Los clubes de LaLiga se plantan ante la piratería: «El fútbol no vive del aire»


LaLiga subrayó este martes que la piratería audiovisual se ha convertido en uno de los temas más candentes del fútbol español y cada vez más directivos de clubes están alzando la voz contra una práctica que, según denuncian, no solo perjudica a la competición o a los operadores televisivos, sino que impacta directamente en los propios equipos, en sus ingresos, en su capacidad para competir y en el conjunto del ecosistema deportivo.
El último en pronunciarse ha sido Javier Solís, CEO del Valencia CF, quien ha situado la piratería como uno de los principales desafíos del sector. Preguntado por cómo afecta esta práctica a los clubes de LaLiga, Solís aseguró que lo hace «sobremanera» y ha advertido de que «hoy en día es uno de los mayores retos que tiene el fútbol español».
El directivo valencianista también señaló que muchos aficionados que consumen fútbol de forma ilegal no son conscientes del perjuicio que provocan al club que dicen apoyar. «Igual por el hecho de ver a su equipo piensan que lo están apoyando, pero en realidad están yendo contra su propio club, porque lógicamente afecta al valor de los derechos televisivos que percibimos los clubes», ha explicado.
Asimismo, el CEO del Valencia CF subrayó que la protección de estos derechos tiene un impacto que va más allá de los clubes, ya que también contribuye al apoyo que reciben instituciones como la Real Federación Española de Fútbol o el Consejo Superior de Deportes, con efectos en otras disciplinas. «En el último ciclo olímpico estamos hablando de en torno a 200 millones de euros, lo que hace que, sin duda, la defensa que hace LALIGA de sus derechos repercuta en el ecosistema del deporte español», afirmó.
Las palabras de Solís se suman a las de Ignacio Mas-Bagà, CEO del Girona FC, que recientemente lanzó un contundente mensaje a través de LinkedIn tras leer una noticia sobre el desmantelamiento de una plataforma pirata de fútbol y los comentarios que generó entre usuarios. Mas-Bagà puso el foco en que la piratería no es una cuestión abstracta, sino una realidad que afecta directamente a todos los aficionados, independientemente de su equipo, ya sea el Barça, el Real Madrid, el Villarreal o el Girona FC.
El CEO del Girona FC recordó que el fútbol español deja de ingresar cerca de 700 millones de euros al año por culpa de la piratería, una cantidad que, según subrayó, podría destinarse a mejorar estadios, fichar mejores jugadores, retener talento, desarrollar la cantera, generar empleo y seguir impulsando el crecimiento de la competición y de los clubes.
«El fútbol no vive del aire», resumió el CEO del Girona FC en su mensaje, en una idea que empieza a ganar fuerza entre los responsables de los clubes: quien consume fútbol de forma ilegal no solo perjudica a LaLiga o a las plataformas, sino también al equipo al que anima cada fin de semana.
CL21
