18 septiembre 2020

El Mar Menor y El Hierro, ¿pueden la prensa y las redes sociales dañar el sector turístico?

Compartir esto:

   MADRID, 18 Ago. (EDIZIONES) –

   «Ha habido quejas de los turistas. Ven el mar raro y están cabreados», cuenta el consejero de Desarrollo económico, Turismo y Empleo de la Región de Murcia, Juan Hernández, quien asegura que a pesar del descontento, la zona del Mar Menor no se ha visto afectada por una menor ocupación de visitantes durante lo que va de verano.

   A pesar de ello, la situación del Mar Menor no es cómoda. El singular ecosistema de la laguna litoral ha sufrido por parte del ser humano diversas modificaciones durante los últimos años que han provocado, según el Gobierno de la región, un incremento «espectacular» del volumen del fitoplacton en sus aguas que ha hecho que «pierdan su habitual transparencia y limpieza» a pesar de que son totalmente aptas para el baño y están siendo analizadas de manera periódica y constante.

   La mala situación del agua sumada a una mala praxis periodística o la información no contrastada que se genera en las redes sociales, puede provocar que, como en casos como el del volcán que entró en erupción en El Hierro el pasado 2011, un fenómeno ambiental acabe desembocando en un descenso del turismo en una zona cuya economía este sector es de vital importancia.

San Pedro del Pinatar

   «Ha habido diferentes presiones humanas sobre el ecosistema y una de ellas ha sido la actividad agraria», confirma la consejera de Agricultura y Aguas de la región de Murcia, Adela Martínez-Cachá, quien explica que «el déficit de agua de la región ha hecho que los agricultores de Cartagena hayan puesto desaladoras para abastecer el riego, lo que ha provocado que el agua no utilizada finalmente se filtre a la laguna».

   Por su parte, los bañistas rehuyen del agua turbia. «Yo preferí no bañarme», cuenta María Alcázar, quien acude cada año a pasar el verano a la costa murciana. «Como yo hay mucha gente», asegura Alcázar, quien explica que siguen acudiendo allí porque es donde tienen su segunda vivienda a la que dan un uso vacacional, pero que, a pesar de ello, los días en los que el mar presenta una mayor turbiedad evita entrar en el agua.

   «Los bañistas cuando el agua está turbia se pasan al Mar Mayor», confirma la consejera de Agricultura y Aguas, quien recalca el esfuerzo que están haciendo las instituciones regionales y nacionales para evitar que la situación se prolongue y acabe afectando a la afluencia de turistas y a la economía lugareña.

EL AGUA VERDE Y LOS RUMORES NO ATRAEN A LOS TURISTAS

«Según los expertos el estado del agua debería mejorar en un par de semanas», explica el consejero de Desarrollo Económico, Turismo y Empleo, Juan Hernández, «y una vez las medidas estén surtiendo efecto empezaremos a hacer acciones para promocionar el Mar Menor», aclara.

   «Vamos a llevar a cabo una campaña promocional nacional y otra internacional«, explica Hernández, que asegura que aunque de momento no se ha visto ningún impacto en el turismo se pretende difundir la buena imagen de la laguna para evitar consecuencias durante el próximo verano.

   «Haremos una campaña online de promoción y difusión para fomentar las actividades náuticas y deportivas durante todo el año«, concreta el consejero, que asegura que con ella pretenden «promocionar el estado del Mar Menor». «Nuestra estrategia es utilizar la máxima transparencia facilitando todos los datos a la opinión pública y atacar la raíz del problema para atajarlo con contundencia», expresa el consejero de Turismo, quien recalca que entre sus ejes de actuación está contar con evidencias que el problema está solucionado.

   «Todo lo que se está hablando nos hace daño», denuncia por su parte la presidenta de la Asociación de Empresarios de Hoteles y Alojamientos turísticos de la Costa Cálida, Hostetur, Mª del Mar Martínez. Ella asegura que por el momento los hoteles y apartamentos turísticos no están sufriendo consecuencias económicas negativas. «Ha habido alguna cancelación pero no se trata de nada alarmante» expresa Martínez.

