1 abril 2026
La guerra abate las libertades civiles en el Medio Oriente
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GINEBRA – La libertad de expresión y el espacio cívico sufren un alarmante declive en todo Oriente Medio, con la escalada militar desatada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, advirtió este miércoles 1 el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

“Estamos presenciando una marcada securitización del espacio cívico en toda la región, con severas restricciones impuestas por los gobiernos a las personas que ejercen su derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica”, dijo Türk.

Expuso que “Las oleadas de arrestos y la represión generalizada, en su mayoría basadas en acusaciones vagamente definidas, han tenido un efecto profundamente intimidante en la población, muchos de cuyos miembros ya viven con incertidumbre, miedo y ansiedad”, bajo el clima bélico imperante.

En Irán, sus estimaciones sitúan en 2345 el número de personas arrestadas desde el inicio del actual conflicto, iniciado el 28 de febrero, acusadas de delitos relacionados con la seguridad nacional, entre ellos terrorismo, disidencia, presunto espionaje y “cooperación con el enemigo”.

Ya en diciembre de 2025 y enero de este año, manifestaciones de protesta por la situación económica y la opresión política fueron severamente reprimidas, con saldo de miles de muertos, heridos y detenidos, según los informes recabados por la oficina de Türk (Acnudh), en esta ciudad suiza.

Muchos de los detenidos arbitrariamente durante las protestas de enero y el conflicto en curso se encuentran recluidos en condiciones deplorables y enfrentan procesos judiciales acelerados que carecen de las debidas garantías procesales y conllevan el riesgo de la pena capital, advierte Türk.

Ya se han reportado ocho ejecuciones, tres de ellas relacionadas con las protestas. Decenas de personas condenadas, entre ellas menores de edad, se enfrentan a un destino similar.

“Esto es indignante. Como si el dolor y el sufrimiento provocados por la guerra no fueran suficientes, algunos iraníes están siendo detenidos arbitrariamente, encarcelados, procesados sin el debido proceso y, en algunos casos, incluso ejecutados por su propio gobierno”, remarcó Türk.

“Los derechos humanos del pueblo iraní deben ser una prioridad. Todas las ejecuciones deben cesar de inmediato”, demandó.

Mientras, el bloqueo nacional de internet en Irán entra en su quinta semana, uno de los cortes de conexión más severos jamás registrados a nivel mundial. Y continúan denunciándose interrogatorios e intimidaciones generalizadas contra civiles por parte de fuerzas de seguridad fuertemente armadas en espacios públicos.

Pero más allá de Irán “en toda la región, y en relación con el conflicto, mi oficina está recibiendo informes alarmantes sobre detenciones arbitrarias y otras formas de represión estatal”, dijo el alto comisionado.

“Tememos que se estén utilizando pretextos de seguridad vagos relacionados con este conflicto para reprimir aún más y violar los derechos humanos fundamentales de las personas, a menudo miembros de minorías y personas ya marginadas”, señaló.

En el territorio palestino ocupado, las autoridades israelíes anunciaron la detención de 200 palestinos entre el 28 de febrero y el 6 de marzo, entre otros motivos por publicar en redes sociales y sospecha de “incitación” y “glorificación del enemigo”.

Las fuerzas israelíes también han intensificado sus redadas en comunidades palestinas de Cisjordania y han endurecido aún más las restricciones de movimiento.

Un ejemplo expuesto por Türk es el de un director de escuela palestino de 44 años en la sureña ciudad de Dura, quien fue agredido físicamente frente a su familia, y su casa fue vandalizada por las autoridades israelíes, por una publicación que supuestamente había compartido en redes sociales en apoyo a Irán.

En Bahréin, el activista Mohammed al-Mousawi falleció bajo custodia el 27 de marzo o en una fecha cercana, en medio de graves acusaciones de tortura.

Las autoridades bahreiníes anunciaron detenciones, incluyendo la de ciudadanos extranjeros, por grabar o compartir contenido en redes sociales o por supuestas muestras de simpatía hacia el enemigo. En los casos de personas acusadas de espionaje, la fiscalía bahreiní ha solicitado la pena de muerte.

En Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades han anunciado la detención de 313 y 109 personas, respectivamente, por grabar o compartir información, entre otros cargos.

En Emiratos Árabes Unidos, 35 personas han sido enviadas a juicio sumario, entre ellas quienes difundieron videos que muestran el impacto de ataques e interceptaciones. Según informes, entre los detenidos hay ciudadanos extranjeros.

En Kuwait, un nuevo decreto impone penas de prisión y fuertes multas por la difusión de informes que busquen “socavar el prestigio de las fuerzas armadas” o erosionar la confianza pública en ellas. También se ha informado de una detención relacionada con el conflicto.

En Jordania, al menos cuatro críticos fueron arrestados durante la actual ola de hostilidades, entre ellos tres miembros del Partido Comunista Jordano, dos de los cuales permanecen detenidos por motivos desconocidos.

“Recordamos a todos los Estados su obligación, en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, de respetar y proteger el derecho de las personas a la libertad de expresión”, dijo Türk.

Toda persona “tiene derecho a expresar opiniones críticas, en particular sobre asuntos de gran interés público, sin temor a ser arrestada o castigada arbitrariamente”, añadió.

El alto comisionado recordó que son permisibles las restricciones limitadas a la libertad de expresión y de reunión según el derecho internacional de los derechos humanos, incluso por razones de seguridad nacional u orden público.

Pero “los Estados siempre deben demostrar que siguen siendo estrictamente necesarias, proporcionales y limitadas en tiempo y alcance”, y “las restricciones generales son generalmente incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos”, expresó.

También mencionó los intentos de limitar la libertad de prensa entre los protagonistas del actual conflicto, “como las restricciones impuestas por las autoridades de censura militar israelíes”.

En esa línea también inscribió Türk “la amenaza de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, de revocar las licencias de radiodifusión para la cobertura considerada crítica con la guerra”.

«El pleno respeto a la independencia y las libertades de los medios de comunicación cobra aún mayor importancia en estas circunstancias, ya que es fundamental para que los gobiernos rindan cuentas ante la ciudadanía. El ejercicio de estos derechos debe protegerse, no amenazarse”, concluyó.

A-E/HM

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