16 marzo 2026

Más del 40% de las complicaciones graves del embarazo no se detectaban cuando no hay seguimiento continuado

Más del 40% de las complicaciones graves del embarazo no se detectaban cuando no hay seguimiento continuado
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   MADRID, 16 Mar. (Agencias) –

   La ampliación del período de seguimiento para las complicaciones graves del embarazo mostró que más del 40% de los casos se pasaron por alto utilizando el seguimiento tradicional centrado en el parto, según una nueva investigación de la Universidad McMaster (Canadá) publicada en CMAJ (Canadian Medical Association Journal) que extendió el seguimiento desde la concepción hasta las 6 semanas posparto.

   La Morbilidad Materna Extrema (MME) describe complicaciones durante el embarazo que pueden causar la muerte, hospitalización prolongada o discapacidad a largo plazo. Las prácticas actuales en Canadá monitorean y notifican los casos de MME durante el parto, pero la evidencia sugiere que extender el período de vigilancia desde la concepción hasta las 6 semanas posparto podría ser beneficioso y se ajustaría a las directrices de la Organización Mundial de la Salud.

   Estos hallazgos también coinciden con los datos forenses de Ontario que muestran que la mayoría de las muertes maternas ocurren fuera del período de parto y nacimiento, con un 47% en el período prenatal y un 46% en el posparto.

   El estudio analizó todos los nacimientos a partir de las 20 semanas de gestación en Ontario, Canadá, entre el 1 de abril de 2012 y el 31 de marzo de 2021, utilizando datos de registros administrativos y clínicos vinculados del ICES, un instituto independiente de investigación y análisis sin fines de lucro. El equipo de investigación extendió el período de vigilancia desde la concepción hasta las 6 semanas posparto, abarcando un período mucho más amplio. De los casi 1,1 millones de nacimientos, la tasa de MME fue de 27,24 por cada 1.000 nacimientos, lo que se traduce en que casi 10.000 personas en Canadá experimentan estas graves complicaciones maternas cada año.

   «Las complicaciones maternas graves no son solo un problema en la sala de partos; ocurren durante el embarazo y después del parto, y muchas aparecen primero en los servicios de urgencias en lugar de en las unidades obstétricas«, plantea la doctora Giulia Muraca, autora principal, epidemióloga perinatal y profesora asociada de los Departamentos de Obstetricia y Ginecología y Métodos de Investigación en Salud de la Universidad McMaster, Hamilton, Ontario. «Mejorar la seguridad materna requiere un enfoque integral, que incluya la atención de urgencias, la atención primaria, los equipos de maternidad y el seguimiento posparto».

   Entre los resultados más destacados, el trabajo recoge que la hemorragia grave, la preeclampsia grave y la sepsis fueron los tipos más comunes de MME; la apendicitis aguda y la sepsis fueron los eventos de MME más comunes en los períodos prenatal y posparto, respectivamente. Además, dieciséis por ciento de los eventos de MME ocurrieron en el período prenatal, el 55% durante el trabajo de parto y el parto, y el 29% en el período posparto de seis semanas. Del total de personas que experimentaron un evento SMM, el 19% visitó un servicio de urgencias, principalmente en los períodos pre y posnatal.

   Por otra parte, factores de riesgo de MME varían según el momento en que se produjo el evento. Por ejemplo, las tasas de complicaciones durante el parto y el puerperio fueron más altas entre los padres más jóvenes y mayores, pero las complicaciones del embarazo antes del parto fueron especialmente frecuentes entre las personas de 15 a 24 años.

   Los factores comunes asociados con el MME en todos los períodos incluyen el primer embarazo, la raza de la madre, condiciones médicas preexistentes, embarazos de fetos múltiples, estatus migratorio, bajos ingresos, residencia rural o remota, uso de sustancias durante el embarazo y agresión. Asimismo, la diabetes tipo 1 tuvo la asociación más fuerte con el MME prenatal.

   «Nuestros hallazgos, junto con el conocimiento de que la mayoría de las muertes maternas no ocurren durante el parto, resaltan que centrarse únicamente en el período intraparto no será suficiente para reconocer, prevenir ni responder adecuadamente a la sepsis materna (y las muertes maternas)», escriben los autores.

«Por lo tanto, se justifica la vigilancia ambulatoria para identificar y prevenir la sepsis materna, como la monitorización domiciliaria posparto (p. ej., frecuencia cardíaca, presión arterial) para las personas con mayor riesgo».

   Los autores enfatizan que la SMM es un importante problema médico y de salud pública que necesita apoyo, y que extender el período de vigilancia durante el embarazo permitirá capturar muchos más casos prevenibles de enfermedad materna grave.

   Estos hallazgos subrayan la importancia de una atención posparto accesible y oportuna, especialmente entre las personas con mayor riesgo de SMM. El acceso deficiente a la atención primaria y la disminución del acceso a la atención obstétrica ambulatoria durante el posparto en Ontario dejan a muchas personas sin la atención adecuada después del parto. DOI 10.1503/cmaj.251425

CL11