Frenar los centros de datos pone en riesgo el liderazgo de Estados Unidos en IA y su seguridad, advierte Amazon
MADRID, 7 Oct. –
Frenar la construcción de nuevos centros de datos puede hacer perder a Estados Unidos la carrera de la inteligencia artificial (IA) y afectar tanto a su economía como a su seguridad nacional, según ha alertado el director ejecutivo de Amazon Web Services, Matt Garman.
Garman ha comparado la infraestructura digital con el desarrollo del sistema de autopistas de Estados Unidos en los años 50 en su papel de impulsor de la economía a lo largo y ancho del país, en un alegato que se retrotrae a la expansión de internet en la década de 1990 y la computación en la nube en los 2000.
«Hoy en día, prácticamente todo lo que hacemos a diario -compras, operaciones bancarias, compraventa de acciones, transporte compartido, reservas de viajes, atención médica, entretenimiento en ‘streaming’, así como investigaciones cruciales en áreas que van desde la prevención y cura de enfermedades hasta la búsqueda de formas de usar menos energía y recursos naturales- está impulsado digitalmente y habilitado por centros de datos, que gestionan la computación, el almacenamiento y el acceso necesarios para estas actividades», asegura.
La creciente adopción de la inteligencia artificial en los últimos años ha acelerado la construcción de los centros de datos en Estados Unidos, y, aunque esta tecnología está todavía «en una etapa muy temprana», el directivo afirma que «ya está transformando empresas, industrias y la experiencia del cliente de maneras que no podíamos imaginar hace tan solo unos años».
Por ello, ante las más de cien moratorias que se han decretado en todo el país, Garman ha defendido la necesidad de estas instalaciones para garantizar la «seguridad nacional y prosperidad económica», ya que de lo contrario, «Estados Unidos podría estar condenando al fracaso en esta carrera, y las consecuencias se prolongarían durante generaciones».
En su alegato, ha destacado el papel de la inversión privada en el desarrollo de los centros de datos, que se está «financiando sin dinero de los contribuyentes», y ha pretendido desmentir varios mitos relacionados con el consumo de recursos y el impacto que tienen sobre las comunidades en cuyas proximidades se instalan.
Por ejemplo, niega que los generadores diésel de respaldo –que se activan ante un apagón eléctrico– emitan grandes cantidades de contaminantes porque, asegura, permanecen inactivos el 99,9 por ciento del tiempo y que solo funcionan «aproximadamente 10 horas al año, principalmente para las pruebas de mantenimiento requeridas».
En lo que respecta a las quejas por el aumento de las tarifas de la luz en las poblaciones próximas, afirma que responden a la necesidad de «buscar un chivo expiatorio», y que en aquellos lugares donde el coste ha crecido se debe principalmente al envejecimiento de las redes eléctricas, que no están adaptadas a la alta demanda.
Precisamente, las preocupaciones medioambientales y de consumo de recursos y energía son las que impulsan la petición de moratorias a la construcción de nuevos centros de datos. Aun así, la última edición del ‘Libro Beige’ de la Reserva Federal de Estados Unidos destaca la demanda de estas infraestructuras en el crecimiento económico del país.
CL24
