El presidente de Taiwán llega por sorpresa a Esuatini tras los impedimientos anteriores por presiones chinas
MADRID 2 May. –
El presidente de Taiwán, Lai Ching Te ha anunciado este sábado su llegada por sorpresa al país africano de Esuatini después de que un intento anterior de visita oficial se viera frustrado por la negativa de uso del espacio aéreo de varios países africanos por presiones de China.
«La visita, que inicialmente estaba prevista para el 22 de abril, fue aplazada por factores externos imprevistos. Tras varios días de cuidadosas gestiones de nuestros equipos diplomáticos y de seguridad nacional hemos llegado hoy finalmente», ha publicado Lai en redes sociales.
Además ha expresado su deseo de reforzar las relaciones entre Taiwán y Esuatini, único aliado de Taiwán en el África subsahariana, en ámbitos como la economía, la agricultura o la educación.
El viaje de Lai coincide con el 40º aniversario en el trono del rey Mswati III y con su 58 cumpleaños. «Quiero expresar mi sincera gratitud a su majestad el rey Mswati III y al Gobierno de Esuatini en nombre del pueblo de Taiwán», ha añadido.
«Ante la injusta censura que vivimos responderemos con justicia y razón. Somos un pueblo que celebra la libertad y la paz y no buscamos la confrontación, pero jamás renunciaremos a nuestro camino hacia el mundo», ha argumentado.
El pasado 21 de abril la Presidencia taiwanesa anunció la suspensión del viaje de Lai porque Seychelles, Mauricio y Madagascar habían rescindido de improviso los permisos de vuelo por «coerción económica» de Pekín.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha criticado el «estilo contrabandista» de la visita de Lai y ha instado a Esuatini y a otros países a no «buscar beneficio por un pequeño número de separatistas de Taiwán».
La antigua República de China quedó reducida a la isla de Taiwán en 1949, fecha de finalización de la guerra civil desatada tras la Revolución China. El partido nacionalista Kuomintang gobernó como partido único la isla hasta la instauración de la democracia, aunque ahora desde la oposición defiende un acercamiento a Pekín.
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