Vox fuerza una votación en el Congreso para que PSOE y sus socios se ‘retraten’ sobre la españolidad de Ceuta y Melilla
MADRID 20 Sep. Agencias –
Vox va a provocar una votación el próximo martes en el Congreso para que el PSOE y sus aliados de izquierda e independentistas se pronuncien sobre la «plena e indiscutible» soberanía española de Ceuta, Melilla y otros lugares del norte de África (las islas Chafarinas, el peñón de Vélez de la Gomera, la isla del Perejil, y las islas y peñón de Alhucemas) y para rechazar las «pretensiones» de Marruecos sobre estas plazas.
Se trata de una proposición no de ley que Vox defenderá en la Comisión de Asuntos Exteriores y con la que también se busca condenar formalmente las declaraciones de miembros del Gobierno marroquí cuestionando la soberanía sobre Ceuta y Melilla.
Es más, plantea que el Congreso denuncie la «incompatibilidad» de la reiteración de las reivindicaciones territoriales del Gobierno vecino sobre esas ciudades con los principios que fundamentan el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos.
También aboga por que la Cámara Baja reafirme que «ninguna necesidad de cooperación migratoria, ningún interés económico y ninguna conveniencia diplomática pueden justificar la aceptación, el silencio o la ambigüedad del Gobierno» de Pedro Sánchez frente a estas reivindicaciones extranjeras.
Algunas de estas solicitudes se incluían ya en una moción de Vox que el Pleno de Congreso deabtió y rechazó esta misma semana, por lo que todo a apunta a que esta iniciativa podría correr la misma suerte.
En la misma línea, el texto de Vox insta al Gobierno a exigir a Marruecos, mediante la correspondiente comunicación diplomática, una declaración «pública, expresa e inequívoca» de respeto de la soberanía e integridad territorial de España y, específicamente, de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y, de lo contrario, promover «inmediatamente» la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con este país.
En este sentido, plantea que Exteriores convoque al embajador marroquí para trasladárselo personalmente y para avisarle de la voluntad de España de defender su territorio «con todos los instrumentos y medios a disposición del Estado», y que, en el caso de persistir la «invasión» de Ceuta y las declaraciones marroquíes que atacan la integridad territorial de nuestro país, le expulse y retire a su vez al embajador de España en Rabat.
También sugiere al Gobierno que exija a Marruecos que acepte «sin excepción ni excusa formal ni material» todos los retornos, devoluciones y expulsiones del territorio español de sus nacionales, y que revise el conjunto de las relaciones bilaterales para garantizar que cualquier cooperación económica, comercial, migratoria, policial, militar o diplomática quede «presidida por los principios de reciprocidad, respeto de la soberanía española y defensa de nuestra integridad territorial».
