Comisión de Derechos Humanos de Francia muestra su «preocupación» ante el «uso desproporcionado de la fuerza»
MADRID, 6 Oct. Agencias –
La Comisión Nacional Consultiva de Derechos del Hombre (CNCDH) de Francia ha mostrado este martes su «máxima preocupación» ante el «uso desproporcionado de la fuerza» por parte de la Policía en el marco de las protestas estudiantiles que están teniendo lugar en todo el país y que se han saldado con unos 5.000 detenidos hasta la fecha, la mayoría de ellos menores de edad.
En un comunicado, ha instado al Gobierno a «reforzar el diálogo con la juventud» y «garantizar el ejercicio de sus derechos». En su calidad de institución nacional de Derechos Humanos, la CNCDH ha subrayado que la gestión de las protestas estudiantiles «exige, ante todo, mesura, escucha y un respeto estricto de las libertades fundamentales».
Es por ello que ha advertido contra el intento de «equiparar la totalidad del movimiento estudiantil con los actos de violencia ilegítimos que puedan cometerse al margen de las manifestaciones, justificando así una represión exacerbada».
«Desde el inicio del curso escolar, en respuesta a las condiciones de enseñanza, se ha extendido por todo el país una ola de protestas estudiantiles de Secundaria. La CNCDH reitera que la libertad de expresión y la libertad de reunión pacífica son pilares democráticos inviolables, garantizados por el Convenio Europeo de Derechos Humanos», tal y como recoge el texto.
«La respuesta del Estado ante los disturbios debe seguir siendo específica, necesaria, proporcionada y adaptada a la particular vulnerabilidad de los estudiantes de Secundaria. Sobre todo, no puede ser meramente represiva, sino que debe fundamentarse en un compromiso con la desescalada», ha apuntado.
Sobre la detención de menores, ha especificado que los derechos de los menores «deben prevalecer». «El interés superior del niño debe prevalecer en todas las circunstancias. Como ha reafirmado constantemente la CNCDH en su labor, las voces de los jóvenes deben ser escuchadas y tenidas en cuenta, y bajo ninguna circunstancia deben ser criminalizadas. Para ello, es fundamental que las autoridades públicas refuercen el diálogo con los estudiantes de secundaria y el personal docente», ha zanjado.
Los estudiantes continúan este martes en las calles exigiendo más recursos para sus centros educativos. Así, continúan denunciando la falta de salubridad, el hacinamiento en las clases, numerosas ausencias por parte de profesores, especialmente en barrios desfavorecidos, y desigualdades a la hora de acceder a la universidad.
El Gobierno sitúa en cerca de los 5.000 los detenidos desde el inicio de las protestas, de los cuales aproximadamente el 85% son menores de edad. En total, 24 institutos han sufrido actos de vandalismo o incendios y unos 78 trabajadores del sector han resultado heridos. Las clases siguen suspendidas en unos 900 centros educativos.
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