   Mª del Mar Martínez, igual que José Miguel Luengo, el alcalde de la localidad de San Javier, una de las poblaciones bañadas por la laguna, hacen un llamamiento a la calma. «Las redes sociales nos están perjudicando mucho», explica el líder del consistorio de San Javier, quien critica que a través de Internet «cualquiera puede ponerse en la piel de un biólogo y hacer aseveraciones que trasladan nerviosismo a la sociedad».

   «Yo hago un llamamiento a la responsabilidad», recalca Luengo. «Si se siguen emitiendo a nivel nacional documentales que agreden a la realidad del Mar Menor el turismo dejará de venir», advierte el alcalde en consonancia con Mª del Mar Martínez, quien asegura que la información no contrastada les hace daño y que confía en los esfuerzos de las autoridades por recuperar rápidamente la transparencia del agua.

LA POCA INFORMACIÓN EMPUJÓ A EL HIERRO A UNA CRISIS DEL TURISMO

   El 10 de octubre de 2011 la isla de El Hierro sufrió un punto de inflexión. Con apenas 10.746 habitantes registrados –según los datos del INE y a fecha de enero de 2016–, la más pequeña de las siete islas del archipiélago canario fue ‘víctima’ de la erupción del volcán submarino 1803-02 (nombre científico).

   «Todo se malinterpretó», denuncia el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT) de El Hierro, Amós Lutzardo. «Los medios exageraron mucho, aquí no pasó nada y los familiares alemanes de algunos vecinos les llamaron escandalizados porque creían que estábamos todos evacuados», recalca Lutzardo, quien después del volcán se unió a un grupo de empresarios de la isla para revivir la asociación que dirige, que había desaparecido años atrás.

«El volcán fue la tercera crisis de El Hierro«, expresa el miembro de la junta directiva de la Asociación de Pequeños y Medianos empresarios de El Hierro (APYME) y dureño de una empresa de coches de alquiler Carlos Ávila, «fue la crisis económica mundial, la crisis de España y la de El Hierro», aclara Ávila.

   El empresario herreño defiende que la crisis del volcán, que según cuenta «acabó soltando cuatro piedrillas cuando reventó y poco más», fue gestionada «pésimamente mal». «El alarmismo fue tal que la gente creyó que era peligroso venir a la isla y recuperarnos de eso ha sido brutal», denuncia el empresario, con quien coincide también Lutzardo. «El turismo fue duramente castigado y los grupos de turistas dejaron de venir», explica el presidente de CIT que también es dueño de un hotel de la zona.

   Las informaciones publicadas, el alarmismo causado por los diferentes simulacros que se realizaron en la isla durante los meses anteriores a la erupción y la falta de promoción de la isla como destino turístico hicieron que muchos visitantes cancelaran sus viajes para la temporada veraniega de 2012, según apunta Amós Lutzardo.

   «Se hicieron acciones para promocionar la isla», confirma el empresario hotelero. «Vinieron los príncipes y les agradecemos la visita pero ese no es el marketing que va a paliar lo que está pasando», expresa el presidente de CIT, quien asegura que lo más efectivo para recuperar a los grupos de turistas hubiera sido «buenos paquetes, buenas ofertas y buenos precios».

   «La ocupación de flota nos cayó más de un 90% durante la crisis», expresa Carlos Ávila en referente a los datos de su empresa. El gerente de una flota de coches de alquiler asegura que durante la temporada siguiente la desocupación seguía rondando entre el 60 y el 70%.

   «Afortunadamente el año pasado tuvimos una ocupación media del 60% y eso es un buen dato para la isla», defiende Ávila quien a pesar de defender que la actividad se está recuperando denuncia la mala gestión de la crisis por parte de los órganos de gobierno y los medios.

   «El alarmismo fue brutal y toda la isla es unánime en eso», sentencia Ávila. «Eso sí, al menos nos puso en el mapa», añade el empresario, con quien está de acuerdo Lutzardo. «Hay gente que conoce canarias por la crisis de El Hierro», cuenta el presidente de CIT quien recalca el valor paisajístico de la isla: «Es una isla muy pequeña que lo tiene todo, no hay un sitio igual».