Irán ejecuta a tres supuestos miembros del Mossad relacionados con las protestas antigubernamentales de enero

MADRID 4 May. Agencias –
Las autoridades judiciales de Irán han ahorcado este lunes a tres supuestos integrantes del servicio de Inteligencia exterior de Israel, Mossad, condenados por cargos relacionados con las protestas antigubernamentales del pasado mes de enero, las cuales resultaron duramente reprimidas por el país centroasiático.
Los ejecutados responden a los nombres de Mehdi Rasuli, Mohamad Reza Miri y Ebrahim Doulatabadi, atribuyéndoseles a todos ellos la muerte de «varios agentes de seguridad» en el marco de las referidas protestas de comienzos de año, de acuerdo con la información dada a conocer por la agencia de noticias iraní Fars.
En el caso de los dos primeros, estos fueron acusados de estar relacionados con acciones operativas de agentes afiliados a gobiernos hostiles contra la seguridad de Irán mediante la destrucción de lugares y bienes públicos, actos capaces de generar miedo y terror entre la población y de causar muertes, reunión y conspiración para cometer delitos contra la seguridad nacional, el uso de cócteles molotov y cuchillos, así como la fabricación y el porte de espadas artesanales.
A tales cargos se suman los de incitación e instigamiento al asesinato, la participación en el saqueo de tiendas públicas y de una institución financiera, la destrucción de bienes públicos y la participación directa en el brutal asesinato de miembros de las fuerzas de seguridad, entre otros, según agrega el mismo medio sobre Mehdi Rasuli y Mohamad Reza Miri.
Con relación a Doulatabadi, las autoridades han asegurado que trajo consigo a las protestas del pasado enero a entre 250 y 300 «alborotadores armados» con machetes, desatando enfrentamientos y la muerte de varios miembros de las fuerzas de seguridad iraníes, amén de la destrucción de tiendas, propiedades públicas y privadas y un banco.
Cabe recordar que Teherán confirmó la muerte de 3.117 personas, en su mayoría civiles e integrantes de las fuerzas de seguridad, en el marco de dichas protestas cuyo génesis radica en el intento de denunciar la crisis económica y el empeoramiento de la calidad de la vida en la República Islámica. No obstante, la ONG Human Rights Activist in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el total de muertos a más de 7.000, de acuerdo con su último balance.
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