Astronautas por un día


Un cuerpo en voltereta traza una trayectoria limpia en el avión diáfano. Es la clase de la aeronave que entrena a los astronautas trazando las parábolas que consiguen en cada maniobra: suspender durante algo menos de 30 segundos la ley de la gravedad. Pasado ese tiempo los cuerpos recuperan su grave condición. La sensación confirma aspiraciones. El resto de seleccionados han comprobado la dificultad de evitar choques cuando el tráfico es denso y se carece de asideros. Junto a ellos, guiando su levitar y fomentando su pasión, dos astronautas y hasta una ministra aunando esfuerzos para elevar aún más la vocación de estos jóvenes talentos.
