El desahucio de Maricarmen, la mecha que encendió las protestas

Maricarmen fue desalojada entre protestas y tras una batalla judicial sobre la segunda subrogación de un contrato de renta antigua firmado por su padre hace siete décadas. Aunque se consiguió, con la mediación del Ayuntamiento de Madrid, que el fondo Urbagestión permitiera su vuelta a casa. En los últimos meses, su estado físico había empeorado. Pese a todo, animó a los manifestantes a luchar por la vivienda en los primeros momentos de las acampadas y aunque finalmente Maricarmen logró recuperar su casa, pero no morir en ella como era su deseo, su lucha sigue en la calle.
