11 septiembre 2026

La parálisis cerebral podría no ser una enfermedad única: un estudio identifica solo 89 genes con evidencia

La parálisis cerebral podría no ser una enfermedad única: un estudio identifica solo 89 genes con evidencia
Compartir esto:

    MADRID, 11 Sep. (Agencias) –

    Investigadores del Laboratorio Jackson de Medicina Genómica (Estados Unidos) sugieren que, en lugar de considerar la parálisis cerebral (PC) como una sola enfermedad con causas genéticas, podría describirse mejor como un conjunto de síntomas que pueden presentarse en diversas afecciones como resultado de variantes genéticas y factores ambientales.

SOLO 89 DE 515 GENES MUESTRAN UNA ASOCIACIÓN SIGNIFICATIVA

Históricamente, la parálisis cerebral (PC) se asociaba principalmente a eventos al nacer, como la prematuridad o la falta temporal de oxígeno en el cerebro. Sin embargo, investigaciones de la última década sugieren que factores genéticos contribuyen a la PC en muchos niños.

En este nuevo artículo, publicado en la revista ‘American Journal of Human Genetics de Cell Press’ se observó que solo 89 de los 515 genes previamente vinculados a la PC presentan una asociación estadísticamente significativa con la afección.

   «Ha habido una falta de consenso sobre la definición de parálisis cerebral y sobre el papel de la genética en la patogénesis de la enfermedad, lo que ha dado lugar a una variabilidad sustancial en el diagnóstico de parálisis cerebral en un niño», comenta el autor principal, Peter Robinson, del Laboratorio Jackson de Medicina Genómica y del Instituto de Salud de Berlín en la Charité (Alemania).

«Hemos desarrollado un paradigma que considera la parálisis cerebral como un rasgo fenotípico más que como un diagnóstico preciso de la enfermedad. Una mejor comprensión de las variantes genéticas específicas tiene el potencial de mejorar nuestro conocimiento de la biología de la enfermedad», añade el experto.

   La parálisis cerebral (PC) es la discapacidad motora más común en niños, con hasta 10.000 bebés diagnosticados cada año en Estados Unidos. A diferencia de muchas otras enfermedades neuromotoras infantiles, la PC no es progresiva, lo que significa que no empeora con el tiempo. Con rehabilitación y fisioterapia, muchos pacientes experimentan mejoría en sus síntomas.

   «Decidimos realizar este estudio porque no existía un método estadístico aceptado para determinar si un gen asociado a una enfermedad está realmente vinculado a la parálisis cerebral», aporta Adam Arterbery, primer autor del estudio e investigador del Laboratorio Jackson de Medicina Genómica. «Descubrimos que era extremadamente difícil encontrar evidencia estadística de causalidad para muchas de las variantes genéticas previamente vinculadas a la parálisis cerebral».

   Los investigadores examinaron evidencia genética de 21 estudios publicados previamente que involucraron a 5.440 personas diagnosticadas con parálisis cerebral. En conjunto, esos estudios reportaron variantes potencialmente causales en un total de 515 genes. Sin embargo, el nuevo análisis encontró una asociación estadísticamente significativa con la parálisis cerebral solo para 89 de esos 515 genes.

    El equipo también realizó la secuenciación del genoma completo de 460 niños de 453 familias diagnosticadas con parálisis cerebral y tratadas en hospitales infantiles Shriners de Estados Unidos. Se identificaron variantes genéticas clasificadas como patógenas o probablemente patógenas en 70 familias, que involucraban 60 genes diferentes. Solo 16 de esos 60 genes coincidieron con genes que mostraron evidencia estadísticamente significativa de asociación en el análisis de estudios publicados previamente realizado por los autores.

   Los autores afirman que su análisis no descarta una verdadera asociación de los genes restantes con la parálisis cerebral. Más bien, demuestra que, actualmente, no existe evidencia suficiente para establecer una asociación estadísticamente significativa.

   Basándose en sus hallazgos, los investigadores proponen una nueva forma de concebir la parálisis cerebral: en lugar de considerarla una enfermedad única con un solo conjunto de causas, se la podría entender mejor como una característica clínica que puede presentarse en diversas afecciones. Según este modelo, tanto las variantes genéticas como los factores ambientales pueden influir en la probabilidad de desarrollar los síntomas asociados a la parálisis cerebral.

QUÉ PUEDE CAMBIAR EN EL DIAGNÓSTICO

    «Este marco podría mejorar la interpretación de las pruebas genómicas, ayudar a identificar a los niños que podrían necesitar una vigilancia más estrecha de la parálisis cerebral o una derivación a un especialista, y potencialmente identificar afecciones genéticas que requieran un tratamiento específico», apunta Robinson.

Pero la utilidad clínica y el beneficio para el paciente deberán validarse antes de que estos hallazgos puedan aplicarse a la atención médica.

    Las investigaciones futuras se centrarán en la creación de cohortes de pacientes más amplias, la realización de estudios prospectivos sobre la utilidad clínica y la rentabilidad, y la mejora de la accesibilidad a los datos genómicos y clínicos.

CL11