Pepa L. Poquet exhibe en el CCCC 40 años «construyendo cosas» desde la imagen para salir del plano bidimensional
VALÈNCIA, 18 Sep. Diario Dia –
Pepa L. Poquet protagoniza la exposición ‘Trazar-Ordenar-Construir’ en el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC), un repaso a la trayectoria de esta artista de Villalonga de la Safor para mostrar al público sus 40 años de trabajo explorando la construcción de la imagen, con el objetivo de «salir del plano bidimensional».
«La palabra crear es muy ambiciosa: yo pienso que construyo cosas», ha manifestado la creadora, que se ha mostrado emocionada y «afortunada» por exponer sus obras en la misma sala donde estudió en la antigua Facultad de Bellas Artes de València donde ahora está el CCCC. La presentación de la muestra, que se puede ver hasta final de noviembre, ha contado con su comisario, Antoni Pinent, y director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda.
En ‘Trazar-Ordenar-Construir’, la también profesora de la Universitat Politècnica de València (UPV) ofrece un recorrido por sus obras más representativas, en el que viaja de lo analógico a lo digital y de lo digital a lo material, a través de la fotografía, la videoinstalación o la escultura. Son piezas e instalaciones de carácter poético, y en ocasiones reivindicativo, que hablan sobre el concepto de tiempo, de memoria, sobre la emancipación de la mujer o incluso piezas autobiográficas.
Poquet ha asegurado que, al observar esta exposición, siente que siempre ha estado haciendo lo mismo. «Aun trabajando con distintos soportes me sigo sintiendo pintora (…) Soy una pintora que me salgo del plano bidimensional y entro en otros planos», ha recalcado, y ha explicado que su trabajo se basa en primero trazar, que «no es solo dibujar», luego ordenar y finalmente construir.
«Pepa L. Poquet es una artista difícilmente clasificable; no es videoarte, ni escultura, ni pintura, ni fotografía: utiliza la disciplina que mejor le viene para explicar un relato o una historia. Es una artista multidisciplinar, una misma obra alberga varias disciplinas», ha comentado el comisario, quien ha recordado que la artista le contactó en 2020 para optar a la convocatoria Trayectòries.
Antoni Pinent también ha resaltado que Poquet «presenta los materiales de forma cruda o industrial», con lo que «el espectador se puede preguntar si la obra está acabada de forma activa» y, así, «cerrar el círculo»: «Es un reto, el espectador tiene que hacer suya la obra».
Por su parte, el responsable del Consorci de Museus ha destacado que el «periplo» que ofrece la muestra de una creadora «única e inclasificable» parte de todos sus años investigando, «recopilando archivos e ideas», y supone su «vuelta a los orígenes» donde estudió Bellas Artes.
«Pepa L. Poquet más que explorar, reinventa la imagen, la transforma, juega con ella y la despoja de su simbolismo, de ese culto que hoy en día le rendimos a la imagen para mostrárnosla en forma de objeto artístico, pero también de memoria», ha explicado el también gerente del CCCC.
El título de la exposición hace referencia al modo de Poquet de plantear su trabajo. En su obra, la idea precede siempre a la forma: es el concepto el que encuentra, de manera intuitiva, la técnica, el medio y los materiales necesarios para hacerla visible, dotarla de cuerpo y establecer un diálogo con el potencial espectador, ya que muchas de ellas son obras interactivas.
Desde 1986 hasta la actualidad, con una pieza central creada expresamente este año para su exhibición en la sala Ferreres del CCCC, la muestra cuenta con videoinstalaciones, fotografía, escultura, pintura o grabado, organizadas alrededor de 15 espacios creativos. No se presenta de forma cronológica, sino que conviven piezas de sus primeros años con las más recientes, unidas por una idea central: ¿qué se esconde detrás de la imagen?
Arranca con un preámbulo donde se pueden ver sus obras pictóricas de los años 80 y cómo la pintura va desapareciendo para dejar paso a una obra más escultórica y videográfica. Sin embargo, la historia del arte sigue presente en muchas de sus obras, inspirándose en el Adán y Eva de Masaccio (1425-1428) para su instalación ‘Paraíso’, una instalación interactiva de 2009 que trata sobre la igualdad y que se exhibe de nuevo renovada y ampliada para el CCCC.
También la obra de Chardin (1699-1799) es un referente en la sala ‘Después de Chardin’, donde a través de la videoinstalación y la luz el publico se puede adentrar «en un espacio de inmaterialidad donde las formas circulares evocan la naturaleza del universo».
La literatura, el pensamiento o su propia autobiografía recorren muchos de sus trabajos, como en la videoinstalación ‘La escena de la memoria’, donde las fotografías familiares se convierten en obra de arte: una videoinstalación interactiva que introduce también al visitante en una historia que habla del desplazamiento o inmigración en la figura de la mujer.
A lo largo de sus cuatro décadas de trabajo, Poquet ha compaginado su labor artística con la docencia en la Facultad de Bellas Artes de la UPV, donde ha pertenecido al laboratorio de luz. Ha desarrollado numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas, pero esta es la primera retrospectiva que se le dedica y que reivindica su trabajo.
Su obra viaja de lo analógico (fotografías, videocreaciones en 8 o 16 mm) a lo digital (su propia representación en lenguaje informático) y de lo digital a lo material, devolviendo la imagen en movimiento a su materia prima: bobinas de películas con sus fotogramas donde la imagen ha sido fragmentada, borrada o cortada. También la reinventa en la nueva escultura de grandes dimensiones ‘La mosca’ (2026), su última creación, que corona la muestra al fondo de la sala.
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