27 febrero 2026

Obispo de Bilbao pide responder con «responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades nos proponen»

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BILBAO, 15 Ago. –

El Obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha afirmado que en este tiempo hay que «responder con responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades proponen» y ha incidido en que las «consecuencias sociales y económicas» de la pandemia de covid-19 son «fuente de sufrimiento».

Iceta ha presidido este sábado, 15 de agosto, en la Basílica de Begoña, la Misa Mayor con motivo del Día de la Virgen, una homilía que a sido concelebrada por el vicario de Bilbao, Antón Rey, según ha informado la Diócesis de Bilbao.

A la cita han asistido el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, junto con representantes del Consistorio; la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, y el consejero y portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka.

La jornada se ha desarrollado con normalidad en la Basílica de Begoña y en sus aledaños, sin aglomeraciones de gente y respectando las limitaciones impuestas por la pandemia después de que los feligreses tuvieran que reservar plaza a lo largo de la semana para asistir a las eucaristías.

En su homilía, Iceta ha mostrado su agradecimiento al «esfuerzo grande, y la dedicación que desde las instituciones están haciendo frente a estos desafíos» y les ha pedido que cuenten con la Iglesia «en todo aquello que pueda servir para aliviar a nuestros hermanos y hermanas en estos momentos de dificultad».

El obispo de Bilbao ha hablado de la pandemia «tan grande que padecemos» y sus consecuencias sociales y económicas que son «fuente de sufrimiento». En este sentido, ha subrayado que este paso requiere una reflexión para intentar leer «este momento histórico que vivimos» y que los cristianos lo hacemos «desde el misterio del amor y desde el misterio del mal que acompaña nuestra existencia», aunque «Dios no nos abandona».

En estos «duros momentos», el obispo ha pedido a la ciudadanía que no se deje «abatir por la desesperanza» y ha valorado la labor de tantas personas «volcadas en hacer el bien» que nos acompañan durante este tiempo. Asimismo, ha recordado a «quienes lloran por los familiares y allegados» y ha recordado que «la muerte no es la última palabra».

Por otro lado, ha pedido la participación de todos «donde la persona sea el centro y se eviten múltiples descartes de los desfavorecidos para que nadie quede atrás».

«En este tiempo necesitamos responder con responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades nos proponen para prevenir los contagios», ha añadido, para finalizar su homilía aludiendo a la esperanza que nos muestran «los santos de la puerta de al lado».