Cinco familias de lobos residen en el geoparque de las Loras que afronta el reto de la coexistencia con los ganaderos
PALENCIA, 31 Mar. (Agencias) –
Un total de cinco grupos familiares de lobos habita en el área de influencia del Geoparque de las Loras, que comparten las provincias de Burgos y Palencia, según las investigaciones del ‘Proyecto de mejora de la convivencia entre el lobo y los ganaderos de la zona’, que se han desarrollado a lo largo de casi dos años y que se han presentado hoy en una jornada celebrada en el Museo del Petróleo de Sargentes de la Lora (Burgos).
Durante la presentación, el equipo de trabajo ha destacado que, con toda probabilidad, los grupos detectados tienen buena parte de sus territorios fuera del ámbito del geoparque, dos de ellos en la vecina Comunidad de Cantabria.
Del estudio realizado también se deduce que de los cinco grupos estimados, dos de ellos se reprodujeron en 2023 y tres en 2024, comportamiento similar al de la población ibérica del cánido salvaje en otros espacios.
El objetivo final de este proyecto es conseguir la ambicionada convivencia entre el lobo y los ganaderos, en el área del geoparque que cuenta con una extensión de 95.000 hectáreas.
Para ello, se han recogido también datos sobre la cabaña ganadera para identificar tendencias y comprender la evolución del conflicto. Así, se ha conocido que el número de la cabaña ganadera en extensivo y semiextensivo del último censo se eleva a 54 explotaciones con algo más de 8.000 cabezas, que junto a la cabaña ganadera mixta, elevan la cifra hasta las 66 explotaciones con algo más de 12.000 cabezas.
Mientras en Palencia prevalece el ganado vacuno con un 80 por ciento del censo ganadero, en Burgos es el ovino el ganado que predomina con un 70 por ciento del censo al contar con rebaños de entre 1.000 y 2.000 cabezas.
Estas aportaciones forman parte del intercambio de experiencias con ganaderos de otras zonas del país que conviven con lobos y que ayudarán en adelante a mejorar la coexistencia entre los cánidos y la ganadería extensiva y semiextensiva del Geoparque de las Loras.
En el acto celebrado hoy en Sargentes de la Lora ha participado el biólogo Juan Ángel de la Torre que ha expuesto los beneficios que ocasiona compartir territorio con los grandes carnívoros como son el control de enfermedades que pueden afectar a la ganadería o la provisión de alimentos a otras especies de la fauna silvestre.
GANADO GEOLOCALIZADO
Para concluir, ha intervenido Laura Martínez, propietaria de la ganadería ‘La Caperuza’, de la Sierra Norte de Madrid, quien ha resaltado la utilidad de gestionar ganado geolocalizado con collares GPS de manera más eficiente que favorece, además, la coexistencia con el lobo.
Según han señalado los expertos, aunque la presencia del depredador puede suponer un desafío para el manejo ganadero en extensivo y genera distintas percepciones en el medio rural, desempeña un papel ecológico fundamental como regulador de los ecosistemas donde habita.
Al objetivo general del proyecto, hay que añadir además otras finalidades específicas como evaluar el impacto real del lobo sobre la ganadería, identificar las medidas preventivas utilizadas por los ganaderos y detectar oportunidades de mejora en la gestión ganadera que favorezca la convivencia con la fauna silvestre.
El espacio de Las Loras (Burgos y Palencia) fue declarado Geoparque Mundial por la UNESCO en 2017 por sus especiales recursos naturales y valores culturales y paisajísticos, y se ha convertido de ese modo en el primer geoparque de Castilla y León que entra a formar parte de la Red Mundial de este organismo especializado de las Naciones Unidas.
Esta institución internacional concedió en 2024 la Tarjeta Verde al espacio burgalés-palentino que revalida el título para formar parte de la prestigiosa red hasta 2028. Este espaldarazo oficial indica que hasta ahora ha cumplido escrupulosamente con todos los requisitos establecidos por la UNESCO.
El proyecto de coexistencia en el Geoparque de las Loras está desarrollado por DRIU Asociación para el Estudio, Conservación y Restauración Ambiental (DASECORA) junto a la empresa Loras y Cañones y está promovido por el Observatorio Campo Grande e Iniciativa Humanidad-Fauna Silvestre y financiado por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco.
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