30 septiembre 2026

Luisgé Martín tacha de «antidemocrática» la ley de violencia vicaria por censurar a criminales: «Confío en que no salga»

Luisgé Martín tacha de "antidemocrática" la ley de violencia vicaria por censurar a criminales: "Confío en que no salga"
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   MADRID, 30 Sep. Agencias –

   El escritor Luisgé Martín, autor del libro ‘El odio’ en el que se recogen las confesiones de José Bretón sobre el asesinato de sus dos hijos ocurrido en 2011, tacha de «aberración» y «antidemocrático» prohibir a los condenados publicar o difundir mensajes, textos u otros contenidos directamente relacionados con sus delitos como establece La ley de violencia vicaria que pasa este miércoles su primer examen en el Congreso. «Confío en que no salga adelante«, asegura.

   Así lo defiende el autor en una entrevista concedida a los medios con motivo de su regreso a las librerías con ‘Desde el odio’ (Altamarea), un ensayo en el que aborda la polémica que rodeó a ‘El odio’, cuya publicación fue suspendida por la editorial Anagrama en marzo de 2025 tras las críticas de Ruth Ortiz, madre de los niños asesinados.

   El proyecto de Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria pasa este miércoles su primer examen en la Cámara Baja, con el debate de totalidad. «Ya hay limitaciones en la ley que son perfectamente razonables, pero prohibirle a alguien incluso que se arrepienta, prohibirle a alguien que hable de lo que hizo, eso es una cosa absolutamente aberrante y antidemocrática y que yo confío en que no salga adelante», sostiene.

   Para el autor de ‘El odio’ y ‘Desde el odio’ entre otros libros, se están «rompiendo todos los pactos de la sociedades democráticas». Así, Luisgé Martín recuerda que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, «decía, rasgándose las vestiduras: ‘una sociedad democrática no puede dar voz a los asesinos'».

   «Pero entonces, ¿qué sociedades pueden dar voz a los asesinos? ¿La de Bukele (El Salvador)? ¿La de Putin (Rusia)? ¿La China?. En las sociedades democráticas lo único que no le puedes quitar a nadie es la voz», advierte, para después añadir que «lo que hace esa ley es convertir la propia palabra en delito».

   Preguntado sobre los protocolos que deberían seguir escritores y editoriales al abordar crímenes reales o los relatos de sus perpetradores, Luisgé Martín sentencia: «Si tenemos que establecer protocolos previos para todo aquello que, de alguna manera, tiene que ver con la creación, estamos realmente jodidos».

   «Estamos en sociedades fascistas en las que va a haber gente que va a tener miedo, que se va a pensar aquello sobre lo que escribe o que va a cambiar de proyectos», indica el autor, que reconoce como «error» y una «negligencia» no haber avisado a Ruth Ortiz de la publicación de ‘El odio’, una comunicación que considera una «cortesía necesaria«, aunque incide en que nunca debe convertirse en una petición de permiso. «Que la literatura siga metiéndose en lo oscuro, que es donde realmente da sus mejores resultados», defiende.

   Año y medio después de la suspensión de la publicación de ‘El odio’, Luisgé Martín firma ‘Desde el odio’, el epílogo del anterior que todavía no ha visto la luz, con el que el escritor busca «combatir un poco, defender la libertad de creación, defender que el dolor nunca puede ser la medida de aquello sobre lo que se puede escribir».

   Con su nuevo ensayo, Luisgé Martín también quiere retratar «un poco la sociedad» actual, «presidida por una necesidad imperiosa de odiar, por la mentira, por la hipocresía, por la imbecilidad y por el puritanismo«. A su juicio, son cinco «lacras» y signos de «barbarie» de esta época, que están presentes en lo que ocurrió con ‘El odio’.

   El escritor cree que si hubiera podido hablar previamente con Ruth Ortiz «las cosas habrían sido distintas». «Yo le habría podido explicar a Ruth, antes de que todo estallara, cuáles eran mis intenciones, qué es lo que es ‘El odio’ y que no hay nada de lo que se dijo que había, que no es un blanqueamiento de José Bretón, ni muchísimo menos, que José Bretón detesta el libro, que él no iba a cobrar ni un céntimo de derechos de autor, y que mi voluntad y mi afecto estaba con las víctimas y no con el asesino. Es triste que haya que explicar esto, pero era así», reflexiona.

   No obstante, Luisgé Martín no cree que el problema fuera Ruth Ortiz y que lo que haya hecho «bien hecho está«, sino la «jauría» que pese a lo que dijeron los jueces «siguió alentando que no se publicara, el boicot«.

   El autor confiesa que «leería inmediatamente» un libro que abordara el dolor de las víctimas, de lo que ocurrió con Ruth. «No es un libro que yo quisiera escribir ni que vaya a escribir nunca, desde luego«, matiza.

   Respecto a si le ha merecido la pena haberse adentrado en este proyecto, el autor especifica que no se arrepiente «absolutamente de nada, salvo de no haber avisado a Ruth«. «No me arrepiento de haber concebido ese libro, no me arrepiento de haberlo definido como un intento de meterme en la mente del asesino«, afirma, para después añadir que en ‘Desde el odio’ explica que el libro sobre Bretón iba a ser «distinto».

   Luisgé Martín aclara que, en su momento, contactó también con Mónica Juanatey, condenada por matar a su hijo de 9 años y ocultar el cadáver en una maleta en Menorca, pero no le contestó. Por eso, el libro acabó siendo sobre el caso de José Bretón.

   «Ahora bien, si tú me dices, si ahora sabiendo lo que va a pasar, ¿lo volverías a hacer? Pues no, obviamente no lo volvería a hacer porque ese libro ha sido la espita o el pretexto para algo que ha causado daño a Ruth Ortiz, sobre todo, y porque para mí ha sido un absoluto infierno«, confiesa.

   El autor cree que la decisión de no publicar ‘El odio’, que se ha convertido en un «libro maldito«, fue por «censura» y por «miedo social«, y no descarta que, finalmente, vea la luz. «Los libros malditos nunca se quedan en el cajón. Una de las cosas que puede ocurrir es que yo ya no esté vivo cuando salga, pero saldrá seguro«, sostiene Luisgé Martín, al tiempo que señala que, a raíz del lanzamiento de ‘Desde el odio’, recibe «diariamente» mensajes de gente pidiéndole acceder a ‘El odio’.

CL2