14 octubre 2026

Greenpeace exige a los partidos que incluyan propuestas para producción y consumo de alimentos en sus programas

Greenpeace exige a los partidos que incluyan propuestas para producción y consumo de alimentos en sus programas
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   MADRID, 14 Oct. Diario Dia –

   Greenpeace ha reclamado que la producción y el consumo de alimentos sea un eje central en todos los programas políticos y del futuro gobierno y que deje de ser el gran ausente de todas las políticas, con motivo de las próximas elecciones generales y en el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre.

   La organización considera que «las múltiples crisis» están teniendo consecuencias «desastrosas para todas las personas, pero muy especialmente para las personas productoras y consumidoras». La subida de precios, debido al contexto geopolítico y a la disminución de la producción debido a la crisis climática, está llevando, según Greenpeace, que «el sector primario tenga costes más elevados y que los consumidores no solo paguen más por los alimentos sino que coman peor».

   Para la entidad, «cambiar esto no solo resulta posible, es necesario» porque el actual modelo alimentario, «altamente dependiente de insumos externos, es también uno de los sectores responsables de la situación climática actual». Y ha recordado que, en España, el sector agropecuario es el tercer emisor de gases de efecto invernadero con un 12,3% del total de las emisiones y en 2025 éstas han vuelto a incrementarse. Este sector es, también, «no solo el que más agua consume, sino el que más la contamina», ha dicho Greenpeace.

   Según sus datos, la alimentación en España genera 107,2 millones de toneladas de CO2 equivalente (Mt CO2eq). Las principales fuentes de emisiones son la producción vegetal, que representa el 35% del total, la ganadería (24%) y el transporte (21%). En menor medida, contribuyen la pesca (8%), los cambios en el uso del suelo (5%) y la industria (3%). Además, el 63% de estas emisiones se produce fuera de España, frente al 37% que se genera dentro del país.

   Pero hay soluciones, según la organización ecologista, y «es el momento de ponerlas en funcionamiento». El Modelo Alimentario Sostenible, propuesto por Greenpeace, tiene «múltiples beneficios y permitiría al sector primario transitar hacia un modelo de producción mucho más resiliente y que todas las personas consumidoras pudieran acceder a alimentos sanos y sostenibles».

   «Comer sano y sostenible no puede seguir siendo un privilegio de una minoría», ha explicado Helena Moreno, responsable de Agricultura en Greenpeace España. «Para ello, se necesita adaptar los sistemas alimentarios a las consecuencias del cambio climático. Necesitamos condiciones dignas de trabajo para los productores y productoras de alimentos. Y soluciones reales para los consumidores. Esta crisis de asequibilidad solo se solucionará si los partidos políticos apuestan por la transformación justa del modelo alimentario depredador actual», ha añadido Moreno.

   El modelo de Greenpeace propone transformar la producción agraria para mejorar la fertilidad natural del suelo, reducir la dependencia de insumos externos y aumentar la capacidad del campo para resistir los efectos del cambio climático. Una de las principales medidas que apunta es aumentar un 18% la superficie dedicada a las leguminosas en 2050. Estos cultivos, gracias a su capacidad para fijar el nitrógeno atmosférico, contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo y a reducir la necesidad de fertilizantes.

   En su opinión, las leguminosas, junto con la ganadería extensiva, son un pilar fundamental para la mitigación del cambio climático y para la reposición de nutrientes en los agroecosistemas. Según las previsiones de Greenpeace, el conjunto de estas transformaciones permitiría reducir un 95% las emisiones de la producción agropecuaria en España para 2050.

   La propuesta plantea, además, adaptar los regadíos a la disponibilidad de agua de cada demarcación hidrográfica y fomentar los cultivos de secano con variedades tradicionales, como medidas para hacer frente a un clima cada vez más extremo.

   La salud también ocupa un lugar central en este modelo, a través del enfoque One Health (Una sola salud), que vincula la salud humana, animal y ambiental. Greenpeace propone que el 100% de la superficie agraria sea ecológica en 2050, con el objetivo de reducir la exposición de agricultores y consumidores a contaminantes químicos asociados al uso de pesticidas y fertilizantes.

    La ganadería industrial no aporta ningún beneficio ecosistémico, todo lo contrario, es una depredadora voraz. El cambio de modelo ganadero permitiría, en 2050, reducir un 80% las emisiones de GEI del sector, duplicar el empleo, lograr la total independencia de los piensos importados, uno de los grandes responsables del incremento de los precios en este sector, y reforzar todos los servicios ecosistémicos a los que sí contribuye la ganadería extensiva, como, por ejemplo, la prevención de incendios. Además, junto con las buenas prácticas agrícolas se podría reducir un 57% la contaminación del agua por nitratos.

   En cuanto a la pesca, Greenpace denuncia que el actual modelo de producción pesquero es insostenible y propone formas para garantizar unos precios justos para las personas productoras y consumidoras, que aumentaría la oferta de estos alimentos.

CL11