La ciencia descubre un indicador oculto en el bazo que predice el riesgo de infarto
MADRID, 14 Sep. (Agencias) –
Un nuevo estudio dirigido por investigadores del Hospital General de Massachusetts Brigham (Estados Unidos) revela que ciertas características del bazo, ocultas en las imágenes diagnósticas, podrían indicar el riesgo de padecer enfermedad coronaria, lo que sugiere posibles objetivos para la prevención y el tratamiento. Los hallazgos se publican en la revista ‘Science Translational Medicine’.
«Se han logrado grandes avances contra los factores de riesgo clásicos de la enfermedad coronaria. El colesterol LDL se puede reducir de forma muy eficaz hoy en día, por ejemplo, pero aún persiste un riesgo residual considerable, y la enfermedad coronaria sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo», plantea el coautor principal Zhi Yu, investigador de la Unidad de Epidemiología Clínica y Traslacional y del Centro de Medicina Genómica del Hospital General de Massachusetts Brigham.
«Cada vez hay más evidencia que vincula el sistema hematopoyético con las enfermedades cardíacas, y el bazo es un centro neurálgico de ese sistema, ya que almacena y filtra la sangre y produce células inmunitarias e inflamatorias. Sin embargo, el bazo es difícil de evaluar mediante pruebas rutinarias, por lo que las técnicas de imagen son una herramienta poderosa para observar cambios sutiles en el órgano y determinar si reflejan, o incluso predicen, la enfermedad».
LA IA ENCUENTRA 10 SEÑALES EN LAS IMÁGENES
Para investigar, Yu y sus colaboradores utilizaron herramientas de inteligencia artificial (IA), imágenes abdominales y datos de resultados clínicos para identificar características esplénicas relevantes para la enfermedad arterial coronaria (EAC). También realizaron análisis genómicos para determinar si genes conocidos asociados a la EAC están vinculados a las características esplénicas observadas en sus datos de imagen.
La investigación del equipo se basó en información de 42.059 participantes del Biobanco del Reino Unido. Diez de las 107 características esplénicas observadas en las exploraciones de imágenes abdominales se asociaron con la enfermedad arterial coronaria (EAC). Además, los análisis de asociación de todo el genoma identificaron genes vinculados tanto a las características esplénicas como a la EAC.
Estos genes a menudo estaban involucrados en procesos como la inflamación, la función de las células del músculo liso, la hipertensión y la formación de células adiposas. Muchas de las variantes asociadas se encontraban en regiones reguladoras no codificantes del genoma. Dos variantes en el locus genético 9p21 del cromosoma 9 se asociaron con una textura irregular y no uniforme en el bazo, y con un mayor riesgo de EAC, independientemente de la presión arterial, el colesterol y otros factores de riesgo convencionales.
Para comprobar si estos hallazgos en la población general se mantenían en pacientes, el equipo analizó si los patrones del Biobanco del Reino Unido también se presentaban en personas sometidas a estudios de imagen como parte de la atención clínica rutinaria.
EL HALLAZGO AÚN NECESITA VALIDACIÓN CLÍNICA
En 2.745 pacientes del Biobanco Mass General Brigham, la mayoría de las asociaciones no se mantuvieron. Las cohortes de investigación como la del Biobanco del Reino Unido suelen ser más sanas y se someten a exploraciones con protocolos uniformes, mientras que los pacientes clínicos suelen tener historiales médicos más complejos y se someten a estudios de imagen con protocolos muy diversos; por lo tanto, ambos entornos pueden reflejar estados biológicos realmente diferentes.
«Estos hallazgos arrojan luz sobre nuevos mecanismos que vinculan el bazo con la enfermedad arterial coronaria, proporcionando posibles objetivos para la intervención terapéutica que aborde este eje inexplorado», concluye la autora principal, la Dra. Meghana Kamineni, residente de medicina interna en el Hospital General de Massachusetts Brigham.
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