El ébola se propaga en medio de la guerra y el hambre en la RDC


GINEBRA – El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) se propaga rápidamente en un área ya azotada por la violencia armada, el desplazamiento masivo y el hambre, advirtió este miércoles 27 la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, dijo que esa región, que hace frontera con Uganda, “se enfrenta a una colisión catastrófica de enfermedad y conflicto” con el surgimiento y avance del virus Bundibugyo, lo cual “hace que sea casi imposible rastrear los contactos y aislar los casos” de la enfermedad.
Ya en camino a Kinsasa, para coordinar las tareas de la OMS ante el nuevo brote, Tedros dijo que “no podemos generar confianza en la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen las bombas”, por lo que pidió “a todas las partes en conflicto, acordar un alto el fuego inmediato para contener este brote”.
La República Democrática del Congo ha notificado cerca de 1000 casos sospechosos de ébola y más de 220 muertes. En la vecina Uganda, las autoridades han notificado siete casos confirmados vinculados al brote, incluidos dos trabajadores sanitarios.
La cepa Bundibugyo, identificada por primera vez en Uganda en 2007, no cuenta con ninguna vacuna ni tratamiento aprobado.
El ébola es una fiebre hemorrágica viral zoonótica en humanos y otros primates, causada por virus que se propagan por contacto directo con fluidos corporales, como sangre de humanos u otros animales infectados, o por contacto con objetos que han sido contaminados recientemente con fluidos corporales infectados.
Los primeros síntomas suelen ser fiebre, dolor de garganta, muscular y de cabeza, seguidos de vómitos, diarrea, erupción cutánea, disfunción hepática y renal, y luego sangrados internos y externos. Los brotes de la enfermedad han tenido una tasa de mortalidad de entre 25 y 90 %.
El actual brote se centra en la nororiental provincia de Ituri, pero también se han notificado casos en Kivu del Norte y del Sur, provincias en el este de la RDC, un país de 2,3 millones de kilómetros cuadrados y 120 millones de habitantes.
El oriente de la RDC es desde hace años escenario de conflictos armados, con insurgencias que mantienen en jaque al gobierno central, como las Fuerzas Democráticas Aliadas, las milicias Codeco y el M23, movimiento respaldado por la vecina Ruanda y que se hizo fuerte en Kivu del Norte y del Sur.
Los combates y las restricciones impuestas por los grupos armados obstaculizaron las operaciones humanitarias, limitaron la circulación de civiles e interrumpieron el acceso a los servicios esenciales.
La violencia ha agravado una crisis humanitaria ya de por sí grave. Informes de la ONU dan cuenta de que en las provincias orientales de la RDC unos 10 millones de personas se enfrentan a niveles de hambre aguda. En toda la RDC se estima que 26,5 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda.
“El hambre y la enfermedad son viejas compañeras”, dijo Tedros, y subrayó que “las personas debilitadas por el hambre son mucho más vulnerables a las infecciones”
El virus se está propagando a través de grupos familiares y centros de salud, y las infecciones están relacionadas con el cuidado de personas, las reuniones familiares y las prácticas funerarias inseguras, según las autoridades sanitarias.
“En muchas zonas afectadas, los centros de salud no funcionan u operan con graves limitaciones debido a la inseguridad. Y el mal estado de las carreteras restringe aún más el movimiento de mercancías y la ayuda humanitaria”, abundó Tedros.
También la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), presente en el área, destacó en su reporte que “el ébola no es la única emergencia de salud pública que enfrenta RDC. En el este del país, las principales causas de mortalidad siguen siendo enfermedades prevenibles como la malaria y el sarampión”.
Los pilares del combate al ébola en el este de la RDC son, según MSF, la atención y el aislamiento de los pacientes, el rastreo y seguimiento de contactos, la sensibilización comunitaria sobre la enfermedad, la gestión de entierros seguros, la detección de nuevos casos, y el apoyo a las estructuras sanitarias existentes.
Finalmente, se informó que, ante el brote de ébola, Uganda anunció ya un cierre de su frontera con la RDC.
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