El Prado remodela la sala de esculturas y la convierte en un «homenaje» a la reina Cristina de Suecia
MADRID, 6 Oct. Diario Dia –
El Museo Nacional del Prado ha remodelado la sala 74 del Edificio Villanueva para convertirla en una «sala homenaje» a la reina Cristina de Suecia, con motivo del cuarto centenario de su nacimiento, y reivindicar su importancia como coleccionista de escultura. El espacio, que anteriormente reunía nueve obras, muestra ahora 17 piezas vinculadas a los intereses de la soberana sueca.
«Lo que hemos querido, aprovechando la coyuntura del cuarto centenario del nacimiento de la reina, es reestructurar esta sala y convertirla en una sala homenaje a la reina y destacar su faceta como coleccionista«, ha explicado a los medios el jefe de Colección de Escultura hasta 1700 del Museo del Prado, Manuel Arias.
La remodelación mantiene como referencia visual la obra ‘Ariadna dormida’, conocida en el siglo XVII como ‘Cleopatra’, y reorganiza el espacio para ofrecer una lectura centrada en la personalidad coleccionista de Cristina de Suecia. Frente a las nueve obras expuestas anteriormente, la sala reúne ahora diecisiete piezas, con una mayor diversidad de materiales, tipologías y soluciones cromáticas.
La muestra reúne piezas que permiten acercarse al gusto coleccionista de Cristina de Suecia, entre ellas esculturas de época helenística, copias romanas de originales griegos, retratos, bustos imperiales y obras barrocas que incorporan fragmentos antiguos.
El recorrido comienza con otro retrato de la reina pintado por Sébastien Bourdon y con dos cabezas de Atenea, una de época romana y otra del siglo XVII. Estas esculturas evocan su identificación con la sabiduría y su consideración como la ‘Minerva del Norte’, denominación con la que fue conocida en las cortes europeas.
Junto a ellas se presentan obras que permiten reconstruir algunos de los principales intereses de la soberana. Las esculturas de Afrodita y los bustos de emperadores realizados con mármoles de diferentes colores remiten a las galerías aristocráticas europeas, mientras que piezas como el Filósofo con cabeza de Pseudo Séneca, el Busto de etíope o la Mujer oriental o Semíramis reflejan la diversidad de asuntos, materiales y modelos reunidos en su colección.
También se incorpora la Cabeza colosal de príncipe, una excepcional escultura helenística en bronce que durante mucho tiempo fue considerada una representación de Alejandro Magno, figura especialmente admirada por Cristina de Suecia. Los bustos de Antinoo y Aquiles vuelven, además, a mostrarse emparejados, recuperando la disposición que tuvieron en el palacio romano de la reina.
Según Manuel Arias, algunas de las piezas son «absolutamente capitales» y tuvieron «una repercusión enorme en su tiempo y posteriormente». Entre ellas ha destacado el ‘Fauno del cabrito’, una escultura considerada una obra maestra de la Antigüedad que fue reproducida en distintos materiales y para diferentes cortes europeas, así como la ‘Ariadna’ o el ‘Antinoo’.
La nueva instalación busca mostrar también la variedad de materiales y soluciones cromáticas presentes en la colección de la reina, con especial protagonismo de los mármoles de colores. «Lo que querían era impregnar a la escultura blanca de color utilizando esas mezclas de colores», ha explicado Arias sobre una práctica habitual en la Italia del siglo XVII.
El interés de Cristina de Suecia por la Antigüedad llevó a la soberana a reunir una importante colección de esculturas durante su estancia en Roma. «La escultura la trasladaba a ese mundo de la antigüedad que ella tenía idealizado y entonces ella va recopilando en su palacio estas piezas y construyendo una colección que después de su muerte se mantiene unida«, ha señalado Arias.
La colección llegó posteriormente a España en 1724, cuando fue adquirida por Isabel de Farnesio y Felipe V e incorporada a las colecciones reales españolas. El conjunto constituye hoy una parte fundamental de los fondos de escultura del Museo del Prado.
La celebración del cuarto centenario se extiende a otros espacios del museo. En la sala de las Musas se presentará temporalmente una nueva instalación de ‘Talía’, musa de la Comedia, sobre uno de los pedestales de madera y mármoles que Cristina de Suecia encargó en Roma para sus esculturas y que se conserva habitualmente en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso.
Asimismo, en la sala 47 se ha intervenido en los paramentos posteriores a las cuatro esculturas colosales allí expuestas, dos de ellas, ‘Apolo’ y ‘Júpiter Tonante’, pertenecientes a la colección de Cristina de Suecia. Temporalmente se mostrará también en este espacio la ‘Venus del pomo’, procedente de la misma colección.
Durante tres meses, la sala 74 acogerá además un ejemplar de la edición italiana del ‘Trattato della pittura di Lionardo da Vinci’, publicada en París en 1651 y conservada en la Biblioteca del Prado. La edición está dedicada a Cristina de Suecia y permite ampliar el relato sobre su interés por el arte y la circulación del conocimiento.
El Prado y la Embajada de Suecia en España han organizado con motivo del aniversario un programa de actividades que se desarrollará hasta final de año e incluirá conferencias, conciertos y encuentros con distintas figuras de la cultura, entre ellas el escritor Theodor Kallifatides, la ilustradora Liv Strömquist, la astronauta española Sara García Alonso y el astronauta sueco Christer Fuglesang.
«Al final el arte también sirve para estrechar lazos«, ha señalado Arias, quien ha destacado la implicación de la Embajada de Suecia en el programa de actividades organizado por el museo con motivo del cuarto centenario.
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