Javier Ibáñez (arqueólogo), sobre robos de piezas en España: «Lo mejor es mostrarlas lo más cerca de donde se hallan»
MADRID, 5 Oct. –
El arqueólogo Javier Ibáñez González ha defendido que «lo mejor» para las piezas arqueológicas es mostrarlas «lo más cerca posible del sitio donde se hallaron», aunque ha advertido de que estos espacios deben contar con medios adecuados tanto para garantizar su seguridad como para asegurar la conservación de los materiales.
Así se ha pronunciado Ibáñez al ser preguntado por la custodia de piezas de valor arqueológico tras la reciente oleada de robos de patrimonio en España.
«Lo mejor es mostrar las piezas lo más cerca posible del sitio donde se hallaron, pero lógicamente lo que hay que dotarlo es muy bien de seguridad, pero ya no solamente de seguridad de protección, sino también de seguridad de conservación de los materiales», ha señalado el arqueólogo, que ha presentado este lunes la exposición ‘La vida en la frontera. Hallazgos del Castillo de Monreal de Ariza (Zaragoza) que acoge el Museo Arqueológico Nacional (MAN).
Javier Ibáñez ha puesto el foco en que no todas las piezas presentan el mismo valor económico ni los mismos riesgos. Así, ha apuntado que mientras materiales como el oro presentan una gran estabilidad y no se degradan, otros objetos de bronce o hierro necesitan «un mayor cuidado y unas mejores condiciones ambientales«.
«Las piezas de oro de Villena no se iban a degradar porque el oro es muy estable, pero cualquier tipo de pieza de bronce o de hierro requiere un mayor cuidado y unas mejores condiciones ambientales», ha afirmado. «Estas, por ejemplo, seguro que no las iba a robar nadie porque no tienen un gran valor, no las van a poder fundir», ha señalado en referencia a las piezas de la exposición.
Respecto a estas piezas, la comisaria y arqueóloga del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) Durgha Orozco ha asegurado que «no hay mejor sitio ahora mismo» que el Museo Arqueológico Nacional (MAN) para custodiar las piezas arqueológicas halladas en el castillo de Monreal de Ariza (Zaragoza).
«Es una institución a nivel nacional que cumple con todo lo necesario en cuanto a seguridad», ha defendido durante la presentación de la exposición.
Sobre la exposición ‘La vida en la frontera. Hallazgos del castillo de Monreal de Ariza’ (Zaragoza), los comisarios han explicado que la muestra reúne un singular conjunto de objetos metálicos recuperados durante las intervenciones arqueológicas realizadas en esta fortaleza aragonesa.
La exposición podrá visitarse hasta el 28 de febrero y reúne piezas de hierro y bronce fechadas fundamentalmente en el siglo XV.
La muestra refleja los resultados de una intervención arqueológica desarrollada durante los trabajos de restauración del castillo de Monreal de Ariza.
El conjunto quedó sellado por un derrumbe que permitió conservar durante siglos una serie de objetos que, en circunstancias normales, difícilmente se habrían recuperado. Ibáñez ha explicado que el derrumbe actuó como una especie de «cápsula del tiempo», al quedar los objetos encapsulados bajo toneladas de piedra tras un suceso rápido e inesperado. Entre los hallazgos figuran elementos de armamento, piezas de artillería, restos de ballestas, cascos y otros objetos relacionados con la vida militar de la fortaleza.
Los trabajos de restauración incluyeron estudios previos, radiografías y análisis mediante fluorescencia de rayos X, además de procesos de limpieza mecánica y química y reintegración. Las radiografías permitieron, entre otros aspectos, identificar refuerzos interiores en el yelmo o conocer detalles de las grietas de la campana y de una de las piezas de artillería.
Por su parte, el arqueólogo José Francisco Casabona Sebastián ha destacado especialmente las piezas de artillería, que considera singulares por corresponder a un momento temprano de la generalización de este tipo de armamento en la guerra medieval. Entre ellas se encuentra una recámara de artillería, la parte donde se colocaba la pólvora antes de incorporar la caña y el proyectil.
El conjunto incluye una barbuta, un bacinete, restos de una brigantina y una coraza, restos de ballestas y una campana, entre otros materiales. La muestra es fruto de la colaboración del MAN con el Instituto del Patrimonio Cultural de España y el Gobierno de Aragón, a través del Museo de Zaragoza.
CL2
