Miles de personas reclaman en Euskadi el «fin de la especulación con la vivienda» y la expropiación a especuladores
BILBAO, 2 Oct. Agencias –
Miles de personas han reclamado en las tres capitales vascas han exigido el «fin de la especulación con la vivienda», la expropiación a especuladores y la convocatoria de huelga general. Además, desde el Sindicato Socialista de la vivienda, convocantes de la manifestación, han calificado los decretos presentados por el Gobierno para su votación de «doble vergüenza» por ser «absolutamente insuficientes», no ser «un reflejo» del «clamor popular» y «blindar los intereses de los especuladores».
La marcha se ha desarrollado a partir de las 19.00 horas del viernes en Bilbao, Vitoria y San Sebastián bajo el lema «espekulazioaren aurka etxebizitza denontzat» (contra la especulación, viviendas para todos), y con la participación de miles de personas y el apoyo de otros sindicatos, como LAB y USO.
En la manifestación bilbaína, que se ha fraguado en la «acampada por la vivienda» situada en la plaza del Teatro Arriaga, la portavoz del Sindicato Socialista de la Vivienda, Carla Pisano, ha censurado, en primer lugar, la propia presentación de los decretos al asegurar que «no se pueden considerar de ninguna manera un reflejo del clamor popular y de las reivindicaciones por el derecho a la vivienda que ha habido en la calle».
A su juicio, más allá de «la palabrería, los titulares y ciertas migajas», el contenido de los decretos supone «blindar los intereses y los ingresos de los especuladores».
En este sentido, ha denunciado que se plantea «una excepción fiscal del 100% para los rentistas», por lo que «los rentistas pagan cero euros de impuestos, y las personas trabajadoras que aportamos a esta sociedad pagamos miles de euros».
Por ello, ha insistido en que los decretos presentados este viernes en el Congreso de los Diputados, finalmente rechazados por la cámara, constituye «una vergüenza y no valen para absolutamente nada».
La portavoz ha criticado la falta de apoyo del PNV, que ha votado en contra del decreto que introducía la renovación automática de los contratos de alquiler, y ha afirmado que «no esperaba otra cosa que no fuera una negativa».
Para Pisano, la formación jeltzale representa a una «burguesía vasca» que, a su juicio, tiene «principalmente intereses en el sector inmobiliario y en el sector de la construcción» y, por tanto, «va a abogar por sus intereses».
También ha defendido en las declaraciones previas a la movilización que «el derecho a la vivienda debe ser un derecho garantizado, como lo son la sanidad y la educación», y ha apostado por gestionar los recursos «en base a nuestras necesidades» en lugar de confiar en que «un mercado libre con unas leyes atroces de la oferta y de la demanda» resuelva las necesidades de vivienda.
«Solo la clase trabajadora organizada con unos objetivos claros y muy movilizada en la calle va a conseguir avances en este sentido», ha apelado.
Tras las palabras del Sindicato Socialista de la Vivienda, cientos de personas llenaban la plaza y las escaleras del Teatro Arriaga en Bilbao, y hasta comenzar la manifestación minutos más tarde de las siete han entonado cánticos, muchos de ellos en favor de la huelga general.
Posteriormente, miles de personas se han ido adhiriendo a la manifestación, que ha partido hacia la Plaza Circular para, después, seguir por la Gran Vía hacia la Plaza Elíptica, recorrer la rotonda y regresar a la Plaza Circular en sentido inverso para finalizar la marcha en el Ayuntamiento de Bilbao.
En la movilización, se han coreado gritos de «La vivienda es un derecho y no un privilegio», «Este sistema es una mierda», «Borroka da bide bakarra» (la lucha es el único camino) o «Mari Carmen no estás sola», en alusión al desahucio de la mujer de 87 años desahuciada en Madrid.
CL11
