Victoria Federica, lección de estilo en clave rociera en su cita con El Rocío sin Jorge Navalpotro


MADRID, 22 May. –
Un año después de hacer la romería de El Rocío por primera vez, y encantada con la experiencia, Victoria Federica ha aparcado sus compromisos para volver a disfrutar con la Hermandad de Triana de Sevilla -a la que se ha unido invitada por su amiga Cayetana Rivera– del camino a caballo hasta la aldea de Almonte donde se encuentra la ermita de la Virgen del Rocío, de la que es devota.
Cumpliendo con la tradición, la hija de la infanta Elena ha cruzado este viernes el vado del Río Quema, última etapa antes de su encuentro con la Blanca Paloma en su ermita almonteña, en compañía de diferentes rostros conocidos como Francisco Rivera o Lourdes Montes. Y, después de su bautizo en 2025, en esta ocasión ha preferido atravesarlo en una carriola, disfrutando del ambiente festivo con una gran sonrisa.
Inseparable de Jorge Navalpotro desde que comenzaron su relación a finales de 2025, y después de viajar el fin de semana pasado con el empresario de la noche madrileña a Sanxenxo para ver a su abuelo el Rey Juan Carlos con motivo de la última visita del Emérito a nuestro país, su novio no ha podido acompañarla en esta ocasión, en la que Victoria se ha dejado ver junto a un grupo de amigas.
Radiante, y demostrando que ha captado la esencia rociera a la perfección, la influencer ha dado una lección de estilo con un estilismo impecable para el camino protagonizado por falda larga de volantes en color azul marino con pequeños lunares blancos, blusa blanca con manguita de volantes con detalles azules, un mantoncillo de seda verde agua con bordados florales de colores -igual, por cierto, al que ha lucido Lourdes Montes– y una maxi flor roja en la cabeza como manda la tradición.
CL11
