BFF prevé crecimiento de 2,5% en 2026 y que el gasto autonómico por intereses suba a 11.500 millones en 2029
MADRID 14 Oct. –
BFF ha elevado al 2,5% su previsión de crecimiento en 2026 para España, aunque advierte de una inflación más persistente y de mayores exigencias fiscales, y prevé que el gasto autonómico por intereses aumente a 11.500 millones de euros en 2029.
Además, estima que el déficit público se sitúe en el 2,6% del Producto Interior Bruto (PIB) en el año actual, mientras que la deuda pública bajaría al 99,3% del PIB y la autonómica, al 19,6%, con equilibrio presupuestario en las comunidades autónomas.
Así se extrae del informe ‘España y sus entes territoriales: principales claves macroeconómicas, fiscales y políticas’, que presenta sus previsiones sobre la economía española, las finanzas públicas y la situación de las comunidades autónomas en el tercer trimestre de 2026, si bien en un contexto todavía previo a la definición del escenario electoral del próximo 29 de noviembre.
En su análisis concluye que España mantiene una posición de «fortaleza relativa» dentro de la zona euro gracias al empuje de la demanda interna, aunque avisa de que el principal foco de riesgo se ha desplazado del crecimiento a la inflación.
De acuerdo con el informe, el PIB real creció un 0,7% trimestral y un 2,7% interanual en el segundo trimestre, lo que le ha llevado a revisar al alza la previsión de crecimiento para el conjunto de 2026 hasta el 2,5%, con una moderación posterior al 2,1% en 2027 y al 1,9% en 2028.
«El consumo de los hogares, el empleo, la inmigración y la inversión siguen sosteniendo la actividad y compensan la debilidad de la demanda europea de bienes», afirma en un comunicado.
BFF también prevé que el consumo privado avance un 2,8% en 2026 y un 2,2% en 2027, mientras que la inversión fija crecería un 4,3% este año antes de moderarse al 2,7% el próximo, a medida que se diluye el impulso del Plan de Recuperación, y apunta que las exportaciones de servicios siguen actuando como una «fortaleza estructural» para la economía española.
Sin embargo, advierte de que el mayor cambio del escenario macroeconómico afecta a la inflación y revisa al alza su previsión media de IPC para 2026 hasta el 3,3% –frente al 2,1% contemplado en el informe de junio–, mientras que el dato adelantado de agosto, del 4,3%, añade «riesgos al alza».
La persistencia de la inflación de servicios, el aumento de los costes laborales unitarios –del 3,1% este año y del 3,3% en 2027– y la escasez de vivienda «ganan relevancia para la competitividad a medio plazo», señalan desde BFF Banking Group.
En el ámbito fiscal, BFF prevé que el déficit de las Administraciones Públicas se sitúe en el 2,6% del PIB en 2026 –por encima del 2,4% registrado en 2025 y del 2,0% estimado en el informe anterior– y atribuye esta desviación sobre todo a medidas temporales vinculadas a la dana, las borrascas y el impacto energético y geopolítico en Oriente Próximo. Excluyendo estos elementos, el déficit se situaría en torno al 1,8% del PIB.
En esa línea, identifica el gasto como «la principal señal de alerta» para la consolidación fiscal y calcula que el gasto primario neto crecería un 6,4% en 2026, casi duplicando la senda del 3,5% prevista en el Plan Fiscal y Estructural a Medio Plazo.
En cuanto a la deuda, estima que la ratio de deuda pública bajará hasta aproximadamente el 99,3% del PIB al cierre de 2026 –impulsada principalmente por el fuerte crecimiento nominal– y que el gasto por intereses aumentará hasta cerca del 2,5% del PIB, mientras que para 2027 adopta una previsión más prudente y sitúa el déficit en una horquilla del 2,2%-2,3% del PIB y la deuda, en niveles cercanos al 98%.
En el ámbito autonómico, para 2026 BFF prevé que el subsector alcance el equilibrio presupuestario, apoyado en un crecimiento de los recursos autonómicos próximo al 7%, y que la deuda autonómica caiga desde alrededor del 20,2% del PIB nacional en 2025 hasta el 19,6% en 2026, el 18,7% en 2027 y el 17,1% en 2029, si bien «seguirá existiendo una elevada dispersión» entre territorios.
En concreto, la Comunidad Valenciana se sitúa cerca del 40% de su PIB regional, Murcia está por encima del 30% y Cataluña y Castilla-La Mancha, en la parte alta del 20%, mientras que las comunidades forales, Canarias y Madrid presentan posiciones «más sólidas».
«El nuevo foco de presión para las comunidades autónomas será el coste de refinanciación», sostiene el grupo bancario, que estima que, en un escenario de políticas constantes, el gasto autonómico por intereses aumentaría desde 7.500 millones de euros en 2025 hasta 11.500 millones en 2029, mientras que el tipo efectivo medio subiría del 2,2% al 3,3%.
Por otra parte, el informe señala que la posible reforma del sistema de financiación autonómica y la propuesta de asunción parcial de deuda por parte del Estado «marcarán buena parte del debate fiscal y político de los próximos meses».
Finalmente, concluye que España sigue siendo «una de las grandes economías más sólidas» del área del euro, pero avisa de que «el principal riesgo a corto plazo» ha pasado del crecimiento a la inflación. «A nivel soberano, las ratios de deuda mejoran más deprisa que la posición fiscal subyacente, por lo que el control del gasto será una de las pruebas clave en los próximos trimestres», aventura.
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