La tensión oculta que dispara un 70% las caídas graves en mayores de 78 años
MADRID, 13 Oct. Agencias –
La hipertensión arterial enmascarada en adultos mayores de 78 años se asocia con un riesgo de caídas un 70% mayor en comparación con las lecturas de presión arterial elevadas en el consultorio y en el hogar entre personas de su misma edad, según una investigación preliminar del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston (Estados Unidos).
El trabajo se presenta en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la Asociación Estadounidense del Corazón, que se celebra en Virginia (Estados Unidos).
Las caídas son la principal causa de discapacidad y deterioro funcional en adultos de 65 años o más, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Si bien la presión arterial baja suele considerarse un factor de riesgo de caídas, existe evidencia emergente de que la presión arterial alta en el hogar se asocia con una mayor incidencia de riesgo de caídas en adultos mayores.
Los hallazgos del estudio coinciden con la Guía Conjunta de la Asociación Americana del Corazón de 2025 para la Prevención, Detección, Evaluación y Manejo de la Hipertensión Arterial en Adultos. La guía recomienda el monitoreo anual de la presión arterial para todos los adultos. Se recomienda el monitoreo de la presión arterial en el hogar para ayudar a confirmar el diagnóstico de hipertensión arterial en el consultorio y para monitorear, dar seguimiento al progreso y personalizar la atención como parte de un plan de atención integral.
«Prevenir las caídas en adultos mayores debería ser una prioridad absoluta. Estos hallazgos destacan que, además de la medición de la presión arterial en el consultorio, las lecturas de presión arterial en el hogar pueden ser una forma importante de identificar la hipertensión arterial oculta en el hogar y el riesgo de caídas en adultos mayores», comenta la doctora Frances Wang, investigadora del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston y autora principal del estudio. «La medición de la presión arterial en el hogar puede brindar información útil sobre la salud de los adultos mayores y, como lo demuestran los hallazgos de estudios previos, de la mayoría de la población general».
Entre las conclusiones destaca que, entre 758 adultos mayores de 78 años, el 34,5% presentaba hipertensión arterial sostenida (lecturas de presión arterial elevadas en entornos médicos y domiciliarios); el 17% presentaba hipertensión de bata blanca; el 15,4% presentaba hipertensión arterial enmascarada; y el 33,2% presentaba lecturas de presión arterial normales. Durante un seguimiento medio de casi un año (350 días), casi 1 de cada 4 participantes (23,4 %) informó haber sufrido al menos una caída durante los 12 meses anteriores.
Al analizar de forma continua las diferencias de presión arterial entre la consulta y el domicilio, se observó que una presión arterial más baja en la consulta, en comparación con la presión arterial en el domicilio, se asociaba con una mayor incidencia de caídas.
«Nuestro análisis indica que el control domiciliario de la presión arterial proporciona información valiosa para la evaluación clínica, puede ayudar a orientar las decisiones de tratamiento y podría identificar a pacientes con riesgo oculto de caídas«, matiza la doctora Wang.
«Esta información puede ser particularmente importante para incorporarla a la atención del paciente, ya que las caídas son una de las principales causas de discapacidad y pérdida de independencia entre los adultos mayores», añade.
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