31 marzo 2026

España redefine su modelo reproductivo con una maternidad cada vez más tardía

España redefine su modelo reproductivo con una maternidad cada vez más tardía
Compartir esto:

La reproducción asistida se ha afianzado en España ante el retraso progresivo de la maternidad. Según datos de las clínicas IVI en España, la demanda de tratamientos de fertilidad ha aumentado de forma notable en los últimos cinco años, con crecimientos del 110% en Málaga, del 48,5% en Mallorca y del 31,2% en Zaragoza. La edad media de las mujeres que recurren a estos tratamientos se sitúa en torno a los 39 años, un dato que, según IVI, confirma el retraso sostenido del proyecto de maternidad en España.

La directora de IVI Madrid, la doctora Anabel Salazar, señaló que «los cambios en la sociedad se reflejan en todos los ámbitos de la vida y, en fertilidad, ese reflejo es especialmente visible». Añadió que «la innovación en medicina reproductiva ha permitido que muchas mujeres puedan planificar su maternidad de forma consciente y con mayores garantías cuando, por motivos personales o laborales, deciden posponer esta etapa».

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad media de maternidad en España supera los 32 años y la del primer hijo se sitúa por encima de los 31, una de las más elevadas de Europa. A ello se suma la caída continuada del número de nacimientos durante la última década, en un contexto de envejecimiento poblacional y dificultades para el relevo generacional.

Este cambio puede atribuirse a factores sociales y económicos como una mayor inversión en formación, la consolidación profesional tardía, la inestabilidad laboral, las dificultades de conciliación y la ausencia de pareja estable. Todo ello hace que la maternidad se integre cada vez más en proyectos vitales más amplios y complejos y se desplace a etapas posteriores de la vida. Desde el punto de vista biológico, la fertilidad femenina comienza a descender de forma más acusada a partir de los 35 años, lo que genera un desajuste creciente entre el calendario vital y las posibilidades reproductivas reales.

Vitrificación

Ante este escenario, la preservación de la fertilidad gana protagonismo dentro de la medicina reproductiva. Entre los tratamientos con mayor crecimiento destaca la vitrificación de óvulos, que ha experimentado un aumento generalizado superior al 40% en los últimos años, según el análisis interno de IVI a nivel nacional. Ciudades como Málaga (+241%) y Mallorca (+276%) encabezan esta tendencia.

La preservación de la fertilidad gana peso entre las mujeres que desean posponer la maternidad sin renunciar a sus opciones reproductivas actuales. Salazar destacó que «muchas de las mujeres que acuden hoy a vitrificar óvulos no lo hacen solas, sino acompañadas de sus parejas, lo que evidencia que el retraso de la maternidad es un problema global que afecta a ambos miembros de la pareja y no exclusivamente a las mujeres».

Junto a la preservación de la fertilidad, la fecundación in vitro continúa siendo uno de los pilares de la reproducción asistida en España. Este tratamiento ha registrado un crecimiento destacado en los últimos años, con incrementos cercanos al 30% en ciudades como Barcelona, Bilbao y Zaragoza.

CL21