de la Cultura, del Arte, de la Economía y del Deporte’ ha contado con la participación de personajes conocidos como Antonio Banderas, que ha puesto en valor ante el Papa la Semana Santa de Málaga, ha reivindicado el arte frente a las violencias y ha concluido con una revelación: «Yo hoy estoy aquí, Santo Padre, confesando haber sido víctima del hechizo de Dios».
Tambien han participado la CEOE, CEPYME, UGT y CCOO en una intervención conjunta ante el Papa para destacar su apuesta por el diálogo social para abordar retos como el que supone la irrupción de la Inteligencia Artificial, mientras que las deportistas Carolina Marín y Teresa Perales le han deseado: «Buen partido en la vida».
Al finalizar el acto, el Papa ha pronuncido un discurso en el que ha reinvindicado la fe cristiana en la identidad cultural europea y, en este sentido, ha recuperado el emblemático grito de San Juan Pablo II, retomado por Benedicto XVI y Francisco, predecesores de Robert Prevost: «No temáis. ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Jesucristo no nos quita nada y nos da todo».
Además, en guiño al lema del encuentro, ha apostado por «tejer redes» entre educación, empresas, cultura y deporte: «Es menester un diálogo social que podemos comparar con el arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo y respeto».
La agenda papal finalizaba este domingo pasadas lsa 19.30 horas con una cena en la Residencia del Cardenal Arzobispo de Madrid.
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