8 octubre 2026

El TDAH se asocia con más de cuatro veces el riesgo de deterioro cognitivo en la edad adulta

El TDAH se asocia con más de cuatro veces el riesgo de deterioro cognitivo en la edad adulta
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   MADRID, 8 Oct. Diario Dia –

   Un nuevo estudio liderado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) revela que los adultos con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar demencia o deterioro cognitivo leve en la edad adulta.

   La investigación, publicada en ‘JAMA Psychiatry’, también encontró que las personas con mayor riesgo genético de TDAH tienen más probabilidades de sufrir deterioro cognitivo incluso sin un diagnóstico documentado.

EL VÍNCULO MÁS ALLÁ DEL DIAGNÓSTICO DE TDAH

   Para este trabajo, los investigadores analizaron historiales médicos y datos genéticos de más de 187.000 adultos de 50 años o más inscritos en el programa de investigación ‘All of Us’ de los Institutos Nacionales de la Salud. Así descubrieron que el 6,7% de los participantes con TDAH desarrollaron demencia o deterioro cognitivo, en comparación con el 3,4% de aquellos sin TDAH.

Tras tener en cuenta factores como la edad, el sexo y otras afecciones médicas, los investigadores hallaron que las personas con TDAH tenían más de cuatro veces el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo con el tiempo.

   Los investigadores también calcularon la puntuación de riesgo genético de cada participante para el TDAH, una medida que refleja la asociación de las variantes genéticas comunes de una persona con el TDAH, independientemente de si alguna vez recibió un diagnóstico formal. Las personas con el mayor riesgo genético tenían un 35% más de probabilidades de desarrollar demencia que aquellas con el menor riesgo.

   «Esto no prueba que el TDAH cause demencia, pero observar que el mismo patrón se repite de forma independiente en los historiales médicos y en los genes de las personas nos da mayor certeza de que la asociación no es simplemente un artefacto del método de diagnóstico del TDAH», apunta el autor principal, el doctor Tharick A. Pascoal, profesor asociado de psiquiatría y neurología en la Universidad de Pittsburgh.

«Dos tipos diferentes de evidencia apuntan en la misma dirección», añade.

El estudio también reveló que el TDAH agravaba la carga de vivir con demencia. Entre los participantes que desarrollaron deterioro cognitivo, aquellos con un diagnóstico comórbido de TDAH reportaron peor salud mental, menor calidad de vida y menor satisfacción social que quienes solo padecían demencia. Además, utilizaron aproximadamente un 20% más de servicios de salud en general durante el año posterior al diagnóstico.

   Una posibilidad es que los síntomas de demencia precoz y no detectados se confundan a veces con el TDAH antes de que se realice un diagnóstico cognitivo formal. Sin embargo, la asociación se mantuvo estadísticamente significativa incluso cuando el equipo estimó que debían transcurrir al menos ocho años entre el diagnóstico de TDAH y el inicio del deterioro cognitivo, lo que hace que esta explicación sea menos probable que justifique el efecto completo.

   Quedan varias preguntas sin respuesta, entre ellas si los medicamentos para el TDAH, como los estimulantes, podrían reducir el riesgo de demencia con el tiempo, y si el control de la salud cardiovascular, que ya está relacionada tanto con el TDAH como con la demencia, podría ser de ayuda.

LA GRAN PREGUNTA: QUÉ HAY DETRÁS DE ESTE VÍNCULO

   «Analizar la información genética junto con años de historiales médicos nos permite identificar patrones que podrían no ser visibles en un estudio más pequeño o tradicional», detalla Guilherme Bauer-Negrini, doctor, coautor principal e investigador postdoctoral en ciencia de datos biomédicos en la Universidad de Pittsburgh. «Con este tipo de datos, podemos empezar a investigar qué factores podrían estar impulsando esta asociación y si alguno de ellos podría modificarse para favorecer un envejecimiento cognitivo más saludable».

Los hallazgos se basan en años de trabajo previo del laboratorio de Pascoal, incluido un estudio de 2022 que vinculó por primera vez el riesgo genético del TDAH con los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer en adultos mayores sin deterioro cognitivo. Este nuevo estudio es el más grande y completo realizado hasta la fecha que combina diagnósticos clínicos y datos genéticos en la misma población.

CL11